US Open 2023: Sabalenka, Gauff y Pegula buscan el título
El último Grand Slam del año arranca el domingo en Flushing Meadows con una sensación clara: el ranking está en juego y el tablero, más abierto que en temporadas recientes. Sin Jannik Sinner y con varias estrellas tocadas, Nueva York se prepara para dos semanas de vértigo.
Sabalenka bajo presión, Gauff y Pegula al asalto
En el cuadro femenino, Aryna Sabalenka llega como primera cabeza de serie y vigente bicampeona del US Open. No solo defiende título. Defiende trono. Su Nº 1 WTA corre peligro y tiene tres perseguidoras con opciones reales de destronarla: Elena Rybakina, Jessica Pegula y Coco Gauff.
Serena Williams solo estará en dobles, pero el protagonismo local tiene nombres claros. Gauff y Pegula, las dos mejores estadounidenses del ranking, aterrizan en Nueva York encendidas tras su final en el Cincinnati Open. Y las previsiones de los reporteros de USA TODAY apuntan a un escenario muy concreto: el Arthur Ashe teñido de barras y estrellas en la segunda semana.
Scooby Axson ve unas semifinales con sabor casero: Gauff y Pegula entre las cuatro mejores. La ruta, eso sí, no será amable. Gauff se cruzaría con Iga Swiatek, campeona de cinco Grand Slams. Axson lo reduce a una clave: si el saque de Gauff funciona, la estadounidense tumbará a la polaca. Del otro lado, Pegula se mediría con Linda Noskova, campeona en Wimbledon y líder de una notable hornada de jugadoras de Chequia. Ahí, Axson no duda: Pegula pasaría en dos sets y alcanzaría su segunda final en Nueva York.
Cydney Henderson coincide: semifinales con Gauff y Pegula, y una reedición de la final de Cincinnati, esta vez con un major en juego. Para Henderson, Gauff se enfrentará a Swiatek en semis tras un recorrido condicionado por la incógnita física de Rybakina, lastrada por molestias en el tendón de Aquiles y con dudas incluso para llegar a cuartos. Pegula, por su parte, chocaría con Sabalenka. El contexto: la bielorrusa con mucha presión, el Nº 1 en la cuerda floja. Henderson cree que ese peso le pasará factura y que Pegula sabrá castigar cada titubeo.
Danielle Lerner repite la misma base: Gauff y Pegula mantendrán la inercia de Cincinnati y alcanzarán las semifinales. El matiz está en la rival de Pegula. Para Lerner, será Noskova quien sobreviva a la parte alta del cuadro tras una Wimbledon donde exhibió una resistencia admirable. Rybakina, que se retiró en Cincinnati por el problema en el Aquiles, no la ve con gasolina para ir más allá de cuartos. Sabalenka, mentalmente frágil en sus últimos partidos ante rivales teóricamente inferiores, tampoco.
Las finales que dibujan los pronósticos refuerzan la narrativa local. Axson y Henderson apuestan por un Pegula–Gauff, una final 100 % estadounidense. Lerner rompe el molde: Gauff contra Noskova por el título.
En cuanto a la campeona, el debate se parte en dos. Axson se decanta por Pegula: imagina a Buffalo celebrando su primer US Open y su salto directo al Nº 1 del mundo. Henderson y Lerner se alinean con Gauff. La ven imparable, encadenando seis victorias seguidas y recién coronada en Cincinnati. Para ambas, el momento pesa: Gauff serviría grande y se llevaría su tercer Grand Slam y su segundo trofeo en Nueva York.
Si se cumplen estos guiones, el US Open podría terminar con una estadounidense levantando el título… y el ranking mundial patas arriba.
Un cuadro masculino sin Sinner y con hueco para un nuevo golpe
El torneo masculino respira otro tipo de tensión. Con Sinner fuera por lesión de rodilla, el Nº 1 ATP queda momentáneamente a resguardo, pero el título se abre a un abanico de aspirantes que huele a cambio de guardia, aunque Novak Djokovic siga merodeando.
Alexander Zverev llega como primer cabeza de serie y flamante campeón de Roland Garros, dispuesto a sumar su segundo grande. Carlos Alcaraz, ganador del Australian Open, vuelve tras cuatro meses parado por lesión. Felix Auger-Aliassime, tercer cabeza de serie, persigue su primera final de Grand Slam. Djokovic, cuarto preclasificado, se presenta con un objetivo monumental: su 25º grande.
En ese contexto, las predicciones se disparan.
Para Scooby Axson, el torneo parece hecho a medida para que Taylor Fritz rompa su techo. El estadounidense, noveno preclasificado, tiene el cuadro para dar el salto, pero en su visión se estrellará contra Zverev en semifinales. La otra plaza en la penúltima ronda la ocuparía Djokovic, fiel a su costumbre de alargar su presencia en los grandes escenarios. Sin embargo, Axson marca un límite generacional: el serbio caería ante Arthur Fils, francés de 22 años, al que ve lanzado hacia el top 5.
Cydney Henderson mira a otro estadounidense: Ben Shelton. Cansados de escuchar hablar de la sequía de títulos en el US Open desde hace décadas, los jugadores locales encontrarían aquí su gran oportunidad, con Sinner ausente y Alcaraz regresando sin rodaje. Shelton ha alternado un título en Montreal con una temprana despedida en Cincinnati, pero Henderson cree que despertará en Nueva York. Lo ve en semifinales contra Djokovic. En la otra parte del cuadro, Zverev se mediría con Auger-Aliassime.
Danielle Lerner subraya la sensación de incertidumbre: este US Open se siente imprevisible. Aun así, coloca a los dos gigantes recientes del circuito en la misma semifinal: Alcaraz contra Djokovic. Antes, avisa, el posible cruce de cuartos entre Alcaraz y Shelton podría ser uno de los duelos del torneo. En el otro lado, Fritz volvería a ser protagonista, abriéndose paso hasta unas semifinales ante Zverev.
Las finales pronosticadas dibujan tres historias muy distintas. Axson apuesta por Arthur Fils contra Fritz. Henderson se la juega con Shelton frente a Zverev. Lerner mantiene a Djokovic en el último domingo, frente a Fritz.
En el capítulo del campeón, Axson se lanza sin red: el “hot streak” de Fils continuaría en Nueva York tras su gran actuación en Cincinnati. Lo coloca directamente en un nuevo “big three” junto a Alcaraz y Sinner. Henderson, en cambio, imagina una consagración local: Shelton, primera final de US Open, primer título de Grand Slam, y todo en casa.
Entre el pulso por el Nº 1 de Sabalenka, la ofensiva de Gauff y Pegula, la incógnita física de Rybakina, el regreso de Alcaraz, el eterno desafío de Djokovic y la ambición desatada de la nueva generación, Flushing Meadows se prepara para dos semanas sin red de seguridad.
La pregunta ya no es quién llega en forma. Es quién será capaz de adueñarse del caos.






