Sabalenka busca el triplete en un US Open incierto
En Nueva York, Aryna Sabalenka llega con una misión que solo pronunciar suena pesada: convertirse en la primera mujer que gana tres US Open consecutivos desde Serena Williams (2012-2014). Historia pura en juego. Y, al mismo tiempo, su trono tambalea.
La número 1 del mundo encadena una temporada discreta para sus propios estándares. No ha levantado un Grand Slam en 2026 y, mientras tanto, Elena Rybakina (nº 2), Jessica Pegula (nº 3) y Coco Gauff (nº 4) acechan con hambre de ranking y de título. Sabalenka se juega el tres de tres… y casi 100 semanas de reinado.
En el cuadro masculino, la sensación es otra: vacío de poder. Jannik Sinner, fuera por lesión. Carlos Alcaraz, de vuelta al singles tras casi cuatro meses sin competir. Entre ambos habían ganado tres de los últimos cuatro US Open. Esta vez, el torneo se abre como pocas veces para los que siempre miraban el trofeo desde lejos.
El sorteo del cuadro principal, publicado el jueves 27 de agosto, dejó un mapa claro de ganadores, perdedores y caminos minados.
Rybakina, a un paso del nº 1… si el talón la deja
Elena Rybakina tiene ante sí la puerta que siempre persiguió: ser número 1 del mundo por primera vez. Le basta con llegar a semifinales del US Open para asegurarse la cima del ranking WTA. Sobre el papel, el objetivo parece alcanzable. En la pista, su talón de Aquiles puede ser literal.
Arrastra molestias en el tendón de Aquiles tras un susto en Cincinnati. No ha confirmado todavía si jugará. Pero el cuadro le ofrece margen para probarse sin tirarse al vacío desde el primer día. Debuta ante Thea Frodin y podría cruzarse con Darja Vidmanova en segunda ronda. Dos partidos, en teoría, manejables para testear el tobillo.
Después, el torneo se pone serio. Una posible tercera ronda ante Maria Sakkari y un hipotético choque de cuarta ronda frente a Naomi Osaka, dos veces campeona del US Open. En cuartos, el cruce soñado –o temido–: Iga Swiatek, que ya la derrotó en la final del Canadian Open este mismo mes.
Rybakina nunca ha pasado de octavos en Nueva York. Ahora el premio no es solo romper ese techo, sino reclamar el trono del circuito.
Los hombres de casa huelen la oportunidad
Desde Andy Roddick en 2003, ningún estadounidense ha levantado el trofeo en Flushing Meadows. Más de dos décadas de preguntas, comparaciones y frustración. Este año, la narrativa cambia: por primera vez en mucho tiempo, la posibilidad de un campeón local no suena a recurso nostálgico, sino a opción real.
Con Sinner fuera y Alcaraz regresando tras una larga ausencia, el cuadro se abre para un bloque de jugadores estadounidenses que ya no se conforma con segundas semanas. Hay seis dentro del Top 25: Ben Shelton (nº 9), Taylor Fritz (nº 10), Frances Tiafoe (nº 12), Learner Tien (nº 15), Brandon Nakashima (nº 17) y Tommy Paul (nº 21).
Los resultados del verano respaldan la sensación. Fritz ganó en pista dura en Washington D. C., Shelton hizo lo propio en Montreal. Nakashima alcanzó la final en Montreal y Tiafoe la de Cincinnati. La pregunta ya no es si pueden competir. Es si alguno de ellos será capaz de aguantar dos semanas perfectas bajo la presión de Nueva York.
Pegula, el cuadro que siempre soñó… hasta Sabalenka
Jessica Pegula lo dijo sin rodeos a USA TODAY Sports: su objetivo es ganar el torneo. No llegar lejos. No “hacer un buen papel”. Ganarlo. Y el sorteo, por una vez, parece escucharla.
Debuta ante Elena-Gabriela Ruse. Después, la ganadora del duelo entre Venus Williams y Sofia Kenin, un choque generacional que el torneo venderá como nostalgia contra reconstrucción. En tercera ronda podría esperar la nº 31, Leylah Fernandez, y en octavos, la nº 16, Sorana Cirstea, a quien Pegula domina por 3-1 en el cara a cara.
El horizonte se oscurece en cuartos, con Karolina Muchova (nº 7) o Elina Svitolina (nº 9) como rivales probables. Y, si todo va según la lógica del ranking, Sabalenka en semifinales.
Ahí está la herida abierta. Pegula perdió la única final de Grand Slam de su carrera ante la bielorrusa en el US Open 2024, en dos sets. Y también se quedó fuera frente a ella en semifinales el año pasado. Si quiere estrenar su palmarés grande, tarde o temprano tendrá que romper ese muro.
Primeras rondas con sabor a segunda semana
El torneo ni siquiera habrá calentado motores y ya habrá partidos de aroma grande. El más llamativo en el cuadro masculino: Arthur Fils (nº 10) frente a Stefanos Tsitsipas.
Fils aterriza en Nueva York con su primer título ATP Masters 1000, conquistado en Cincinnati tras derrotar en tres sets a Frances Tiafoe en la final. Tsitsipas vive el extremo opuesto: no ha pasado de segunda ronda en ningún grande este año. Pero sigue siendo un jugador que sabe lo que es pisar dos finales de Grand Slam (Roland Garros 2021 y Australian Open 2023). No es un rival que se pueda descartar con ligereza.
En el cuadro femenino, un choque que promete estilos y emociones: Maja Chwalińska (nº 20), finalista de Roland Garros 2026, contra la estadounidense Taylor Townsend. Townsend suele jugar su mejor tenis en Nueva York; ya ha llegado dos veces a cuarta ronda, incluida la edición del año pasado. Partido de primera ronda con alma de segunda semana. Palomitas obligatorias.
Djokovic, 25 bajo asedio
Novak Djokovic persigue un número que no tiene nadie: 25 títulos de Grand Slam, más que cualquier hombre o mujer en la historia. El problema no es la cifra, sino el camino para alcanzarla. El cuadro le ha colocado una auténtica carrera de obstáculos.
Debuta ante Mariano Navone, en su primer enfrentamiento entre ambos. En segunda ronda podría cruzarse con Matteo Berrettini, finalista de Wimbledon 2021, o con Stan Wawrinka, triple campeón de Grand Slam. En tercera ronda asoma el nº 27, Tomas Etcheverry. En octavos, Brandon Nakashima (nº 16) o Andrey Rublev (nº 23).
Y la montaña aún no ha empezado. En cuartos le esperaría Daniil Medvedev (nº 7). En semifinales, un abanico tan temible como atractivo: Carlos Alcaraz (nº 2), Ben Shelton (nº 8) o el propio Fils (nº 10). Si el serbio, con 39 años, sobrevive a todo eso, la final podría ser ante el nº 1 del mundo, Alexander Zverev.
Para llegar al 25, Djokovic tendrá que ganarse cada centímetro de cemento.
Sabalenka, otra vez a por el triplete… con el ranking en juego
Sabalenka ya sabe lo que es quedarse a un paso de un triplete. En 2025 llegó a Melbourne con la opción de conquistar su tercer Australian Open consecutivo. Rybakina la frenó. Ahora, el escenario es el US Open y la historia vuelve a llamar a la puerta, pero la bielorrusa llega con menos autoridad que nunca como número 1.
No ha ganado un grande este año y su posición en el ranking corre peligro real. El cuadro tampoco le regala nada. En tercera ronda podría encontrarse con Barbora Krejcikova (nº 27). En cuarta, con Diana Shnaider (nº 15). Y en cuartos, con Linda Noskova (nº 6), campeona de Wimbledon 2026.
Para mantener el liderato y firmar el tres de tres en Nueva York, Sabalenka tendrá que resistir una presión doble: la de la historia y la de la clasificación.
Gauff, campeona de Cincinnati y dueña del cuadro más cruel
Llamarla “perdedora” sería un exceso. Coco Gauff llega al US Open como flamante campeona de Cincinnati 2026. Pero el sorteo no tuvo piedad con ella. Su ruta al título es una de las más exigentes del torneo.
En segunda ronda podría enfrentarse a Paula Badosa o Daria Kasatkina. Ninguna está cabeza de serie, pero las dos han sido top 10. Badosa, además, la derrotó en hierba en Berlín en junio. Tercera ronda: posible reencuentro con Sara Bejlek (nº 28), a quien Gauff ya venció 6-4, 6-1 en semifinales de Cincinnati la semana pasada.
En cuarta ronda, el cuadro la empareja con Iva Jovic (nº 14) o Alexandra Eala (nº 17). Si alcanza por tercera vez los cuartos de final en Nueva York, el menú se endurece aún más: Mirra Andreeva (nº 5), campeona de Roland Garros 2026.
Gauff domina por 5-0 el cara a cara ante la rusa, con su último triunfo en los cuartos de final del Masters de Roma, justo antes de que Andreeva levantara el título en París. En pista dura solo se han visto una vez: victoria de Gauff por 6-3, 6-2 en segunda ronda del US Open 2023.
Y no es la única amenaza. También podría cruzarse con Amanda Anisimova (nº 10), finalista del US Open el año pasado y con ventaja 2-1 en duelos directos ante Gauff. En semifinales, el horizonte se vuelve casi brutal: Rybakina (nº 2) o Iga Swiatek (nº 8).
Rybakina llega como vigente campeona del Australian Open y campeona de Wimbledon 2022. Swiatek acumula seis grandes, incluido el US Open 2022, y fue nº 1 durante 125 semanas. Si Gauff quiere hacer suyo este torneo, tendrá que derrotar a medio panteón del tenis actual.
Tiafoe, corazón de Nueva York… y mano entre algodones
Frances Tiafoe se ha convertido en uno de los rostros del US Open en los últimos años. Sus dos semifinales de Grand Slam (2022 y 2024) llegaron precisamente en Flushing Meadows. Pero esta vez llega tocado.
Hace unas semanas pasó por quirófano para que le extirparan un quiste en la mano derecha. Aun así, decidió jugar en Cincinnati, contra las recomendaciones médicas. “No querían que jugara… pero todos los deportistas somos tercos”, admitió tras ganar su semifinal. Acabó cayendo en la final ante Arthur Fils por 6-3, 1-6, 6-0, con tiempo médico de por medio, y se retiró después del cuadro de dobles mixtos del US Open. Su estado físico sigue siendo una incógnita.
El sorteo, al menos al principio, le da aire. Debuta ante el también estadounidense Martin Damm Jr. y podría cruzarse en segunda ronda con Aleksandar Vukic, a quienes ya domina en el historial. A partir de ahí, la cuesta se empina: Daniil Medvedev (nº 7) en octavos, Novak Djokovic (nº 4) en cuartos y Carlos Alcaraz (nº 2) en semifinales.
Si quiere volver a encender la noche neoyorquina, tendrá que hacerlo con la mano aún en duda.
Venus, el último capítulo en casa
Mientras Serena Williams deslumbra en el cuadro de dobles mixtos junto a Carlos Alcaraz con una carrera hasta cuartos de final, la mirada del torneo se gira ahora hacia Venus Williams.
A sus 46 años, disputará su 26º US Open gracias a una invitación. Y no tendrá margen para entrar en ritmo: en primera ronda la espera Sofia Kenin, campeona del Australian Open 2020 sobre pista dura.
Venus jugó singles en el US Open del año pasado y en el Australian Open de esta temporada. En ambos casos, se despidió en primera ronda. El cuadro vuelve a ser duro. Pero cada vez que entra en la Arthur Ashe, el torneo se detiene un segundo. No se sabe cuántas más habrá.
En un US Open sin dueño claro, con Sabalenka persiguiendo a Serena, Djokovic buscando el 25 y una generación estadounidense oliendo sangre, la pregunta ya no es quién llega mejor. Es quién soportará dos semanas de cemento, ruido y presión sin romperse.






