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Suryakumar Yadav: del éxito a ser descartado en la selección

Suryakumar Yadav todavía está asimilando el giro más brusco de su carrera. Menos de tres meses después de levantar la T20 World Cup en casa como capitán de India, el bateador de 35 años se vio fuera de los planes de la selección y sin el brazalete que creía suyo, al menos, hasta 2028.

No fue una caída anunciada. Fue un portazo.

De soñar con Los Ángeles 2028 a ver su nombre borrado

Suryakumar contó que el aviso llegó apenas unos días antes de que se hicieran públicas las convocatorias para las series ante Irlanda e Inglaterra en junio. Una llamada, un mensaje claro: “Es momento de seguir adelante”. Nada más.

Él, mientras tanto, se veía liderando a India en el nuevo ciclo. Se preparaba mentalmente para encabezar al equipo en los Juegos Olímpicos de Los Ángeles 2028 y en la T20 World Cup de ese mismo año. El plan era de largo plazo. La realidad, no.

“Sonreí al ver que mi nombre no estaba”, relató en el programa Baith and Bol de Aakash Chopra. No fue una sonrisa de sorpresa agradable, sino ese gesto que aparece cuando el cuerpo entra en modo defensa. En su caso, una vieja costumbre: relajarse, mirar atrás, agradecer… incluso cuando el golpe es duro.

Lo que no esperaba era que ese golpe llegara en 2026, y menos con el currículum reciente que llevaba sobre la mesa.

Un ciclo casi perfecto… que terminó de golpe

Los números de Suryakumar en el formato corto lo habían colocado en la élite mundial. Alcanzó el número 1 del ranking T20I del ICC en noviembre de 2022 y, tras el retiro de Rohit Sharma del formato después de la T20 World Cup 2024, asumió la capitanía a tiempo completo.

El impacto fue inmediato. Bajo su mando, India ganó 42 de 50 T20I completados, encadenó dos años sin perder una sola serie y se convirtió en el primer equipo masculino en defender el título mundial T20 y, además, en levantarlo en casa. Dominio, continuidad, sensación de proyecto.

El último capítulo de esa etapa llegó en la final ante New Zealand. India fue campeón. Suryakumar, sin saberlo, jugó entonces su último partido con la camiseta nacional. Poco después, los seleccionadores entregaron la capitanía a Shreyas Iyer y cerraron, sin ceremonia, uno de los ciclos más exitosos del T20 indio.

Ahí nació la gran pregunta del propio jugador: si nada se rompió en el campo, ¿por qué cambiar?

“Cuando todo va bien, ¿por qué el cambio?”

Suryakumar no escondió su decepción, aunque evitó cualquier tono de reproche hacia su sucesor. Con Shreyas Iyer le une una larga historia compartida en vestuarios y torneos.

“Con el jugador que han elegido he jugado mucho cricket”, explicó. “Sé que es buen jugador, buena persona, buen capitán también”. No hubo resentimiento hacia él. Sí un vacío difícil de entender: dos años sin perder una serie, Asia Cup ganada, T20 World Cup ganada. La sensación de que la historia pedía continuidad, no ruptura.

La respuesta, desde la mesa de selección, llegó con frialdad estratégica.

El jefe de seleccionadores, Ajit Agarkar, lo resumió así al anunciar el “adiós” temporal a Suryakumar: decisión dura, sí, pero habitual tras una T20 World Cup. Tocaba “revaluar la mejor manera de avanzar”. Parte del razonamiento se apoyó en la forma reciente del bateador y en el nuevo ciclo de dos años (y algo más) hacia el próximo Mundial.

El peso de la forma: del brillo al bache

Los argumentos tenían sustento estadístico. Suryakumar llegó a la T20 World Cup tras un tramo complicado con el bate. El torneo, sin embargo, no fue un desastre: 242 carreras, tercer máximo anotador de India, con una entrada clave de 84* contra USA que sostuvo una campaña que acabaría en título.

El verdadero bajón se vio en la IPL. Después de una temporada 2025 de 717 carreras con Mumbai Indians, en 2026 el rendimiento se desplomó hasta 270. Una caída abrupta para un jugador que había acostumbrado a la liga a su agresividad desbordante y su consistencia.

En la balanza de los seleccionadores, el presente inmediato pesó más que el pasado glorioso. Y el futuro, todavía más.

Un capitán campeón que se queda solo con las preguntas

El impacto emocional fue profundo. Suryakumar reconoció que tardó mes y medio en empezar a digerir lo ocurrido. No tanto por el hecho de ser descartado, sino por el contexto: “¿Cómo puede pasar esto? ¿Cómo es posible? Acabamos de ganar la World Cup”.

Las conversaciones con amigos y familiares se convirtieron en un refugio. Le recordaron que el deporte, como la vida, no siempre premia la lógica. Que a veces el éxito no garantiza continuidad. Que los ciclos se cierran sin avisar.

Pero cuando la puerta se cierra y las visitas se van, quedan él, su familia y la misma pregunta dando vueltas: ¿cómo es posible?

Sin retirada, sin rendición

Lo que no entra en sus planes es la retirada. No ahora. No así.

Suryakumar dejó claro que seguirá en activo, dispuesto a pelear por una nueva oportunidad. No exige, no reclama. Espera. Entrena. Se mantiene listo.

“Estoy preparado, sigo jugando, voy a seguir haciéndolo. Cuando sientan que es el momento correcto, que las cosas están bien, llámenme”.

India ya mira hacia un nuevo ciclo T20 con Shreyas Iyer al frente y un grupo que se rejuvenece. La cuestión es otra: cuando llegue el siguiente gran escenario, ¿habrá espacio de nuevo para el capitán que levantó la copa en casa… o la era de Suryakumar Yadav con India ya quedó, definitivamente, atrás?