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Zoma, el nuevo talento de Mancini para Italia

La primera ventana internacional de la temporada 2026-27 aún no ha comenzado y el nombre de Mohamed Ali Zoma ya retumba en los despachos de Coverciano. Roberto Mancini, recién regresado al banquillo de la Nazionale, sopesa incluir al extremo de 1. FC Nürnberg en la lista para la Nations League de septiembre y octubre. Y todo indica que no se trata de un simple sondeo.

Italia afrontará un parón inusualmente largo, dos semanas completas, con cuatro duelos de alto voltaje: Bélgica, Turkiye, Francia y de nuevo Turkiye. Serán los primeros partidos de Mancini en su segunda etapa al mando, tras ser llamado de urgencia este verano para sustituir a Gennaro Gattuso después de un año deportivo que dejó heridas abiertas: la Azzurra se quedó fuera del Mundial 2026. Un golpe que exige respuestas inmediatas.

Un nuevo ciclo… y una carrera contra el reloj

El contexto obliga a sacudir el árbol. Se esperan cambios de peso en la convocatoria, tanto por rendimiento como por necesidad estratégica. Italia no puede permitirse seguir perdiendo talento con doble nacionalidad, y Mancini lo sabe. Viene un nuevo ciclo y el margen de error es mínimo.

En esa lista de prioridades aparece Zoma, 22 años, extremo de Nürnberg, nacido y criado en Merate, pero con la puerta abierta para defender también a Burkina Faso y Costa de Marfil por sus padres. Un perfil que, si se escapa, puede perseguir a la federación italiana durante años.

El jugador no es un desconocido para el fútbol italiano. Creció en AlbinoLeffe, donde pasó por los equipos juveniles y el primer equipo en Serie C, hasta que el verano pasado dio el salto a Alemania. Nürnberg apostó por él con un traspaso de 1,5 millones de euros. Hoy esa cifra parece una ganga.

De apuesta modesta a activo de 20 millones

Los números hablan por él. En su primera campaña en la 2. Bundesliga firmó 19 intervenciones de gol: 14 tantos y cinco asistencias en 29 partidos. Producción de delantero en el cuerpo de un extremo, en una liga físicamente exigente y nada complaciente con los recién llegados.

Esta temporada ha arrancado igual de afilado: cinco goles en sus cinco primeros encuentros ligueros de 2026-27. Ritmo de estrella, no de promesa. No extraña que, según informó Florian Plettenberg (Sky Sport DE), varios clubes tantearan su fichaje en los últimos días de mercado. La respuesta de Nürnberg fue tajante: no se vende. El club lo valora ya en torno a los 20 millones de euros.

Ese crecimiento ha encendido las alarmas en Italia. No solo por lo que es, sino por lo que puede llegar a ser… y para quién.

Mancini levanta el teléfono

El propio Zoma confirmó a Sky que el contacto con Mancini ya se ha producido. No fue un rumor, ni un mensaje a través de intermediarios. Fue directo:

«Es cierto, Roberto Mancini y yo hemos hablado. Me dijo que me está siguiendo y que debo continuar así, y luego ya veremos».

Esa frase, “ya veremos”, esconde una carrera silenciosa entre federaciones. Porque Burkina Faso y Costa de Marfil también pueden mover ficha. Mancini, consciente de ello, parece decidido a adelantarse: darle minutos oficiales en la Nations League significaría blindarlo para Italia.

Medios italianos van en la misma dirección. Tuttosport habla de una convocatoria “cada vez más cercana” para el jugador de 22 años, mientras que TMW se atreve a ir un paso más allá y pronostica que Zoma estará en la próxima lista de la Azzurra.

La apuesta que Italia no puede dejar pasar

Mancini regresa a la selección con la obligación de reconstruir un proyecto golpeado, pero también con la oportunidad de moldearlo a su gusto. Zoma encaja en ese plan: joven, formado en Italia, explosivo en banda, con gol y margen de crecimiento. Un futbolista que, por edad y características, podría acompañar a la Nazionale durante una década.

Italia se prepara para medir fuerzas con Bélgica y Francia, dos selecciones que no perdonan cuando se trata de asegurar talento de doble nacionalidad. Esta vez, la historia podría escribirse del otro lado: con la Azzurra moviéndose a tiempo para amarrar a un jugador que ya brilla en Alemania.

La pregunta ya no es si Zoma merece una oportunidad. La verdadera cuestión es otra: ¿se atreverá Mancini a iniciar su nueva era dejando fuera a uno de los pocos italianos que hoy marcan diferencias lejos de casa?