Zverev y Van de Zandschulp se enfrentan en cuartos del US Open
Alexander Zverev, número uno del cuadro, y Botic van de Zandschulp se citan este miércoles en el Arthur Ashe Stadium para cerrar los cuartos de final del US Open. En juego, mucho más que una plaza en semifinales: el rumbo de una temporada que ya es histórica para el alemán y la oportunidad de consagración para un neerlandés que se niega a rendirse.
Zverev, el hombre del año
A los 29 años, Alexander Zverev llega a Nueva York con el aura de quien, por fin, rompió el techo de cristal. Tres finales de Grand Slam perdidas le habían colgado la etiqueta de eterno aspirante. Eso cambió en junio, cuando levantó su primer major en Roland Garros. No se quedó ahí: encadenó esa gesta con otra final en Wimbledon.
Su 2026 es demoledor. Suma 50 victorias, más que ningún otro jugador del circuito ATP, y es el único que ha alcanzado al menos los cuartos de final en los cuatro grandes este año. En los Grand Slams presenta un registro de 22 triunfos y solo 2 derrotas. Números de dominador, de hombre a batir, de favorito claro a coronarse también en Flushing Meadows.
Su trayectoria en este US Open refleja bien el esfuerzo acumulado y la capacidad de ajuste. Sufrió en las dos primeras rondas, obligado a irse a cinco sets en ambos partidos. Después apretó el acelerador y cerró sus dos últimos compromisos en sets corridos. Menos drama, más autoridad. El número uno del cuadro ya se ha instalado en modo campeón.
Van de Zandschulp, el superviviente
Enfrente estará Botic van de Zandschulp, sin cabeza de serie, pero con una tenacidad que lo ha traído de vuelta a unos cuartos de final del US Open. No es territorio desconocido para él: ya había pisado esta ronda en Nueva York en otra ocasión. Vuelve ahora tras un verano sólido, con octavos de final en el Montreal Open y cuartos en Winston-Salem, resultados que anunciaban que llegaba en forma.
Su recorrido en este torneo ha sido un ejercicio de resistencia. Ganó con autoridad sus dos primeros partidos, en tres sets. A partir de ahí, el guion se volvió salvaje: dos maratones a cinco mangas, la última ante el francés Arthur Gea, donde salvó una bola de partido y necesitó cinco horas y 13 minutos para sellar la clasificación. Ese duelo se convirtió en el cuarto partido más largo de la historia del US Open.
La pregunta es evidente: ¿cuánta gasolina le queda? El contraste con Zverev es brutal. Mientras el alemán ha ido aligerando carga en las últimas rondas, el neerlandés ha exprimido cada minuto en pista. Su carácter competitivo no se discute; su frescura física, en cambio, estará bajo el microscopio.
Un primer duelo cargado de incógnitas
Lo más llamativo: nunca se han enfrentado. Este Zverev vs Van de Zandschulp será el primer capítulo de un cara a cara que nace ya con aroma a partido grande. El contexto, sin embargo, inclina la balanza.
Zverev llega con la confianza del campeón reciente, con un año casi impecable en los majors y con un tenis que, cuando encuentra ritmo, asfixia. Van de Zandschulp aterriza con la épica de su victoria ante Gea, con la sensación de estar jugando con dinero “extra” en este torneo y con la libertad de quien no carga con el peso del favoritismo.
La diferencia de registros en Grand Slam en 2026 habla por sí sola: 22-2 para Zverev. Una montaña empinada para el neerlandés. Pero los grandes torneos viven de estas historias: del favorito que parece imparable y del outsider que se niega a leer el guion.
Este miércoles, bajo las luces del Arthur Ashe, el alemán buscará dar otro paso hacia un año de leyenda. El neerlandés, otro golpe más contra la lógica. Solo uno saldrá con vida tenística de la noche neoyorquina. Y el eco de ese resultado puede marcar el tono del tramo final de la temporada.






