logo

Yulia Starodubtseva avanza a la segunda ronda del US Open

Yulia Starodubtseva necesitó apenas una hora y 18 minutos para cambiar el sentido de su historia en el US Open. La ucraniana, que hasta ahora solo conocía la derrota en primera ronda en Flushing Meadows, se impuso con una autoridad incuestionable a la alemana Ella Seidel por 6-2 y 6-2 y se instaló, por primera vez en su carrera, en la segunda ronda del Grand Slam estadounidense.

No fue una simple victoria. Fue una liberación.

Un inicio sin concesiones

Starodubtseva saltó a la pista decidida a que este US Open no se pareciera en nada a los de 2024 y 2025, cuando se despidió a las primeras de cambio pese a haber logrado entrar en el cuadro principal, incluso una vez a través de la fase previa.

Desde el 2-1 del primer set, marcó territorio. Rompió el servicio de Seidel y lanzó el primer aviso serio. La alemana, número 123 del mundo en el momento del duelo y ya derrotada antes por la propia ucraniana en su único precedente, reaccionó con orgullo y recuperó uno de los quiebres para acercarse 2-3.

Hasta ahí llegó su resistencia.

A partir de ese momento, Starodubtseva se adueñó del partido. Encadenó tres juegos seguidos, cerró la manga por 6-2 y dejó claro que el guion no estaba para giros inesperados. Dominó los intercambios, leyó bien el servicio rival y no ofreció resquicios en los momentos clave.

Acelerón final hacia la segunda ronda

La segunda manga arrancó todavía más contundente. Starodubtseva se colocó 4-0, con dos quiebres de servicio que desarmaron a Seidel. El marcador reflejaba lo que se veía en la pista: iniciativa permanente de la ucraniana, seguridad al resto y una gestión fría de cada punto importante.

Seidel intentó alargar el encuentro, buscó variar ritmos y direcciones, pero nunca logró acercarse lo suficiente como para poner en duda el triunfo. Cada intento de reacción encontraba la misma respuesta: calma, solidez y una nueva aceleración de Starodubtseva cuando el duelo amenazaba con complicarse.

El 6-2 final en el segundo set selló un 2-0 rotundo, sin sobresaltos, que vale mucho más que un simple pase de ronda. Para la ucraniana, este US Open ya es el mejor de su carrera.

Un cruce que puede cambiarlo todo

El premio a esta actuación es una segunda ronda con aroma a oportunidad grande. Starodubtseva se medirá a la ganadora del duelo entre la estadounidense Robin Montgomery y la griega Maria Sakkari. Sea cual sea el desenlace de ese partido, la ucraniana ya tiene garantizado, al menos, un encuentro más en Nueva York y la posibilidad real de pisar por primera vez la tercera ronda de un Grand Slam.

En un torneo que ha arrancado con un premio económico récord, cada paso adelante pesa más. En confianza, en ranking, en visibilidad.

Ola ucraniana en el cuadro femenino

Starodubtseva forma parte de una delegación ucraniana amplia y combativa en el cuadro principal femenino de este US Open: siete jugadoras han arrancado el torneo en la fase final.

Marta Kostyuk y Elina Svitolina ya están también en segunda ronda, ambas con victorias sólidas en sus estrenos. Svitolina, número uno de Ucrania, dio el tono el 31 de agosto al superar con autoridad a la argentina Solana Sierra, 91 del mundo, en su debut en Nueva York.

No todas han tenido el mismo destino. Dayana Yastremska y Daria Snigur se despidieron en su primer partido, mientras que Oleksandra Oliynikova será la última ucraniana en debutar, frente a la estadounidense Reese Brantmeier.

En ese contexto, el avance de Starodubtseva adquiere un matiz especial. No solo rompe su barrera personal en el US Open; se suma con fuerza a una presencia ucraniana que empieza a dejar huella en Nueva York.

Ahora la pregunta es otra: ¿será este solo el inicio de su mejor verano en un Grand Slam?