Zidane asume como seleccionador: Mbappé sigue siendo capitán
Zinedine Zidane ya se ha puesto el traje de seleccionador. Primera lista de 23, primeras decisiones fuertes y un mensaje claro: Kylian Mbappé seguirá siendo el capitán de la selección francesa. El brazalete no se toca. Lo que sí puede cambiar es el lugar desde el que mandará en el campo.
Según adelantó RMC Sport y confirmó el propio técnico en rueda de prensa, Mbappé continuará como líder del vestuario, pero Zidane dejó entrever que no lo ve como ‘9’ fijo. Con una convocatoria renovada, en la que aparecen cinco debutantes, el entrenador quiso marcar su idea desde el inicio.
“Es capaz de jugar en las tres posiciones. Él mismo lo ha dicho”, recordó Zidane ante los medios. Y entonces soltó la frase que define su plan ofensivo: “A mí, por ejemplo, me gusta mucho en la izquierda”.
Directo. Sin rodeos. El nuevo seleccionador dibuja a su estrella arrancando desde el costado, con espacio para acelerar, encarar y decidir.
Exigencia sin balón: Zidane blinda a su capitán
El otro gran tema del día no fue dónde atacará Mbappé, sino cuánto defenderá. Su reciente llegada al Real Madrid ha encendido el debate en España sobre el trabajo sin balón de los delanteros, y esa discusión se trasladó a Clairefontaine.
Un periodista planteó la supuesta falta de implicación defensiva del capitán. Zidane cortó el asunto de raíz. “Es un falso tema, un falso debate, habrá que gestionarlo como a todos los demás jugadores”, respondió con firmeza. Nada de señalar a uno solo. El mensaje fue colectivo.
El técnico dejó claro qué espera de su equipo cuando no tenga la pelota: esfuerzo. “Cuando no tengamos el balón, habrá que hacer un esfuerzo. No será un problema para Kylian”. Ni concesiones ni privilegios públicos. Zidane protege a su jugador, pero al mismo tiempo fija una norma: el capitán corre como el resto.
Zidane se aparta del ruido político
La comparecencia no giró solo alrededor del césped. También apareció la política, con dos asuntos delicados: las elecciones presidenciales francesas de 2027 y la reciente polémica por la negativa de Mbappé a llevar una camiseta en apoyo a los habitantes de Ceuta en su totalidad.
Zidane se movió con la misma claridad que cuando hablaba de táctica, pero en sentido contrario: ahí no entra. “Me voy a dedicar a esta tarea, seleccionador de la selección francesa”, afirmó. Línea roja. El cargo, el vestuario, el campo. Nada más.
Eso no significa que no tenga opinión. “Tengo convicciones como todo el mundo, soy ciudadano. En cuanto a compartirlas… Cada uno hace lo que quiere, pero yo voy a intentar dedicarme a esta tarea”. Zidane se coloca lejos del foco político y se refugia en el balón. Sin discursos, sin eslóganes. Solo fútbol.
Un nuevo ciclo, dos primeras pruebas de fuego
El estreno oficial de la era Zidane ya tiene fecha y escenario. Francia abrirá su camino en la Nations League el 25 de septiembre, en Kocaeli, ante Turkiye, en la League A. Tres días después, visita a Bélgica en Bruselas. Dos salidas, dos ambientes hostiles, cero margen para despistes.
Serán los primeros minutos del nuevo proyecto, las primeras pistas reales sobre el plan del seleccionador: ¿Mbappé clavado en la izquierda? ¿Un bloque más solidario sin balón? ¿Hueco para alguno de los cinco debutantes en un once ya cargado de jerarquía?
Las respuestas no llegarán en un manifiesto, sino en el campo. Zidane ya ha hablado lo justo. Ahora le toca a Francia demostrar si está lista para seguir ganando con un capitán que manda con el brazalete… y, esta vez, arrancando desde la banda.






