Red Bull en Monza: Lawson y Verstappen listos para el GP de Italia
Red Bull ha despejado el tablero para el Gran Premio de Italia. Liam Lawson volverá a subirse al monoplaza del equipo de Milton Keynes en Monza, ocupando de nuevo el lugar de Isack Hadjar, aún en fase de recuperación de la lesión de muñeca sufrida durante el parón veraniego.
El neozelandés llega reforzado. En Zandvoort, en su primera aparición con el equipo, convirtió una oportunidad de emergencia en un resultado sólido: séptimo puesto y puntos importantes en la carrera del domingo. Ahora tendrá una segunda cita con el coche y con la presión de repetir –o mejorar– esa actuación en un escenario tan implacable como el templo de la velocidad.
El comunicado del equipo es claro: Lawson formará pareja con Max Verstappen en Monza mientras Hadjar continúa con una rehabilitación que el equipo no piensa acelerar. Red Bull insiste en que no asumirá “ningún riesgo innecesario” con el regreso del francés y subraya que su progreso es “alentador”. Prudencia médica en un entorno que rara vez levanta el pie.
La otra pieza del puzle se mueve en Racing Bulls. Yuki Tsunoda conservará el asiento que Lawson dejó libre allí y completará su segundo fin de semana consecutivo con la escudería hermana. El japonés, que perdió su plaza fija en la parrilla al final de 2025, se agarra a cada kilómetro como si fuera un examen final.
En Zandvoort ya dejó sensaciones interesantes. Acabó undécimo, a las puertas de los puntos, y se bajó del coche satisfecho con lo que había ofrecido: dijo haber dado el 100% y consideró que su rendimiento había estado “bastante bien”. No hubo recompensa en el marcador, pero sí un mensaje: todavía tiene ritmo, todavía tiene nervio.
Lawson, por su parte, reconoció que el aterrizaje en el RB22 le exigió al límite. Poco tiempo, coche complejo, contexto exigente. Pese a todo, describió su fin de semana en Países Bajos como “bueno”, celebró haber exprimido la clasificación al máximo y admitió que, aunque adaptarse en tan pocos días fue “duro”, disfrutó del reto. Ahora le espera Monza, con rectas eternas, frenadas al límite y un foco mediático que no perdona errores.
La alineación de Red Bull en Italia tendrá además un matiz extra en los entrenamientos. Ayumu Iwasa se subirá al coche de Verstappen en la primera sesión libre del viernes. Un tramo corto de tiempo en pista, pero oro puro para un piloto que busca hacerse un hueco en la estructura de la marca energética y dejar huella en el circuito más veloz del calendario.
Monza se presenta, así, como un examen múltiple para la familia Red Bull: Lawson buscando consolidarse, Tsunoda reclamando continuidad, Hadjar trabajando en la sombra para volver sin secuelas e Iwasa llamando a la puerta desde los entrenamientos. En un campeonato donde las oportunidades rara vez se repiten, este fin de semana puede pesar mucho en el futuro de varios cascos dentro del mismo garaje.






