Russell brilla en Libres 2 del GP de Italia
George Russell se adueñó del segundo entrenamiento libre del Gran Premio de Italia con una vuelta que pesó como una pole: 1m22.559s. Un golpe de autoridad en casa de Ferrari, arrebatando el mejor tiempo a Charles Leclerc en plena batalla a tres bandas con su compañero Kimi Antonelli.
Durante los primeros minutos, el ambiente en Monza fue más de calentamiento que de fuego real. Vueltas tibias con el neumático duro, ritmo contenido y Russell ya marcando la referencia, pero sin enseñar todas las cartas. Todo cambió pasados unos 20 minutos, cuando los equipos sacaron el blando de Pirelli y la sesión se convirtió en un pequeño “shootout” a una vuelta.
Ahí apareció Antonelli. Con el compuesto de banda roja, el italiano voló en el primer sector, pero se encontró tráfico en la Parabolica y tuvo que abortar. Un aviso. En el siguiente intento, sin coches delante, clavó un 1m22.700s que lo colocó arriba… por poco tiempo.
Russell respondió de inmediato con un 1m22.686s. Leclerc, que había mandado en la primera sesión, contestó con un 1m22.679s. El público de Ferrari se levantó. Duró un suspiro. Russell volvió a pista y firmó ese 1m22.559s que nadie pudo tocar hasta la bandera a cuadros. El inglés cerró el duelo con una vuelta limpia, sólida y, sobre todo, contundente.
Leclerc terminó segundo y Antonelli tercero, completando un top 3 que condensó la pelea de mitad de sesión. A partir de ahí, los equipos cambiaron el foco hacia las tandas largas, dejando el tiempo de Russell como referencia definitiva de la tarde.
Norris acecha, Hamilton se coloca y McLaren no se esconde
Lando Norris, vigente campeón del mundo y ganador de las dos últimas carreras, se quedó a cuatro décimas de Russell en la cuarta posición. No marcó la vuelta perfecta, pero su presencia constante en la parte alta confirma que McLaren llega a Monza con armas para pelear el domingo.
Lewis Hamilton acabó quinto con el segundo Ferrari, justo por delante de Oscar Piastri, que fue sexto con el otro McLaren. Márgenes mínimos entre ambos, en una zona media-alta que promete guerra estratégica y rebufos medidos al milímetro en la clasificación.
Lindblad y Bearman se lucen, Haas respira
Entre las sorpresas agradables del día, Arvid Lindblad dejó huella con el Racing Bulls. Llegó a rodar tercero en los compases iniciales y terminó con el séptimo mejor tiempo, una actuación sólida en un escenario que no perdona errores.
Oliver Bearman también firmó una sesión alentadora para un Haas necesitado de buenas noticias. El británico fue octavo, dando oxígeno a un equipo que lleva semanas encadenando más dudas que resultados.
Verstappen reaparece, pero el Red Bull no se deja domar
Para Max Verstappen, estos Libres 2 fueron su primer contacto del fin de semana con el Red Bull, después de ceder el coche a Ayumu Iwasa en el FP1 para el obligatorio rodaje de novato. El neerlandés pasó la sesión persiguiendo un equilibrio que nunca terminó de encontrar en el RB22.
El equipo probó ajustes en el flap del alerón delantero, pero el coche no respondió como esperaban. Verstappen solo pudo ser noveno, el mejor de los Red Bull, por detrás de varios rivales directos. No es la primera vez que el viernes de Red Bull se complica, pero los tiempos dejan claro que el trabajo nocturno en el garaje será intenso.
Yuki Tsunoda, sustituto puntual en Racing Bulls, cerró el top 10. El japonés encadena su segundo fin de semana con el equipo mientras Liam Lawson ocupa el asiento de Red Bull en ausencia del lesionado Isack Hadjar. En esta segunda sesión, Lawson fue duodécimo, justo detrás del Alpine de Franco Colapinto.
Leclerc se gira, Stroll bajo la lupa y susto para Audi
Entre los incidentes, el más llamativo llegó con Leclerc. El monegasco perdió la zaga de su Ferrari en la segunda chicane al subirse con demasiada agresividad a los altos pianos tipo “salchicha”. Trompo sin consecuencias, pero un recordatorio de lo fino que hay que hilar en Monza cuando se busca el último centímetro de pista.
Más serio fue el caso de Lance Stroll. Al salir del pitlane con su Aston Martin, el canadiense se cruzó de forma peligrosa en la trayectoria de Norris, que tuvo que corregir para evitar el contacto. La maniobra ha sido remitida a los comisarios de la FIA, que analizarán el incidente tras la sesión.
En Audi surgió otra preocupación: el V6 del coche de Gabriel Bortoleto sonó mal desde el box. El equipo no se la jugó y el brasileño tuvo que abortar su plan de tandas largas antes de tiempo, dejando una incógnita mecánica de cara al resto del fin de semana.
La tabla de tiempos deja a Russell en lo más alto y a Ferrari con la presión de responder en casa, ante su público y en el templo de la velocidad. La pregunta es clara: ¿será solo brillo de viernes o el inglés acaba de encender una batalla real por Monza?






