Los Warriors aseguran el futuro de Stephen Curry
En la Bahía no quieren dejar ni una grieta abierta: Stephen Curry debe retirarse con la camiseta de Golden State Warriors. Ese es el plan, ese es el mensaje y el club se mueve ya para que el guion no tenga giros inesperados.
El base entra oficialmente en ventana de extensión el sábado 29 de agosto, una fecha marcada en rojo en las oficinas de la franquicia. A partir de ahí, podrá firmar un nuevo acuerdo que lo lleve directamente al tramo crepuscular de su carrera. Esa ha sido la conversación constante entre jugador y organización.
Mike Dunleavy, general manager de los Warriors, no ha escondido la hoja de ruta. «Eso es lo que siempre hemos hablado, y creo que va bastante bien encaminado», explicó a los periodistas a comienzos de mes. «Obviamente, es elegible para una extensión a finales de este mes, hablaremos de todo eso y ahora mismo no puedo decir mucho más».
La intención es clara y compartida. Según Anthony Slater (ESPN), ambas partes se preparan para sentarse a negociar «con un deseo mutuo de mantener a Curry en los Warriors durante la totalidad de su carrera». No hay ultimátums, no hay ruido. Hay voluntad.
Curry, de 38 años, está actualmente bajo un contrato de extensión de veterano por un año, firmado el pasado agosto, que le garantiza 62,5 millones de dólares en la temporada 2026-27, de acuerdo con los datos de Spotrac. Es una cifra que refleja su peso deportivo, económico y simbólico en la franquicia.
Mientras tanto, el equipo ha terminado de completar la plantilla. Los Warriors ocuparon sus dos plazas restantes con el fichaje del veterano ala Georges Niang y del base Brandon Williams, en su quinto año en la liga. Ambos se suman a un núcleo que mantiene buena parte de las piezas del curso pasado. El grupo está armado, el vestuario tiene caras conocidas y el proyecto ya tiene forma a cinco semanas del inicio del training camp.
Con el roster cerrado, el siguiente gran movimiento no tiene que ver con un traspaso ni con un fichaje sorpresa. Se trata de blindar la herencia del jugador que cambió la historia de la franquicia y, en buena medida, de la NBA moderna. Asegurarse de que Curry no vista otro uniforme.
Desde dentro, el mensaje es inequívoco. «Estoy bastante seguro de que Steph terminará su carrera aquí», sentenció Dunleavy.
No es solo una declaración de intenciones. Es el punto de partida de la próxima gran firma en la Bahía. Y quizá el último gran contrato del jugador que redefinió el triple.






