Terremoto en el equipo de Pakistán tras derrota en Lord's
La derrota por 194 carreras ante Inglaterra en Lord's no solo dejó a Pakistán al borde de una barrida en la serie. Desencadenó una auténtica purga a mitad de gira: siete jugadores fuera del plantel de Test y cambios de calado en el cuerpo técnico de red ball antes del tercer duelo en Edgbaston.
El anuncio llegó este lunes, horas después de que el 0-2 en la serie quedara sellado y de que las estadísticas empezaran a pesar como una losa: cinco derrotas en los últimos seis Tests, una caída por una entrada y 103 carreras en Leeds y, ahora, un repaso contundente en el templo de Lord's. La respuesta de la Pakistan Cricket Board fue tajante.
Siete nombres fuera, siete caras nuevas
Entre los jugadores liberados del plantel destacan nombres de peso. El ex capitán de white-ball Salman Ali Agha, el wicketkeeper-batter Mohammad Rizwan y el opener Imam-ul-Haq encabezan la lista de descartes. A ellos se suman Ali Usman, Aamir Jamal, Muhammad Awais Zafar y Khurram Shahzad.
En su comunicado, la PCB fue directa: siete salen, siete entran. Cinco de los recién llegados aún no han debutado en Test cricket, dos ya saben lo que es vestir el suéter blanco en el formato más largo.
Regresan al grupo los batters Saim Ayub y Abdullah Fazal, ambos ya con experiencia en Tests, y se incorpora el all-rounder de brazo izquierdo y spin Arafat Minhas. Saim ha disputado ocho Tests con Pakistán; Abdullah, dos. Minhas ha representado al país en tres ODIs y cuatro T20Is, y ahora se asoma a la escena del red ball.
El resto del paquete lo completan cuatro jugadores sin estrenar en Tests: el left-arm fast bowler Mohammad Imran Jnr, el wicketkeeper-batter Saad Baig —elegido jugador del torneo en la Quaid-e-Azam Trophy 2025-26— y los all-rounders de pace y brazo derecho Mohammad Imran, conocido también como Imran Randhawa, y Razaullah. Un bloque joven, con energía fresca, lanzado al fuego de una gira en Inglaterra.
El banquillo también se mueve
La sacudida no se quedó en el vestuario. El golpe alcanza al staff técnico de red ball. Sarfaraz Ahmed, head coach de Test, y el bowling coach Umar Gul han sido relevados de sus funciones para lo que resta de la gira.
En su lugar, la PCB ha decidido que el white-ball head coach Mike Hesson y Ashley Noffke tomen las riendas del cuerpo técnico en territorio inglés. Una maniobra que mezcla urgencia y pragmatismo: tirar de los recursos ya integrados en la estructura para intentar frenar la sangría.
Bajo el foco: Imam y Rizwan
La derrota en Lord's encendió los focos sobre varios jugadores. Imam-ul-Haq quedó en el centro de la polémica al perderse ambas entradas por una lesión en la pantorrilla sufrida el primer día. Su presencia posterior en el outfield, participando en los calentamientos en la mañana del cuarto día, alimentó las críticas y las dudas sobre su situación.
Mohammad Rizwan tampoco escapó al escrutinio. Otro partido duro con el bate, coronado por su dismisssal en la segunda entrada, atrapado lbw mientras intentaba un slog, reforzó las preguntas sobre su lugar en el XI. La decisión de liberarlo del plantel de Test subraya el nivel de insatisfacción interna con el rendimiento reciente.
Edgbaston, última oportunidad
Con la serie ya perdida y un 0-2 que duele, Pakistán mira ahora a Edgbaston, donde se disputará el tercer Test a partir del 9 de septiembre. El objetivo ya no es el trofeo, sino el orgullo. Evitar la barrida, encontrar respuestas, quizá descubrir nuevas piezas para el futuro inmediato.
La apuesta es arriesgada: una mezcla de experiencia limitada en Tests, nombres sin estrenar y un cuerpo técnico reconfigurado en plena tormenta. Pero la PCB ha dejado claro que el inmovilismo no era una opción.
En Birmingham se verá si este giro brusco sirve como punto de inflexión o si solo quedará como otro capítulo de una racha que empieza a inquietar al cricket pakistaní.






