Ryan Garcia vs Conor Benn: Drama y decisiones polémicas en Las Vegas
En la previa del gran duelo entre Ryan Garcia y Conor Benn en el T-Mobile Arena de Las Vegas, la velada ya dejó una buena dosis de drama, decisiones ajustadas y algún que otro gesto polémico. El título wélter del WBC espera en el combate estelar, pero el menú previo ya ofreció historias propias.
Magsayo amarga la noche a Cortes
El combate más intenso de la cartelera secundaria lo firmaron Mark Magsayo y Andres Cortes. Sobre el papel, duelo de estilos. En el ring, una pelea sucia, tensa y con mucho ruido alrededor de las supuestas caídas.
Cortes arrancó mejor. En el primer asalto tomó el centro del cuadrilátero, empujó a Magsayo contra las cuerdas y castigó abajo con combinaciones potentes. El jab le abrió camino, el derechazo marcó la diferencia. El 10-9 inicial para Cortes parecía el preludio de una noche cómoda.
Magsayo respondió en el segundo. Ajustó la distancia, contraatacó con manos rápidas y castigó al cuerpo cuando Cortes se quedaba alto. Esa ráfaga le dio el asalto y equilibró las tarjetas: 19-19 y la sensación de que el combate se calentaba.
El tercer round cambió el tono. Cortes volvió a imponer su presión y, en un cruce corto, conectó un golpe que terminó con Magsayo de rodillas. El árbitro lo contó como caída, pero la repetición dejó dudas: el filipino no parecía realmente tocado. Aun así, el asalto fue para Cortes, que se colocó 29-28 arriba.
El cuarto episodio añadió más confusión. Cortes entró con la derecha, Magsayo se quejó de los agarres, el intercambio se ensució y otra vez el filipino terminó de rodillas tras un derechazo que apenas rozó. De nuevo se señaló knockdown. De nuevo polémica. El juez de MMA Fighting dio el 10-9 a Cortes y el 39-37 parcial reflejaba una pelea que no terminaba de explicarse solo con golpes.
Después llegó la corrección: esas supuestas caídas de Magsayo quedaron anuladas. Nada de knockdowns. Lo que sí se mantuvo fue el patrón: el filipino se agachaba demasiado, perdía el equilibrio en el cuerpo a cuerpo y ofrecía una imagen extraña, casi de desplome voluntario. Mientras tanto, Cortes aumentaba el volumen de golpes y se llevaba el quinto asalto para un 49-46 que le daba aire.
En el sexto, Cortes pareció tener la pelea bajo control. Dominó el duelo de jabs, conectó derechas limpias cada vez que entraba en distancia y castigó a Magsayo en los intercambios. El filipino no encontraba el ritmo, absorbía castigo y veía cómo el combate se le escapaba: 59-55 en las tarjetas no oficiales.
El séptimo mantuvo el mismo guion: Magsayo intentaba al cuerpo, pero no lograba frenar la derecha de Cortes. Cada vez que el filipino se lanzaba, el estadounidense respondía con precisión. Otra vez Magsayo terminó de rodillas sin que hubiera golpe claro de derribo. El gesto empezaba a desesperar a Cortes y a su esquina. Aun así, el trabajo del local le dio otro 10-9 y una ventaja amplia: 69-64.
Cuando parecía que todo estaba decidido, Magsayo cambió el tono en el octavo. Empezó a encontrar huecos con el uppercut, encadenó combinaciones y atacó con la urgencia de quien sabe que va abajo en las tarjetas. Cortes siguió marcando con el jab, pero el mejor trabajo del filipino le dio por fin un asalto claro: 78-74, aún lejos, pero con vida.
El noveno confirmó la reacción. Magsayo se movió con más picardía, varió alturas, castigó al cuerpo y subió con el uppercut. Un gancho de izquierda pareció incomodar a Cortes, que por primera vez dio un paso atrás. Otro 10-9 para el filipino y la pelea se estrechaba: 87-84.
En el décimo y último asalto, Magsayo salió a por todo. Cortes le recibió con una derecha, pero el filipino no se echó atrás. Atacó en ráfagas, buscó el cuerpo y trató de forzar un final dramático. Cortes, más sereno, trabajó con el jab, cerró espacios y evitó el intercambio a tumba abierta. No hubo gran cierre, ni asalto épico, pero sí la sensación de que Magsayo había dejado escapar la remontada en los primeros rounds. En las tarjetas no oficiales, 97-93 para Cortes.
La sorpresa llegó en la lectura oficial: los jueces vieron justo lo contrario. Victoria unánime para Mark Magsayo, con tres tarjetas idénticas de 97-93. Un castigo durísimo para Cortes, que había llevado la iniciativa durante buena parte del combate y que se marchó con la amarga sensación de haber dominado una pelea que no le premiaron.
Rocha, Panin y los jueces
En los preliminares, Alexis Rocha firmó una actuación sólida para imponerse por decisión unánime a Jose Ramirez. Las tarjetas (98-91, 98-91 y 97-92) reflejaron con claridad la superioridad de Rocha, que controló el ritmo y el espacio sin necesidad de buscar el nocaut.
Vlad Panin sí encontró el desenlace contundente: TKO en el cuarto asalto ante Dakota Linger, detenido a 1:22 del round. Un triunfo que le da impulso en una cartelera repleta de ojos puestos en la parte alta.
También hubo trabajo para los jueces en el resto de la jornada. Oswaldo Molina derrotó a Pablo Rubio por decisión unánime (60-54, 59-55, 59-55), Abel Gonzalez se impuso a Raul Solomon con triple 77-74, y Sean Garcia venció a Abraham Morales por decisión mayoritaria (56-56, 58-54, 58-54), en un duelo más apretado de lo que reflejan dos de las tres tarjetas.
La noche avanza en Las Vegas. El título wélter del WBC espera, Ryan Garcia defiende, Conor Benn amenaza. Con lo visto en la antesala, una cosa está clara: si los jueces vuelven a tener tanto protagonismo en el combate estelar, el debate puede durar mucho más que los asaltos.






