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Rybakina vence a Osaka y avanza a cuartos en el US Open

Naomi Osaka llegó al Arthur Ashe con la mirada puesta en un tercer trofeo del US Open. Salió de la pista con una derrota clara y la sensación de que el relevo de poder en la parte alta del circuito ya no es un simple eslogan.

Elena Rybakina, número 2 del cuadro y campeona vigente del Australian Open, se impuso con autoridad: 6-1 y 6-4 en la cuarta ronda del torneo de 2026, en apenas dos sets que dijeron mucho más de ella que del marcador.

Primer Set

El primer parcial fue un golpe seco. Osaka nunca encontró el ritmo al servicio, cedió terreno desde el fondo y vio cómo la kazaja se adueñaba de la pista con su tenis directo, pesado, casi implacable. El 6-1 reflejó una superioridad nítida, sin necesidad de adornos.

Segundo Set

En el segundo set, Osaka trató de reaccionar. Ajustó alturas, buscó ángulos, se aferró a los intercambios largos. Hubo más pelea, más ruido en las gradas, más sensación de partido. Pero cada vez que amagaba con entrar de verdad en la batalla, Rybakina respondía con un saque ganador o un derechazo profundo que cortaba cualquier conato de remontada. El 6-4 selló el pase de la kazaja a sus primeros cuartos de final del US Open.

Osaka, otro año sin corona grande

La derrota cierra el camino de Osaka hacia un tercer título en Nueva York, donde se coronó en 2018 y 2020 y alcanzó las semifinales en 2025. En 2026, sin embargo, su techo en los grandes sigue siendo más bajo: no ha pasado de cuartos de final en ningún major.

Su recorrido en este US Open había dejado chispazos de la campeona de siempre. El sábado sobrevivió a una batalla de tres sets ante Elise Mertens (6-3, 3-6, 7-5), un triunfo trabajado que parecía anunciar una versión más resistente, más competitiva. Pero la exigencia acumulada y la precisión de Rybakina se combinaron para frenar cualquier intento de avance.

El balance del año en los grandes explica la encrucijada. Ausente en el Australian Open por una lesión abdominal, cuarta ronda en Roland Garros, cuartos de final en Wimbledon y ahora octavos en Nueva York. Cinco años consecutivos sin levantar un major para una jugadora que, no hace tanto, marcaba el pulso del circuito.

Rybakina, una candidata que ya no se esconde

Mientras Osaka busca reencontrarse con su versión más dominante, Rybakina sigue construyendo una hoja de servicios que impresiona. A sus 27 años ya sabe lo que es reinar en Wimbledon y en el Australian Open. Ahora se instala por primera vez en los cuartos del US Open y se acerca, paso a paso, a un tercer grande.

Su tenis encaja con la pista dura de Flushing Meadows: saque contundente, primeros golpes agresivos, poco margen para la especulación. Ante Osaka, manejó los tiempos del partido con frialdad, sin dejar que el ambiente ni el nombre de la rival alteraran su plan.

El siguiente obstáculo será Qinwen Zheng, que firmó una de las grandes sorpresas de la jornada al eliminar a la cabeza de serie número 8, Iga Swiatek, por 7-5 y 6-3. Un resultado que sacude la parte alta del cuadro y abre todavía más la puerta a una nueva campeona en Nueva York.

Rybakina llega al duelo con Zheng con la confianza de quien ya ha levantado trofeos en escenarios mayores. Zheng aterriza con el impulso de una victoria de prestigio y la frescura de quien quiere irrumpir definitivamente en la élite.

En medio de ese cruce de trayectorias, la gran incógnita es otra: ¿cuánto tardará Naomi Osaka en volver a pelear de verdad por esos mismos títulos que un día parecían escritos a su nombre?