Szoboszlai renueva hasta 2031 y se perfila como líder del Liverpool
El proyecto del Liverpool acaba de blindar a una de sus piezas centrales. Dominik Szoboszlai ha firmado un nuevo contrato que lo ata a Anfield hasta 2031 y apaga, al menos por ahora, los rumores que lo situaban en la órbita de gigantes de LaLiga como Real Madrid. A sus 25 años, el húngaro entra en el tramo decisivo de su carrera y lo hará vestido de rojo.
Llegó en 2023 procedente de RB Leipzig y, en apenas tres temporadas, se ha convertido en algo más que un fichaje acertado. Son 154 partidos con el Liverpool, 31 goles y un buen puñado de ellos para enmarcar. Pero las cifras no cuentan toda la historia: su versatilidad ha sido un recurso permanente para todos los entrenadores que han pasado por el banquillo de Anfield en este ciclo.
De Leipzig al corazón de Anfield
Szoboszlai aterrizó en Inglaterra como un talento en crecimiento; hoy es un pilar. Puede jugar por dentro, caer a banda, aparecer entre líneas o mandar desde la base de la jugada. Esa capacidad para adaptarse a distintos registros le ha dado un peso específico dentro de un vestuario que se ha ido renovando sin perder ambición.
Capitán ya de la selección de Hungría, el mediocampista se ha ganado también galones en Liverpool. No solo por lo que produce con balón, sino por la manera en que marca el listón competitivo. Se le ve señalar, ordenar, exigir. Actúa como referencia para los más jóvenes y como motor emocional para un equipo que no quiere abandonar la pelea por los títulos.
No es casualidad que desde dentro del club se le vea como una pieza clave tanto para el presente como para el futuro. El nuevo contrato es una declaración de intenciones: el Liverpool quiere construir alrededor de él sus próximos años de batalla en Inglaterra y en Europa.
El eco de Nedved y la sombra de Gerrard
Su impacto ha despertado comparaciones de peso. A Szoboszlai se le ha llegado a medir con un Balón de Oro como Pavel Nedved, por esa mezcla de despliegue físico, pegada lejana y llegada al área. El exjugador Vladimír Šmicer, campeón de la Champions League en 2005 con el Liverpool, ha reconocido similitudes entre el checo y el actual número 8 de los reds.
El paralelismo, sin embargo, no se queda ahí. El dorsal que lleva en la espalda abre otra puerta: la de Steven Gerrard. El mito de Anfield marcó una era con ese número 8, con su capacidad para arrastrar al equipo en noches imposibles y con una conexión irrepetible con la ciudad. Gerrard creció en Liverpool, respiró el club desde niño y se convirtió en el símbolo de una generación.
Szoboszlai llega desde otro contexto, otro país, otra cultura. Tres años en el club no pueden competir con una vida entera de Gerrard teñida de rojo. Pero el camino que está recorriendo apunta en la misma dirección: influencia creciente, responsabilidad, presencia en los momentos grandes. Y, sobre todo, la sensación de que el equipo se siente seguro cuando él está en el campo.
Šmicer, que compartió vestuario con Gerrard, ve en el húngaro a un posible heredero del liderazgo que un día encarnó el inglés. No habla de una copia, ni de un calco futbolístico, sino de un jugador capaz de ocupar ese espacio simbólico de referencia dentro del grupo.
¿El próximo capitán del Liverpool?
La gran pregunta ya está sobre la mesa: ¿puede Szoboszlai ser el próximo capitán del Liverpool? El debate se activa en un momento clave. El contrato de Virgil van Dijk expira el próximo verano y alguien tendrá que tomar el brazalete cuando el neerlandés dé un paso al lado o abandone el club.
Šmicer lo ve claro: el actual número 8 tiene el perfil para asumir esa responsabilidad algún día. Su papel con Hungría respalda la candidatura. Allí ya es el líder natural, el que marca el tono competitivo y asume el foco mediático. En Liverpool, su evolución sigue la misma línea, con un protagonismo cada vez más marcado en el juego y en la dinámica del vestuario.
Compararlo con Gerrard en términos de capitán siempre será delicado. El vínculo emocional del inglés con Anfield es prácticamente irrepetible. Pero eso no impide que Szoboszlai pueda escribir su propia historia. Otro tipo de liderazgo, otra personalidad, la misma exigencia de grandeza.
Un legado en construcción
La popularidad de Gerrard, icono local y héroe eterno, probablemente quede fuera de alcance para cualquier jugador que no haya nacido con el Mersey a la vuelta de la esquina. Szoboszlai lo sabe. Y, aun así, está construyendo algo que puede perdurar.
El brazalete sería el siguiente paso lógico en esa escalada. No solo como reconocimiento simbólico, sino como plataforma para marcar una era. Si el húngaro llega a levantar grandes títulos como capitán, su nombre quedará anclado a una nueva generación de éxitos en Anfield.
El contexto deportivo acompaña. El Liverpool ha arrancado invicto la temporada 2026-27, firme en las competiciones domésticas y con buena marcha en Europa. El equipo compite, responde, sueña. Y en el centro de ese sueño aparece la figura de Szoboszlai, recién renovado, en plena madurez, preparado para asumir todo lo que venga.
El contrato ya está firmado. El escenario está montado. Ahora falta la parte que no se puede rubricar en un papel: comprobar si el número 8 está destinado a ser algo más que un gran jugador y a convertirse, de verdad, en el próximo gran capitán de Anfield.






