Tresoldi: el delantero que espera entre Italia y Alemania
Nicolo Tresoldi está marcando goles en Bélgica, alimenta rumores en media Europa y, sin embargo, sigue sin camiseta absoluta. Ni de Italia. Ni de Alemania. De momento, de nadie.
Varios medios italianos coinciden: el delantero de Club Brugge no ha dado todavía el “sí” definitivo a la Azzurra. En una reunión en la sede de la FIGC con el nuevo seleccionador Roberto Mancini y el director técnico Claudio Ranieri, el atacante pidió algo que en el fútbol moderno casi nunca se concede: tiempo.
Tiempo para pensar. Y tiempo para terminar lo que empezó con Alemania.
Según Gazzetta dello Sport y La Repubblica, Tresoldi solicitó no ser convocado para los próximos partidos de la Nations League y pidió que se paralizara, por ahora, el trámite de cambio de asociación ante la FIFA. La FIGC ha aceptado y el expediente queda en pausa.
Entre Cagliari, Hannover y Bruges
La historia de Tresoldi explica el dilema. Nació en Cagliari, hijo de padre italiano y madre argentina. Sus primeros años los pasó en Italia, pero a los 13 se mudó con su familia a Alemania. Allí creció futbolísticamente y terminó formándose en Hannover 96.
En 2025 dio un salto clave: fichó por Club Brugge por 7,5 millones de euros. Desde entonces, su carrera va en línea ascendente. La última prueba llegó el martes, con un gol en la derrota 3-2 ante Aston Villa en la Champions League. Lleva cinco tantos en siete partidos esta temporada y ya venía de firmar una primera campaña brillante en Bélgica.
Ese rendimiento ha disparado el interés. No solo de clubes, también de federaciones. A finales de agosto, Gazzetta llegó a publicar que el delantero se había decidido por Italia. El diario alemán Bild respondió: sigue dudando. Y los hechos, por ahora, dan la razón a la versión alemana.
Un goleador de la DFB que aún no cierra la puerta
Pese a su origen italiano, el recorrido internacional de Tresoldi ha sido, hasta hoy, alemán. Desde la categoría sub-19, ha defendido los colores de la DFB en las selecciones juveniles. Con la sub-21 presenta números de delantero serio: 12 goles en 24 partidos.
Ese registro, sumado a su irrupción en Bruges, lo colocó muy cerca de una cita mayor. Bajo el mandato de Julian Nagelsmann, Tresoldi llegó a ser candidato real para la lista del Mundial. El propio técnico reconoció que estuvo “muy cerca durante mucho tiempo” de entrar en la convocatoria y lo definió como un jugador con “ese instinto especial en el área”.
No llegó a tiempo para aquella Copa del Mundo, pero Nagelsmann dejó una frase que resuena ahora que el debate vuelve a encenderse: su “momento llegará”.
Nuevo ciclo en Alemania, reconstrucción en Italia
El contexto ha cambiado. Nagelsmann ya no está. Su etapa terminó tras un Mundial desastroso para Alemania en Estados Unidos, Canadá y México. El relevo en el banquillo lo tomó Jürgen Klopp, que anunciará su primera lista el 17 de septiembre. De Tresoldi, por ahora, ni una palabra pública.
Ese silencio no significa desinterés. Significa margen. El delantero sigue vinculado a la estructura de la DFB a través de la sub-21, con la que quiere completar el actual ciclo antes de tomar una decisión definitiva sobre su futuro internacional.
Al otro lado de los Alpes, el panorama tampoco es tranquilo. Italia atraviesa otra reconstrucción profunda después de quedarse, de nuevo, fuera de una fase final de la Copa del Mundo. Mancini ha regresado al cargo para liderar un nuevo proyecto y necesita gol, frescura y caras nuevas.
En el próximo parón, la Azzurra se medirá a Bélgica (25 de septiembre), Francia (2 de octubre) y Turquía en dos ocasiones (28 de septiembre y 5 de octubre) en la Nations League. Sería un escaparate perfecto para presentar a su nuevo nueve. Pero el nueve al que miran ha pedido que lo esperen.
Un delantero en el centro del mercado… y de un pulso de selecciones
Mientras tanto, Tresoldi sigue haciendo lo que mejor sabe: atacar el área. Sus actuaciones en Club Brugge mantienen viva la especulación sobre un futuro traspaso y han llamado la atención de varias federaciones. Cada gol añade presión. Cada partido refuerza la idea de que dejarlo escapar sería un error para cualquiera de las dos grandes candidatas.
Italia ve en él al heredero de una tradición de delanteros que se ha ido diluyendo. Alemania lo contempla como el producto de su propia formación, un atacante moderno, criado en su sistema, que ya ha dado resultados en todas las categorías inferiores.
El jugador, en cambio, pisa el freno. Quiere cerrar su etapa con la sub-21 alemana, entender su papel en el nuevo ciclo de Klopp y valorar, con calma, el proyecto que le ofrece Mancini. No es solo una cuestión de corazón o de origen. Es una decisión de carrera.
En Bélgica, cada balón que cae en el área de Tresoldi parece una pista sobre su futuro. La realidad es más fría: todavía no ha elegido bandera. Y mientras el mundo del fútbol especula, el delantero de Cagliari que se hizo futbolista en Hannover y se consagra en Bruges se permite un lujo poco habitual en este negocio: decidir su destino a su propio ritmo.
La próxima lista de Klopp y los próximos movimientos de la FIGC marcarán el tono de la batalla. La pregunta ya no es solo quién lo quiere más, sino quién puede convencer antes a un goleador que, con 22 años, tiene a dos potencias llamando a su puerta.






