Rangers refuerza su plantilla con Kelsy y busca más fichajes
En Ibrox ya no hay silencio de fin de mercado. Hay ruido, movimiento y decisiones fuertes. Y todo empezó por una rodilla rota.
Kelsy, el ‘9’ que llega sobre la bocina
Rangers ha cerrado por fin el fichaje de Kevin Kelsy desde Portland Timbers, operación de 9,5 millones de libras más variables que sacude el mercado escocés. El venezolano llevaba días en Europa, con la afición esperando un anuncio que no terminaba de llegar. La demora, explican fuentes cercanas a la operación, se debió al reparto de una parte del traspaso para el propio jugador.
Identificado hace tiempo como el sustituto de Youssef Chermiti, lesionado de gravedad del ligamento cruzado ante Hibs y fuera hasta, como mínimo, pasado Año Nuevo, Kelsy aterriza con la etiqueta de referencia inmediata en el ataque de Derek McInnes. No es un parche. Es una apuesta fuerte, casi de era nueva, por el precio y por el contexto.
Tom Bogert, voz autorizada en la MLS, lo confirmó en declaraciones a Soccerwise HQ: el acuerdo está hecho, el plazo escocés no corre peligro y para Portland Timbers se trata de un traspaso enorme. Para Rangers, es el primer gran golpe de un cierre de mercado que ha pasado de trámite a tormenta.
Bouanani, el “detalle” que puede romper el mercado
Tras la victoria ante Falkirk, McInnes dejó caer que aún podía haber “una cosita más” al hablar con el director deportivo Jim Gillespie. Esa “cosita” tiene nombre y apellido: Badredine Bouanani.
El extremo de Stuttgart parecía camino de Strasbourg, pero Rangers se ha colocado en cabeza y ya lo tiene en Escocia, pasando reconocimiento médico. La fórmula: cesión con opción de compra de 18 millones de euros. Una cifra que, si se ejecuta, podría convertirse en récord histórico del fútbol escocés.
No es un desconocido para la grada de Ibrox. Con la camiseta de Nice, Bouanani marcó en el 4-1 de la Europa League en 2024 ante el Rangers de Philippe Clement, una noche que se quedó grabada por el golpe deportivo… y por la irrupción del joven argelino. Stuttgart se lo llevó después, pero ahora el camino parece llevarle de nuevo a Glasgow, con una puerta abierta a quedarse de forma definitiva.
El reloj aprieta: todo debe quedar firmado antes del cierre de la ventana escocesa. Si se concreta, Rangers no solo sumará desequilibrio por fuera, también lanzará un mensaje de ambición económica poco habitual en la Premiership.
Bajraktarevic, otra bala por la banda
Mientras Bouanani avanza, el club no se detiene ahí. Esmir Bajraktarevic, extremo de PSV, aparece también en el radar del último día. El jugador, internacional bosnio nacido en Estados Unidos, llegó al club neerlandés desde New England Revolution en enero de 2025 y tiene contrato hasta 2029.
Rangers mantiene conversaciones con PSV y ha hecho un trabajo exhaustivo de seguimiento, con Dan Purdy muy implicado en el análisis. El problema es el tiempo y la competencia: hay otros clubes interesados y, si Ibrox quiere entrar de verdad en la puja, deberá acelerar.
El mensaje es claro: McInnes quiere más pólvora por fuera. Y el club le está abriendo caminos.
Cerny se borra del tablero
Un nombre que sale definitivamente de la ecuación es Vaclav Cerny. Se había hablado de un posible regreso tras su etapa en Ibrox, pero las condiciones no encajan. Su salario y su poca predisposición a abandonar Turquía, donde se beneficia de un régimen fiscal favorable, han cerrado cualquier opción real.
Sin Cerny, el foco se mantiene en Bouanani y Bajraktarevic para reforzar las bandas. McInnes sabe que ahí se juega buena parte de la capacidad de su equipo para cambiar partidos.
Salidas: Aasgaard, Barron, Cameron… y más hueco en el vestuario
Mientras llegan nombres, otros hacen las maletas. Thelo Aasgaard se marcha cedido a Anderlecht con una opción de compra de 6 millones de euros, siguiendo el camino de Connor Barron y Lyall Cameron, que también han dejado la plantilla a préstamo.
Aasgaard, vinculado también con Bodo/Glimt, pasará la temporada en Bélgica, donde coincidirá con su excompañero Oliver Antman, otro que salió de Ibrox este verano. Barron ya es jugador de Middlesbrough, y Cameron jugará el curso en Dundee United.
Tres salidas que alivian masa salarial y, sobre todo, despejan espacio para los nuevos fichajes y para los jugadores en los que McInnes confía a corto plazo.
Clinton Nsiala apunta a ser el siguiente. El defensa está cerca de un préstamo a Pafos, en Chipre, donde coincidiría con David Luiz. Bursaspor también mostró interés, pero la opción chipriota es la que manda en estos momentos.
Ross McCausland también está en escaparate para una cesión, con Bursaspor entre los interesados. John Souttar, por su parte, podría salir antes del cierre, con clubes de la MLS y varios equipos de la Premiership valorando su incorporación a préstamo. Son movimientos que dibujan un vestuario en plena reconfiguración.
Portería en ebullición: Munn busca minutos
En la portería, la situación también se mueve. Mason Munn ha caído en el orden jerárquico tras la llegada de Ivor Pandur y la presencia de Liam Kelly y el joven Rydnn McGuire. El norirlandés, que pasó por Dunfermline y Forfar la temporada pasada sin el protagonismo esperado, está disponible para otra cesión.
Rangers quiere que tenga minutos reales de primer equipo. Él necesita un destino que le permita demostrar si está listo para competir por un sitio en Ibrox a medio plazo.
Miovski y Cifuentes, continuidad forzada
No todo son puertas de salida abiertas. Bojan Miovski, pese a los contactos y vías que se exploraron con Feyenoord, LASK y Genclerbirligi, apunta a seguir en el club. Esas opciones se han ido enfriando una a una, y solo un movimiento tardío desde Grecia u otro país con ventana abierta podría cambiar el guion.
Jose Cifuentes también se queda, al menos hasta enero. El centrocampista continúa su recuperación tras la operación posterior a su cesión en Toronto FC y no se espera que salga en este mercado. El plan pasa por devolverle la forma y tomar decisiones con más calma en invierno.
Raskin, oferta rechazada y mensaje claro
El caso más delicado de los últimos días ha sido el de Nicolas Raskin. Besiktas empujó fuerte, primero con una propuesta de cesión con opción de compra y luego con una oferta de 12 millones de euros que Rangers ha rechazado.
El belga, ausente en las convocatorias ante Jablonec y Aberdeen, reapareció en el once frente a Falkirk justo cuando el ruido en torno a su futuro era más intenso. McInnes siempre ha sido claro: lo quiere dentro, comprometido, mientras el club no reciba una propuesta que considere irrechazable.
El propio técnico ha elogiado su actitud desde el regreso del Mundial, su nivel en los entrenamientos y su profesionalidad en medio de las especulaciones. Con la negativa a Besiktas, el escenario es evidente: salvo giro de última hora, Raskin seguirá en Ibrox y volverá a ser pieza importante en el corazón del equipo.
Un final de ventana que cambia el guion
Lo que se intuía como un cierre de mercado relativamente tranquilo se ha convertido en un sprint de alta tensión. McInnes llegó a pensar que Kevin Kelsy sería el último fichaje. Ahora tiene al venezolano ya cerrado, a Bouanani muy cerca con una opción de compra que podría hacer historia, y a Bajraktarevic como alternativa real si se alinean los tiempos.
Al mismo tiempo, el club aligera plantilla, coloca a jóvenes en contextos competitivos, intenta encontrar salidas para futbolistas sin sitio inmediato y blinda a piezas como Raskin y Miovski.
El telón baja a las 17:00 del jueves en Escocia. En esas horas finales, Ibrox puede terminar de definir no solo su plantilla, sino buena parte del tono de la temporada. ¿Será recordado este día de cierre como el inicio de un nuevo ciclo ambicioso… o como una oportunidad que se escapó por minutos?






