Revancha clave en el peso mosca: Van vs Pantoja
La división de peso mosca masculino se adueña del foco este sábado por la noche en Los Ángeles. No es una defensa más del título. Es una cuenta pendiente.
En el evento estelar de UFC 331, en el Crypto.com Arena, el campeón Joshua Van se vuelve a ver las caras con el excampeón Alexandre Pantoja en una revancha cargada de tensión. La cartelera principal arranca a las 21:00 ET, pero el verdadero reloj es el de Pantoja: nueve meses esperando esta noche.
Pantoja vuelve donde todo se torció
Pantoja, considerado por ESPN como el número 8 libra por libra del mundo, vio cómo su primera pelea con Van se desmoronaba antes de empezar. En los segundos iniciales de aquel combate en UFC 323 en diciembre, sufrió una luxación de codo. Dolor, desconcierto, final abrupto.
El resultado fue cruel y contundente: TKO para Van y cinturón de peso mosca para el joven campeón.
Mientras Pantoja pasaba por rehabilitación y recuperaba un brazo que se dobló en el peor momento posible, Van no se conformó con el título recién conquistado. Lo defendió ante Tatsuro Taira en UFC 328 en mayo y lo hizo a su manera: nocaut en el quinto asalto, cerrando la pelea cuando otros se habrían limitado a administrar la ventaja.
Van llega como campeón legítimo, con una defensa sólida y un aura de finalizador tardío. Pantoja llega como el hombre que siente que le robaron la verdadera pelea. Esta vez no hay margen para accidentes. Solo para respuestas.
Tsarukyan y Ruffy: dinamita en el peso ligero
Antes de que los moscas cierren la noche, el peso ligero ofrece un choque que huele a guerra. En el combate coestelar, se miden dos top-10 de la división: Arman Tsarukyan y Mauricio Ruffy.
Tsarukyan no pisa el octágono desde noviembre de 2025, pero su ausencia no ha sido de silencio. Uno de los mejores grapplers de la promotora ha mantenido el filo en competiciones de lucha contra RAF, afinando su ritmo competitivo lejos del foco de UFC. Mientras tanto, se ha convertido en un favorito de la afición en redes sociales, alimentando la expectativa con entrenamientos, desafíos y una confianza que no entiende de inactividad.
En la esquina opuesta espera un hombre con un expediente mucho más sencillo de leer: Mauricio Ruffy no negocia. Trece de sus 14 victorias profesionales han llegado por nocaut. Golpea y apaga luces. En 2026 ya dejó su sello con dos KO ante Rafael Fiziev y Michael Chandler, dos nombres que dan peso real a su fama de destructor.
Uno vive del control, de la presión, del agarre asfixiante. El otro, del impacto seco que cambia peleas en un segundo. Si Tsarukyan consigue llevar el combate a su terreno, el público verá una clase magistral de lucha. Si Ruffy encuentra el mentón, puede no hacer falta una segunda advertencia.
Una noche con aroma a punto de inflexión
En la cima del cartel, Pantoja y Van no solo disputan un cinturón. Discuten una narrativa. ¿Fue la primera pelea un accidente que distorsionó la jerarquía del peso mosca o el inicio de una nueva era con Van como rostro de la división?
Debajo, Tsarukyan y Ruffy pelean por algo igual de valioso: posicionarse en una categoría donde una sola victoria grande puede abrir la puerta al título.
Los nombres ya están escritos. Las historias también. Lo que falta, esta vez, es que nada se rompa antes de tiempo. Solo así se sabrá quién manda realmente en Los Ángeles.






