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Romero destaca en el derbi: “Madrid es rojiblanca”

Cristian Romero salió del Metropolitano con algo más que tres puntos. Salió con un mensaje. El defensa de Atlético de Madrid, protagonista absoluto del derbi por juego y por polémica, dejó clara su visión del 2-1 sobre Real Madrid en la séptima jornada de La Liga.

En su cuenta de Instagram, el argentino resumió la noche en una frase que retumba en la capital: “Orgullo, esfuerzo y un corazón muy grande por este equipo… Madrid es roja y blanca”.

No se quedó ahí. En el mismo mensaje, remarcó la línea que quiere ver en el vestuario colchonero: “Atlético de Madrid hacia adelante siempre”.

El derbi y la herida arbitral

El partido no terminó con el pitido final. Siguió en las redes, en los vestuarios y en la sala de prensa. El foco, inevitablemente, cayó sobre Romero.

Su dura entrada sobre Jude Bellingham en la primera parte encendió el clásico debate. Patada fuerte, rodilla comprometida y el estadio dividido entre el rugido rojiblanco y la indignación blanca. La decisión arbitral fue clara: tarjeta amarilla en el minuto 38. Nada más.

Ahí empezó el incendio.

Desde el banquillo visitante, la sensación fue muy distinta. En la rueda de prensa posterior, el técnico de Real Madrid, Jose Mourinho, no rebajó ni un grado su enfado. Sostuvo que Romero debía haber sido expulsado por la acción sobre la rodilla de Bellingham. Y no se quedó solo con esa jugada: también consideró que Kang-in Lee merecía la roja por una entrada sobre el tobillo de Fede Valverde.

El derbi se jugó a máxima tensión y el acta arbitral se convirtió en munición para la discusión.

Romero pide pasar página

Mientras en el entorno blanco se hablaba de decisiones determinantes, Romero quiso cortar el hilo del discurso. Desde sus redes, el central pidió a la afición mirar más allá de la polémica:

“No dejen que nadie intente desviar la atención, los tres puntos fueron completamente merecidos”.

Mensaje directo. Sin matices. Para Romero, lo que debe quedar es la victoria, el carácter y la sensación de que Atlético golpeó cuando tocaba y defendió cuando el partido ardía.

El argentino, que estuvo en el centro del huracán por su entrada a Bellingham, eligió la trinchera del vestuario: orgullo, convicción y la idea de que el resultado responde al esfuerzo, no al silbato.

El derbi ya es historia en el marcador. En el relato de la temporada, en cambio, apenas acaba de escribir su primer gran capítulo. Y en él, el nombre de Cristian Romero queda grabado en tinta roja y blanca.