Van de Zandschulp logra remontada épica y avanza a cuartos del US Open
Botic van de Zandschulp sobrevivió a una noche de tortura tenística en Nueva York y salió con algo más que una victoria: un lugar en los cuartos de final del US Open y un partido para el archivo histórico del torneo.
El neerlandés, de 30 años, levantó dos sets en contra, salvó una bola de partido y terminó derrotando al francés Arthur Gea después de 5 horas y 13 minutos de batalla, el cuarto encuentro más largo en la historia del torneo. Marcador final: 3-6, 6-7 (0), 7-6 (7), 7-6 (3), 6-4.
No fue solo una remontada. Fue una resistencia a pulso.
De estar al borde del abismo a resucitar en Flushing Meadows
El inicio fue un calvario para van de Zandschulp. Cedió el primer set 3-6, sin encontrar ritmo ante un Gea suelto, agresivo, que jugaba con la libertad de quien no tenía nada que perder.
El segundo set terminó de hundirle… o eso parecía. Tiebreak, 0-7. Un rosco en el desempate que habría tumbado mentalmente a muchos. Gea se colocaba dos sets arriba y el neerlandés miraba de frente a la eliminación.
La presión subió un nivel en el tercer set. Otra vez tiebreak. Esta vez, con una bola de partido para el francés. Ahí apareció el giro. Van de Zandschulp aguantó, salvó el match point y se agarró al partido como si fuera el último de su carrera. Cerró el desempate 9-7 y cambió por completo el aire del estadio.
El impulso ya era suyo.
El cuarto set volvió a decidirse en el tiebreak. Gea, que había entrado en el cuadro principal como lucky loser, empezaba a sentir el peso de la ocasión. Van de Zandschulp, en cambio, olió la duda y apretó. 7-6 (3) y el encuentro se fue al quinto.
Ahí mandó la experiencia. El neerlandés manejó mejor los intercambios largos, eligió mejor los momentos para arriesgar y cerró el set definitivo por 6-4, completando una de las grandes remontadas de esta edición del US Open.
Segundo cuarto de final en Nueva York para el neerlandés
Con esta victoria, van de Zandschulp alcanza por segunda vez en su carrera los cuartos de final del US Open, después de haber llegado a esta instancia en 2021. No es territorio desconocido para él, pero sí una confirmación de que sigue siendo un rival incómodo en las grandes citas.
En esta edición ya había dado un aviso serio en segunda ronda, eliminando al australiano Alex de Minaur, uno de los jugadores más sólidos del circuito. Ahora suma una victoria de enorme peso emocional y físico, que puede marcar su confianza en la recta final del torneo.
Gea, a un paso de la historia
La historia también rozó la raqueta de Arthur Gea. El francés entró al cuadro principal como lucky loser tras la baja del finalista de 2022, Casper Ruud, que se retiró por una lesión en la espalda.
Gea tuvo en sus manos la posibilidad de convertirse en el primer lucky loser en alcanzar los cuartos de final de un Grand Slam en categoría masculina. Estuvo a un punto. Esa bola de partido en el tiebreak del tercer set quedará como la gran oportunidad perdida de su joven carrera.
Se marcha del torneo sin el récord, pero con una actuación que difícilmente olvidará.
Blockx hace historia para Bélgica; Khachanov no falla
En la otra parte del cuadro, el día también dejó huella.
El belga Alexander Blockx, cabeza de serie número 28, derrotó al argentino Francisco Cerúndolo, 24º favorito, por 6-3, 4-6, 7-5, 7-5. Con ese triunfo se convierte en el primer belga en alcanzar los cuartos de final del US Open. Un hito para su país y un paso gigante en su propia carrera.
Karen Khachanov necesitó cinco sets para imponer su jerarquía ante el estadounidense Learner Tien, 14º cabeza de serie: 7-5, 4-6, 6-7 (6), 6-1, 6-4. El ruso reaccionó con autoridad en el cuarto set y remató en el quinto, cuando el físico y la experiencia marcan la diferencia.
El premio: un duelo de alto voltaje en cuartos entre Blockx y Khachanov, choque de estilos y de trayectorias.
Van de Zandschulp, Blockx, Khachanov. Tres nombres que quizá no encabecen los carteles globales, pero que hoy sostienen, cada uno a su manera, la narrativa más pura del US Open: la de quienes se niegan a aceptar el guion preestablecido. La pregunta es quién de ellos será capaz de estirarlo un capítulo más.






