Vinicius y la búsqueda de la 16ª Champions League
El mensaje llega claro desde la banda izquierda del Santiago Bernabéu. Vinicius no se esconde, no calcula, no rebaja expectativas: el brasileño anuncia que el objetivo de esta temporada es volver a levantar la Champions League y firmar la 16ª Copa de Europa del Real Madrid.
El contexto no es menor. El club rey de Europa no gana la competición desde 2024 y viene de dos temporadas seguidas cayendo en cuartos de final, primero ante Arsenal y después frente a Bayern Munich. Para casi cualquiera sería un rendimiento notable. Para el Madrid, una alerta.
“Esperemos que llegue la 16ª. Estamos preparados para eso. Es nuestra competición. No lo hemos hecho bien en los últimos dos años. Nuestro primer objetivo es estar entre los ocho mejores… Esta temporada va a ser diferente y la vamos a ganar”, declaró el brasileño a los medios oficiales del club. Convicción absoluta. Sin matices.
Un estreno de altura en el Bernabéu
La nueva aventura europea arranca a lo grande. El martes, el Santiago Bernabéu recibe al campeón de Italia: Inter. No hay fase de rodaje, no hay margen para entrar en calor. Es un examen directo ante un rival que se siente cómodo castigando errores.
Vinicius llega con un historial impecable frente a los nerazzurri en Champions: cuatro victorias en cuatro partidos y una asistencia. Aun así, no se engaña. Sabe que el desafío es distinto, más complejo, más maduro.
Inter se presenta con un sello muy definido. Bloque físico, defensas de cinco, mucha disciplina táctica. Justo el tipo de estructura que acostumbra a incomodar al Madrid cuando debe atacar en estático.
“Siempre que llega la Champions se siente diferente. Estamos listos para este partido contra un gran equipo que nos va a exigir mucho. Inter es un equipo muy fuerte físicamente. Defienden con cinco atrás y eso suele crearnos dificultades, pero el míster nos ha preparado para ello”, explicó el extremo, subrayando un plan trabajado en Valdebebas.
El brasileño no esconde las dificultades: hay bajas importantes, la rotación se estrecha, el calendario aprieta. Pero el discurso se mantiene firme: “Tenemos algunas ausencias, lo que hace todo más difícil, pero vamos a salir fuertes y ojalá podamos crear esa conexión maravillosa con la afición en estos partidos”.
El Bernabéu, otra vez, como socio imprescindible.
Golpe en Liga, fe en Europa
El equipo aterriza en la Champions con una pequeña herida reciente: la primera derrota de la temporada, ante Real Betis, en el último compromiso liguero. Un tropiezo que no altera el análisis interno de Vinicius sobre el momento del grupo.
A sus 26 años, suma ya un gol y dos asistencias en cuatro partidos oficiales en este inicio de curso. Más allá de los números, insiste en la sensación de que el camino es el correcto.
“Estamos empezando la temporada de forma brillante, pese a la derrota del último partido. Jugamos bien, creamos muchas ocasiones, y eso es lo más importante. Tenemos que seguir centrados en llevar al Real Madrid a lo más alto, como siempre queremos”, remarcó.
El mensaje no suena a consuelo. Suena a aviso: el equipo se siente vivo, generando ocasiones, con margen de mejora pero sin dudas sobre la dirección.
De São Gonçalo a las noches eternas
En medio de la previa, Vinicius se permitió una mirada hacia atrás. No muy larga, pero sí cargada de significado. Dos goles le marcan la carrera: las dianas en las finales de la Champions League ante Liverpool en 2022 y Borussia Dortmund en 2024.
“Son los dos goles más importantes de mi vida. Van a quedar en la historia. Muchos jugadores marcan goles, pero muy pocos lo hacen en finales. Hacerlo en el club más grande del mundo es algo que ni los aficionados ni yo vamos a olvidar”, confesó.
No lo dice desde la nostalgia, sino desde la ambición. Esos goles no cierran un ciclo; lo abren. Lo colocan, con solo 26 años, en una categoría reservada a unos pocos: la de los futbolistas que marcan finales con la camiseta blanca en Europa.
“Era un sueño. Nunca imaginé que iba a marcar todos estos goles ni que iba a jugar aquí tantos años. Con 26 años, ser uno de los líderes del club más importante del mundo significa muchísimo para mí y para mi familia”, añadió.
Hay algo más detrás de esas palabras: la asunción plena de un rol. Vinicius ya no es solo el chico eléctrico que desbordaba por la banda. Es un referente del vestuario, una de las caras visibles del proyecto y uno de los jugadores que se plantan delante de los micrófonos para decir, sin temblar, que el objetivo es ganar la Champions.
La temporada apenas empieza. El calendario promete golpes, turbulencias, noches incómodas lejos de casa. Pero el Madrid arranca Europa con una declaración rotunda de su estrella: la 16ª no es un sueño lejano. Es una meta marcada en rojo.
Ahora, el Bernabéu espera. Y la Champions, también.






