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Preocupación por Benjamin Sesko en Manchester United tras empate en Craven Cottage

La preocupación por Sesko oscurece el punto de United en Craven Cottage

Manchester United salió de Craven Cottage con un empate ante Fulham y una sensación incómoda que va mucho más allá del marcador: la ausencia de Benjamin Sesko vuelve a encender las alarmas médicas en Old Trafford.

El delantero esloveno, llamado a ser una pieza clave del ataque esta temporada, ni siquiera entró en la convocatoria para el partido del domingo. No fue una decisión táctica. Fue su tibia, otra vez.

Una vieja lesión que reaparece

Sesko arrastra el mismo problema en la espinilla que ya le dejó fuera más de dos meses. Aquella lesión le hizo perderse los tres últimos encuentros de la pasada campaña y todo el calendario de pretemporada de United. Cuando por fin parecía haber dejado atrás el calvario, el golpe ha regresado en el peor momento.

El atacante fue titular en la derrota por 3-2 ante Brighton en la Carabao Cup el miércoles. Tras ese encuentro comenzó a sentir molestias. El club no ha querido correr riesgos y lo ha apartado a la mínima señal de dolor.

Michael Carrick no pudo ofrecer certezas tras el partido ante Fulham. El técnico fue claro, pero no tranquilizador.

«No estamos seguros con Ben todavía», admitió. «Sintió algo de dolor después del partido contra Brighton, así que lo estamos evaluando. En este momento, desde luego no estaba listo para Fulham, así que no tengo muchas más noticias que dar. Tendremos que ver cómo evoluciona».

Nada de plazos, nada de fechas. Solo una incógnita más en un inicio de curso ya de por sí complicado.

Un arranque de liga cuesta arriba

El empate en Craven Cottage deja a United con solo una victoria en sus cinco primeros partidos de Premier League. Un balance pobre para un equipo que buscaba arrancar con autoridad y que, en cambio, se ve atrapado en dudas, lesiones y falta de continuidad.

Sesko, que ha participado en seis encuentros entre todas las competiciones en lo que va de temporada, había reaparecido como suplente ante Hull en la primera jornada liguera. Su progresión estaba siendo medida, controlada, casi milimétrica. Ahora, el plan vuelve a romperse.

Cada ausencia del esloveno no solo reduce opciones en el área rival. También altera la estructura ofensiva, obliga a Carrick a reconfigurar su plan de partido y deja a la plantilla sin un perfil de ‘9’ que ofrece altura, movilidad y amenaza constante al espacio.

Un respiro parcial: regresan Shaw y aparece Baleba

No todo fueron malas noticias en Londres. En medio del parte médico, hubo al menos un rayo de luz: Luke Shaw regresó al once titular. Su vuelta aporta equilibrio, salida de balón y experiencia a una defensa que ha echado de menos su presencia.

También hubo una novedad esperada en el banquillo. Carlos Baleba, fichaje veraniego de 70 millones de libras, entró por primera vez en una convocatoria tras superar un problema de tobillo. Aún no ha debutado, pero su sola presencia ya supone un paso adelante.

Carrick lo subrayó antes del choque: «Que Luke vuelva es bueno para la plantilla. Y tener a Carlos en el grupo por primera vez… es importante hoy». United necesita piernas, variantes y energía en el centro del campo, y Baleba está llamado a aportar todo eso cuando esté listo para competir.

Un parte médico que no se cierra

Sin embargo, el listado de preocupaciones sigue siendo largo. Matthijs de Ligt viajó con el equipo a Londres, pero no estaba en condiciones de entrar en la lista definitiva. El central neerlandés continúa sin alcanzar el punto físico óptimo para competir al máximo nivel.

Amad Diallo, por su parte, sigue sin estrenarse esta temporada. Otro talento ofensivo fuera de circulación en un momento en el que cualquier recurso en ataque resulta valioso.

La situación convierte cada sesión de entrenamiento en un pequeño rompecabezas para el cuerpo técnico. Cada baja obliga a ajustar roles, rotaciones y cargas de minutos, en un equipo que todavía no ha encontrado un once estable.

El parón internacional, ¿bálsamo o amenaza?

Ahora llega un parón de tres semanas por compromisos internacionales que, para United, puede ser tanto una oportunidad como un riesgo. Tiempo para respirar, sí. Pero también tiempo para cruzar los dedos.

El departamento médico tendrá margen para evaluar con calma el estado de la plantilla. La gran incógnita es Sesko: aún no está claro si se mantendrá con la selección de Eslovenia o si se verá obligado a renunciar a la convocatoria para centrarse en su recuperación en Manchester.

Tampoco está garantizada la presencia de Marcus Rashford y Kobbie Mainoo con Inglaterra. Ambos arrastran problemas físicos y son duda para el campamento de la selección. Tres nombres importantes, tres dossiers abiertos sobre la mesa de los médicos.

Un calendario que no perdona

El respiro competitivo será breve. Cuando la liga regrese, el margen de error se estrechará todavía más. United recibirá a Tottenham el 10 de octubre en un duelo que puede marcar el tono de su reacción en la Premier League. Acto seguido, viaje a España para un compromiso de alto voltaje en la Champions League ante Atletico Madrid.

Son partidos que exigen jerarquía, piernas frescas y un plan claro. Para llegar con opciones reales, Carrick necesita respuestas: saber cuánto podrá contar con Sesko, hasta qué punto Rashford y Mainoo estarán disponibles, y si figuras como De Ligt y Baleba pueden dar un paso adelante.

La temporada apenas ha empezado, pero el margen para improvisar se encoge. Entre camillas, diagnósticos y decisiones médicas, la pregunta es inevitable: ¿llegará United con suficiente pólvora y solidez a ese tramo decisivo o este inicio marcado por las lesiones terminará condicionando todo su año?