Yorkshire destroza a Somerset en Headingley
El título se le ha encogido a Somerset en las manos en una mañana. Apenas 82 minutos de cricket en Headingley bastaron para que Yorkshire destrozara al líder previo de la Division One y dejara el campeonato abierto de par en par.
La victoria, por 185 carreras, no fue solo contundente. Fue un aviso. Un recordatorio de que en septiembre, en el norte, los sueños de título se pueden congelar muy rápido.
Cliff firma un partido para la historia
Yorkshire había puesto las bases del golpe el día anterior: 212 y 275 en sus dos entradas, con George Hill (89) y Dom Bess (77) sosteniendo la segunda. Somerset, que había respondido con 201 en su primer turno, se despertó en el cuarto día con una misión clara pero delicada: 287 para ganar, 73-3 en el marcador y una mañana entera por delante.
Duró un suspiro.
Ben Coad y, sobre todo, Ben Cliff salieron con el nuevo balón como si el título fuera suyo. Cliff, que ya había destrozado a Somerset con 8-76 en la primera entrada, completó un partido de ensueño: 11-105 en total, la decimotercera mejor actuación en la historia de Yorkshire en cricket de primera clase. Un dato que pesa.
El primer golpe llegó de inmediato. Tom Lammonby, 32 carreras y una pizca de esperanza para Somerset, fue descolocado por Cliff, cuadrado en el crease y cazado detrás. Tres carreras después, Tom Abell cayó ante Coad, un globo hacia point tras golpearle en el hombro del bate. De 73-3 a 76-5 en un abrir y cerrar de ojos.
La presión no bajó. Al final del over 39, Coad volvió a morder: James Rew, cazado en el segundo slip intentando un drive que nunca controló. Somerset, hundido en 79-6, veía cómo la persecución se desmoronaba bola a bola.
La revancha con Overton y el desplome final
Había, sin embargo, un fantasma particular rondando la mente de Yorkshire: Craig Overton. El mismo que en julio, en este mismo escenario, había destrozado a los locales con un 79* de solo 30 bolas en un cuarto de final del Vitality Blast. Si Somerset quería un milagro, muchos lo imaginaban empezando en su bate.
Yorkshire no estaba dispuesto a revivir esa pesadilla.
Cliff se encargó de cerrar la herida. Overton, empujando hacia adelante en el over 42, tocó lo justo para que la pelota se marchara detrás. Cinco carreras y adiós. Tres bolas más tarde, Lewis Gregory fue lbw ante el mismo Cliff. En un suspiro, Somerset se desplomó a 88-8 bajo un cielo encapotado que encajaba con su ánimo.
Esos dos wickets sellaron el partido de Cliff: 10 y 11 en el encuentro, una actuación que lo eleva de promesa a protagonista en un solo fin de semana.
Ni siquiera los recuerdos del primer turno ofrecieron consuelo. Entonces, Overton y Migael Pretorius habían resistido con medio siglo cada uno. Esta vez, Pretorius apenas pudo prolongar la agonía. George Hill lo hizo caer, otra vez cazado detrás, dejando el marcador en 92-9.
Quedaba solo el trámite. Matthew Revis lanzó el golpe final, un yorker perfecto para eliminar a Jake Ball y cerrar la entrada en 101. Eran poco antes de las 12:00 BST. El líder había caído, sin excusas, sin red.
El título se abre y Yorkshire disfruta su papel de juez
La derrota deja cicatriz. Es el tercer tropiezo de Somerset en la temporada, el segundo precisamente contra Yorkshire tras la caída en Taunton en mayo. Warwickshire se escapa ahora al frente de la Division One, con 11 puntos de ventaja sobre un Somerset que, pese a sus años de pelea, todavía no sabe lo que es levantar este título.
Nottinghamshire también entra en la ecuación para la última jornada, incluso si termina perdiendo ante Sussex más tarde en el día. El campeonato se aprieta en el momento decisivo, y esta mañana en Headingley puede terminar recordándose como el giro clave.
Para Yorkshire, el contexto es distinto, pero la satisfacción no es menor. Quinto triunfo en 13 partidos, una campaña de media tabla que gana brillo con victorias como esta y con actuaciones individuales del calibre de la de Cliff. El White Rose no pelea por el título, pero sí por algo que, a estas alturas, puede ser igual de influyente: el papel de juez.
El calendario ofrece un cierre cargado de tensión. Somerset recibirá a Surrey en el Cooper Associates County Ground de Taunton en la última jornada, obligado a ganar y a mirar de reojo otros marcadores. Yorkshire viajará a Trent Bridge para medirse a Nottinghamshire, con una pregunta flotando sobre el campeonato:
¿Será este septiembre recordado por el título que ganó Warwickshire… o por el que dejó escapar Somerset en una mañana gris en Headingley?






