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QPR busca mantener su impulso ante West Brom

El empate sin goles en The Valley no fue una noche para las repeticiones eternas, pero sí dejó una sensación clara alrededor de Queens Park Rangers: este equipo se ha ganado el derecho a ser tomado en serio.

En el último programa de BBC Radio London, Izzy Gilligan y Andy Rowley desmenuzaron ese 0-0 ante Charlton Athletic y, casi sin darse cuenta, el debate acabó girando hacia algo que hace unos meses sonaba improbable: QPR viajando con confianza al campo del líder de Championship, West Bromwich Albion.

Un arranque que desafía los pronósticos

“Dado cómo se hablaba de QPR al principio de la temporada, creo que lo han hecho muy bien en este inicio de campaña”, apuntó el comentarista de la BBC, Rowley. No es una frase menor. Marca el contraste con un verano cargado de dudas, en el que muchos veían a los de Loftus Road más cerca del sufrimiento que de la zona media tranquila.

El contexto del empate en The Valley refuerza esa lectura. QPR afrontó el duelo sin cuatro de sus piezas ofensivas: Ilias Chair, Richard Kone, Koki Saito y Kwame Poku, todos fuera por lesión. Cuatro ausencias que, en otros tiempos, habrían servido de coartada perfecta para una actuación plana. Esta vez, no.

El equipo resistió, compitió y salió con un punto que, más que por el marcador, vale por lo que dice de su solidez. No hubo chispa arriba, era lógico, pero tampoco se derrumbó la estructura.

Invictos lejos de casa y sin complejos

El siguiente capítulo llega rápido y con mayúsculas: visita al líder. West Brom ha arrancado fuerte, y Rowley no lo maquilló: “Parece un desafío bastante duro dado cómo ha empezado West Brom”. Equipo sólido, estadio exigente, ambiente encendido. El tipo de cita que mide de verdad la madurez de un bloque.

Pero el relato alrededor de QPR ya no es el de un conjunto temeroso. “Son un hueso duro de roer y tendrán el apoyo de casa detrás, pero no creo que QPR tenga miedo de ir a ningún sitio en este momento”, añadió Rowley. Esa frase define el cambio de tono. De la prevención a la ambición.

Los números como visitante lo respaldan: QPR sigue invicto fuera en este inicio de temporada. Y no se trata solo de resultados apretados que esconden sufrimiento; según Rowley, “podrían haber enlazado tres victorias seguidas a domicilio”. Cuando un equipo empieza a rozar ese tipo de racha, la mentalidad se transforma. De sobrevivir, a imponer respeto.

El gran examen en casa del líder

La visita a West Brom llega, por tanto, en un momento clave. El reto es evidente: sostener esa versión competitiva en uno de los campos más duros de la categoría y hacerlo, si es posible, con más pólvora disponible.

Rowley dejó caer la gran esperanza en el entorno del club: recuperar “un par de esos jugadores” para reforzar el ataque. No se trata solo de nombres. Es la posibilidad de que el equipo que ya se muestra serio y ordenado añada desequilibrio y variantes en los últimos metros. Con Chair, Kone, Saito o Poku de vuelta, la conversación sobre QPR puede subir otro peldaño.

En el programa también intervino Bradley Allen, exdelantero de los Hoops, que compartió sus impresiones con el reportero Phil Parry. La voz de alguien que ha vestido esa camiseta siempre pesa un poco más cuando se habla de carácter, de vestuario, de lo que significa ir a un campo grande sin agachar la cabeza.

QPR llega al feudo del líder invicto fuera de casa, con pundonor reciente y con la expectativa de recuperar piezas clave en ataque. No es una visita de trámite. Es una oportunidad para comprobar si este buen arranque es solo un impulso pasajero o el inicio de algo mucho más serio en Loftus Road.