US Open 2023: Shelton y Tiafoe hacen historia con finalista local
El tenis masculino estadounidense, tantas veces acusado de vivir de la nostalgia, acaba de encontrar su nueva frontera en Flushing Meadows. Ben Shelton y Frances Tiafoe sobrevivieron a dos batallas maratonianas en cuartos de final y se citaron en una semifinal que ya es histórica: Estados Unidos tendrá un finalista en el US Open. Y será un hombre negro.
En el USTA Billie Jean King National Tennis Center, la madrugada dejó algo más que resultados. Dejó un cambio de aire.
Tiafoe remonta desde el abismo
Frances Tiafoe estuvo a un paso del precipicio. Dos sets abajo ante su compatriota Alex Michelsen, sin ritmo, sin claridad, con el reloj apretando tanto como el marcador. Pero Tiafoe eligió pelear.
Perdió los dos primeros parciales por 5-7 y 3-6. A partir de ahí, cambió el guion. Ajustó, se soltó, empezó a mandar con el servicio y a encontrar líneas cuando más quemaba la pelota. Se llevó el tercer set por 7-5, sostuvo el impulso con un 6-3 en el cuarto y obligó a un quinto set que ya olía a drama.
El desenlace llegó en un superdesempate a todo o nada. Tiafoe apretó los puños, se adueñó de los puntos largos y cerró la remontada por 7-6 (10-6) tras casi cinco horas de juego. Una victoria de carácter, de resistencia, de esas que marcan un torneo.
Shelton tumba al campeón en la madrugada más larga
Si el partido de Tiafoe había dejado al público exhausto, lo que vino después entró directo en la historia del torneo. Ben Shelton, octavo cabeza de serie, se plantó frente al defensor del título, Carlos Alcaraz, y no se dejó intimidar ni por el nombre ni por el momento.
Perdió el primer set en el tie-break, 6-7(5). Respondió con una autoridad inesperada: 6-1, 6-3. Parecía que tenía el control. Alcaraz reaccionó con un 6-1 en el cuarto set y empujó el duelo a una quinta manga que se convirtió en una batalla de nervios y de piernas, ya bien entrada la madrugada neoyorquina.
El último set se decidió en otro superdesempate, esta vez con Shelton ejecutando con una frialdad impropia de su edad. Cerró el triunfo por 7-6(10-7), firmando la sorpresa de la noche y, de paso, el final más tardío en la historia del US Open: el reloj marcaba las 3:30 de la madrugada del miércoles.
Shelton, con ese triunfo, no solo eliminó al vigente campeón. Se colocó a dos victorias de un título que cambiaría por completo el mapa del tenis estadounidense.
Una semifinal con peso histórico
El viernes, el No. 8 Ben Shelton y el No. 11 Frances Tiafoe se mirarán a los ojos con algo más que una final en juego. El ganador será el primer hombre negro estadounidense en disputar una final del US Open desde Arthur Ashe en 1972, y el primer hombre negro de Estados Unidos en alcanzar cualquier final de Grand Slam desde 1996, según datos de ESPN.
No es un simple dato estadístico. Es una línea de continuidad con la historia, un puente que conecta a esta nueva generación con figuras que marcaron época.
En clave nacional, el impacto también es evidente. El último estadounidense en jugar la final del US Open fue Taylor Fritz en 2024. Para encontrar al último campeón local hay que retroceder hasta 2003, cuando Andy Roddick levantó el trofeo. Demasiado tiempo para un país que se acostumbró durante décadas a dominar la escena masculina.
Gauff y Pegula mantienen viva la bandera en el cuadro femenino
La resurrección del tenis estadounidense en Nueva York no se limita al cuadro masculino. En el torneo femenino, dos jugadoras locales siguen en carrera.
Coco Gauff tiene cita este miércoles con la rusa Mirra Andreeva en los cuartos de final. Es la campeona más reciente entre las estadounidenses: conquistó el título en 2023 y conoce bien el peso de jugar con la grada a favor en Arthur Ashe Stadium.
Jessica Pegula ya dio un paso más. Se metió en semifinales tras superar a su compatriota Emma Navarro en un duelo de tres sets disputado el martes por la noche. Sólida con el servicio, sostuvo los momentos clave y se ganó el derecho a un examen mayúsculo: se medirá el jueves a la máxima favorita y defensora del título, Aryna Sabalenka.
Entre Gauff y Pegula mantienen vivo el sueño de otro título local en el cuadro femenino, mientras el país mira de reojo lo que ocurre en el cuadro masculino. Pocas veces las dos ramas del torneo se han alineado así para Estados Unidos.
Un fin de semana que puede cambiar una era
Las finales individuales del US Open femenino y masculino se disputarán el sábado 12 y el domingo 13 de septiembre, respectivamente. Dos días, dos trofeos, múltiples historias cruzadas.
En uno de esos partidos, habrá sí o sí un hombre estadounidense peleando por el título. Y, pase lo que pase en la semifinal del viernes, el tenis de Estados Unidos habrá ganado algo que no se mide en ranking ni en estadísticas: una nueva referencia, un nuevo relato.
Shelton, Tiafoe, Gauff, Pegula. Nombres distintos, estilos opuestos, un mismo escenario. La pregunta ya no es si el tenis estadounidense puede volver a mandar. La pregunta es cuánto tiempo tardará en convertir esta semana en costumbre.






