Real Madrid busca victoria en Torneo Costa del Sol
Real Madrid se cita esta tarde con Unicaja de Málaga en el Martín Carpena, en la final de la XV edición del Torneo Costa del Sol (19:00 h, Realmadrid TV). Es un amistoso de pretemporada, sí, pero con aroma de examen serio a menos de una semana del primer título oficial: las semifinales de la Supercopa de la EuroLeague ante Dubai Basketball, el viernes 18 a las 18:45 h.
El conjunto blanco llega lanzado tras su victoria de ayer frente a La Laguna Tenerife (90-97), un partido que dejó algo más que un simple triunfo de preparación. El equipo firmó una remontada sólida en la segunda parte y mostró una versión mucho más reconocible, afinada y cada vez más cercana a la idea que quiere Pedro Martínez.
Un Madrid que ya aprieta el acelerador
La sensación es clara: el Madrid empieza a parecerse a un equipo de competición, no a uno de rodaje. Ante La Laguna Tenerife, el conjunto blanco corrigió un inicio irregular con una segunda mitad de carácter, ritmo y puntos. El marcador final, 90-97, habló de pegada ofensiva, pero también de ajustes defensivos cuando el partido se puso serio.
El nombre propio fue Luwawu-Cabarrot. El exterior firmó 26 puntos y un índice de valoración de 27, una actuación que no suele verse en un amistoso de septiembre y que confirma que llega con el punto de mira afinado. Atacó el aro, castigó desde fuera y se convirtió en el faro ofensivo de un equipo que, por momentos, jugó con una fluidez que no parece propia de estas alturas de curso.
El estilo de Pedro Martínez empieza a asomar con nitidez: un Madrid más agresivo, con posesiones vivas, mucho protagonismo de los exteriores y una circulación de balón que busca ventajas constantes. Ayer, cada tramo del encuentro dejó la sensación de que la maquinaria ya no está en fase de pruebas, sino de pulido.
Hoy, ante Unicaja, el listón sube un poco más.
Unicaja, nuevo proyecto, misma exigencia
Enfrente estará un Unicaja en plena reconstrucción, pero nada sencillo. El equipo malagueño abrió el torneo el jueves con victoria ante La Laguna Tenerife (80-76), una carta de presentación que deja claro que, pese a los cambios, la competitividad se mantiene.
El verano ha sido agitado en Málaga: salida de ocho jugadores y adiós al anterior técnico. Unicaja ha cambiado de piel. El banquillo lo ocupa ahora Txus Vidorreta, un entrenador con sello propio y experiencia sobrada para convertir un grupo nuevo en un bloque reconocible en poco tiempo.
La dirección deportiva ha apostado por nombres contrastados: Willy Hernangómez, Pantzar, Brazdeikis, Noua y Hunt dan forma a un núcleo con físico, puntos y oficio. No es un equipo en construcción desde cero, es un proyecto que quiere acelerar los plazos.
Para el Madrid, el choque de hoy supone un test de alta utilidad: medir su nivel ante un rival que mezcla talento recién llegado con la energía habitual del Martín Carpena, incluso en pretemporada. Para Unicaja, es la oportunidad de calibrar su nuevo proyecto frente a uno de los gigantes del continente.
Un título menor, un mensaje mayor
El Torneo Costa del Sol no decide temporadas, pero sí deja mensajes. El Madrid persigue levantarlo por séptima vez, un dato que habla de costumbre ganadora incluso en septiembre. Cada trofeo suma confianza, cada victoria refuerza el vestuario antes del primer envite oficial.
La cita de hoy encadena dos objetivos en uno: conquistar el torneo y dar otro paso en la puesta a punto antes de la Supercopa de la EuroLeague. Si el equipo mantiene el nivel mostrado ante La Laguna Tenerife y consolida las sensaciones, el título será algo más que una copa de verano. Será una declaración de intenciones para lo que está por venir.






