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Zheng Qinwen: La remontada legendaria en el US Open

En este US Open hay una norma no escrita que ya roza la leyenda: no te pongas 5-0 arriba contra Zheng Qinwen. Es el marcador más peligroso del torneo. Madison Keys lo descubrió a golpes el viernes; Iga Swiatek, dos días después, lo sufrió con todo su peso.

La campeona olímpica volvió a desafiar la lógica. Otra vez.

De 0-5 a 7-5: la marca registrada de Zheng

Ante Keys, ex campeona del Abierto de Australia, Zheng había remontado un 0-5 en el set definitivo encadenando siete juegos seguidos. Parecía un fenómeno aislado, de esos que se recuerdan años. No lo era.

En su siguiente partido, en octavos de final, la china se encontró 0-5 abajo en el primer set frente a una rival de otra dimensión: Iga Swiatek, seis veces campeona de Grand Slam y una de las grandes favoritas al título tras su triunfo en el Canadian Open de Toronto. El guion apuntaba a trámite. Zheng lo rompió.

Apretó el puño, ajustó las líneas, dejó de regalar pelotas. Y empezó a sumar. Un juego, otro, otro más. Siete seguidos. 7-5. El estadio, entre incrédulo y fascinado, asistía a la repetición de un truco que en la élite prácticamente no se ve ni una vez, mucho menos en sets consecutivos y ante dos campeonas de Grand Slam diferentes.

Zheng lo explicó con la frialdad de quien sabe lo que hace: en un momento, dijo, incluso se olvidó del marcador con 4-5. Señal de concentración total. “Volver de 0-5 otra vez no es suerte”, subrayó. Son palabras que encajan con lo que se vio en pista: determinación pura.

Swiatek, en cambio, se deshizo a partir de ahí. Perdió el control del set y, con él, la claridad. Su tenis se llenó de errores no forzados, pelotas fáciles que se marchaban largas o a la red. La polaca ha hablado en los últimos tiempos de ansiedad y estrés, pero esta vez apuntó a algo más simple: dejó de sentir la pelota y Zheng dejó de fallar.

El resultado final, 7-5, 6-3 para Zheng, la mete en los cuartos de final del US Open y reabre un capítulo que parecía haberse cerrado demasiado pronto.

De la cirugía al abismo… y vuelta a la élite

El contexto hace que esta victoria pese todavía más. Antes de este choque, Zheng solo había vencido una vez a Swiatek en ocho duelos. Pero aquella única victoria ya fue un terremoto: en las semifinales de los Juegos Olímpicos de París 2024, en Roland Garros, justo después de que la polaca encadenara su tercer Roland Garros consecutivo. Allí, la china se colgó un oro que la convirtió de inmediato en una de las deportistas más reconocidas de China.

Ese impulso la llevó a la final del Abierto de Australia 2024 y a un ranking máximo de número 4 del mundo. Todo parecía encaminarse hacia un asentamiento definitivo en la cima. Hasta que el codo dijo basta.

La operación la dejó fuera del radar y la caída fue brutal. En junio llegó a caer al puesto 160 del ranking. Entró en una espiral de falta de ritmo y dudas: antes de aterrizar en Nueva York, su balance de la temporada 2026 era de 11 victorias y 13 derrotas. Números de jugadora que pelea por sobrevivir, no de aspirante a grandes títulos.

Su US Open cuenta otra historia. Para jugar el cuadro principal tuvo que aparcar el orgullo y pasar por la fase previa. Tres partidos para entrar. Cuatro más para plantarse en cuartos. Siete triunfos en Nueva York que la devuelven, con hechos, a la conversación de las grandes candidatas.

Rybakina acelera hacia la cima

En cuartos, Zheng se cruzará con la segunda cabeza de serie, Elena Rybakina, que se ha colocado a una sola victoria de convertirse en número 1 del mundo por primera vez. La kazaja firmó una actuación casi impecable ante Naomi Osaka: 6-1, 6-4 en apenas 66 minutos en el Louis Armstrong Stadium.

Los números retratan el dominio: 29 golpes ganadores, solo 17 errores no forzados y una única bola de break en contra, que además salvó. Osaka necesitaba su máximo nivel para sostener ese ritmo, pero no lo tuvo. Arrastra molestias en el tendón de Aquiles y su servicio nunca alcanzó la altura necesaria para discutirle el partido a una Rybakina afilada y segura.

El duelo entre Zheng y Rybakina llega cargado de matices: la resurrección de la campeona olímpica contra la regularidad implacable de una jugadora que huele el número 1. No habrá margen para regalos.

Andreeva se estrena, Blockx se destapa

El día dejó más historias. La quinta cabeza de serie y campeona de Roland Garros, Mirra Andreeva, se clasificó por primera vez para los cuartos de final del US Open tras remontar a Anastasia Potapova: 5-7, 6-4, 6-3. Un partido trabajado, de menos a más, que confirma su crecimiento en pista dura y la consolida como una amenaza real más allá de la tierra batida.

En el cuadro masculino, Alexander Blockx, vigésimo octavo cabeza de serie, dio un salto en su carrera al alcanzar por primera vez unos cuartos de final de Grand Slam. Lo hizo superando al argentino Francisco Cerundolo, 24º favorito, por 6-3, 4-6, 7-5, 7-5, en un encuentro de intercambios largos y presión constante en los juegos finales de cada set.

Mientras el torneo entra en su tramo decisivo, una idea ya queda clara en Nueva York: en estas pistas, contra Zheng Qinwen, un 5-0 a favor no es una ventaja. Es una trampa. Y el resto del circuito tendrá que aprender rápido esa lección.