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Toby Samuel: De 2.000 del mundo a un debut impresionante en el US Open

Toby Samuel necesitó tres partidos de clasificación al límite, siempre remontando un set en contra, para ganarse un sitio en el cuadro principal del US Open. Cuando por fin pisó la pista grande, no titubeó ni un segundo.

Ante Tomas Machac, ex número 20 del mundo, el británico de 23 años firmó una victoria contundente: 6-2, 6-3, 6-2 en poco más de hora y media. Debut en un grande, primer triunfo en un Grand Slam y una declaración de intenciones en Flushing Meadows.

“Significa todo para mí. Es con lo que soñaba de niño viendo estos torneos grandes”, dijo a BBC Radio 5 Live. “Poder ganar mi primer partido de Grand Slam es increíble”.

De la lesión y el abismo al top 100

En 2024, una contusión ósea en el brazo derecho le dejó prácticamente fuera de combate. Su ranking se desplomó hasta rozar el puesto 2.000. Para muchos, ese es un punto de no retorno. Para él, fue el inicio del camino de vuelta.

En el circuito Challenger encadenó 36 victorias en 39 partidos para regresar al top 300 la temporada pasada. Una racha feroz, de vestuarios vacíos y pistas secundarias, que ahora encuentra recompensa: ya se ha instalado dentro del top 100 en el ranking en vivo de la ATP y se asegura el mayor premio económico de su carrera, 140.000 dólares, algo más de 100.000 libras.

El salto definitivo ha llegado en 2026. Desde Winchester al gran escenario, pasando por París, Eastbourne, Wimbledon y ahora Nueva York.

Samuel superó la fase previa en Roland Garros para debutar en un Grand Slam sin haber disputado antes ni un solo partido en el circuito ATP. A partir de ahí, todo se aceleró: semifinales en Eastbourne sobre hierba, invitación para Wimbledon y un tercer título Challenger del año en las pistas duras de Winnipeg. Un calendario que, pieza a pieza, ha construido al jugador que hoy se siente capaz de competir con cualquiera.

Su nueva clasificación le daría acceso directo al cuadro del próximo Australian Open en enero. Si se confirma, completará el póker de participaciones en grandes apenas un año después de entrar por primera vez en el top 250.

Un debut sin temblores y un servicio casi perfecto

Lo más llamativo de su estreno en Nueva York no fue solo el marcador, sino la forma. Frente a Machac, Samuel jugó con una autoridad impropia de un debutante. En los dos primeros sets fue clínico al servicio: apenas cedió cinco puntos en nueve turnos de saque, encadenó tres juegos en blanco consecutivos y sumó una racha de siete juegos seguidos que desarmó por completo al checo.

El único bache llegó al inicio del tercer parcial, cuando se vio 0-2 abajo. No duró. Ajustó, apretó y se llevó los seis juegos siguientes, salvando dos bolas de break en el tramo final. Un cierre de partido que habla de algo más que buen tenis: habla de nervios templados y de un jugador que ya se siente dueño del escenario.

El premio es mayúsculo: segunda ronda del US Open y un duelo con el cabeza de serie número 18, el checo Jiri Lehecka. Otro escalón. Otra oportunidad de comprobar hasta dónde llega este impulso.

De niño deslumbrado en el vestuario a rival de los “top”

La velocidad de su ascenso contrasta con la naturalidad con la que él mismo lo describe. Hace nada, en Roland Garros, entraba al vestuario y se quedaba paralizado.

Reconoció que se quedó deslumbrado al cruzarse con figuras como Alexander Zverev en París. Hoy, la perspectiva empieza a cambiar. “Todavía un poco, pero estoy definitivamente más cómodo estando cerca de esos jugadores top porque podría estar jugándome contra ellos al día siguiente”, admitió. “Tengo que empezar a pensar en ellos no como estrellas, sino como gente contra la que puedo jugar”.

Ese cambio mental, casi tanto como los resultados, define el nuevo territorio que pisa Samuel. Ya no se conforma con mirar. Ha llegado para medirse.

El molde universitario y la energía de Carolina

Como Arthur Fery, su compañero en el dobles júnior de Wimbledon 2019, Samuel ha encontrado en el sistema universitario estadounidense un trampolín perfecto. Fery se disparó en la clasificación tras alcanzar de forma inesperada las semifinales de Wimbledon este año. Samuel recorre un camino paralelo, con su propio ritmo.

Antiguo número 57 del mundo júnior, sus padres le animaron a cursar estudios en la University of South Carolina. Allí ganó un título All American de dobles y se acostumbró a algo muy distinto al silencio respetuoso del tenis tradicional: las gradas “super animadas”, bulliciosas, que no paran de empujar.

Varios de sus excompañeros de Carolina estuvieron en las gradas para su victoria de primera ronda en Nueva York. Samuel les dio parte del mérito, agradeciendo la “energía luchadora” que le ayudó a “terminar el trabajo” frente a Machac. El college como escuela de tenis… y de carácter.

Familia repartida y una cita marcada en el calendario

Curiosamente, los padres de Samuel, que le acompañaron durante toda la fase previa, no estuvieron presentes en este primer triunfo de cuadro final. Tenían otro compromiso igual de importante: apoyar a otro de sus hijos en el inicio de su propia aventura universitaria en Estados Unidos.

“Mi hermano acaba de empezar la universidad en América, así que volaron para ayudarle a instalarse, y creo que mi padre volará de vuelta para la segunda ronda”, explicó el británico.

Si lo hace, no solo verá a su hijo disputar otro partido de Grand Slam. Verá a un jugador que ha pasado del anonimato y las lesiones a la segunda ronda del US Open, top 100 en vivo y con billete casi sellado para Australia.

La pregunta ya no es si Toby Samuel pertenece a este nivel. La cuestión es cuánto tiempo tardará en dejar de ser una sorpresa.