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Payton Pritchard: El contrato que sostiene a los Celtics sin Jaylen Brown

El traspaso de Jaylen Brown dejó un hueco enorme en Boston. Se fue una estrella, se fue un seguro de 25 puntos por noche y un escudo defensivo en las alas. Para seguir en la conversación seria del Este, los Celtics necesitan que alguien suba un peldaño. O varios.

Uno de esos nombres, inesperado hace apenas un par de años, es Payton Pritchard.

Un salario modesto para una producción de titular

Eddie Bitar, de Fadeaway World, lo colocó entre los jugadores que pueden rendir muy por encima de su contrato en la temporada 2026-27. Los números fríos son contundentes: Pritchard cobrará 7,7 millones de dólares en esa campaña. Será apenas el sexto salario más alto de la plantilla, por detrás de Jayson Tatum, Paul George, Derrick White, Mitchell Robinson y Sam Hauser.

Demasiado poco para lo que ya está dando.

Seleccionado en el puesto 26 del draft, Pritchard ha pasado de ser un base de rotación a convertirse, en palabras de Bitar, en “casi intocable” dentro de la segunda unidad de la NBA. La temporada pasada dio el salto que muchos dudaban que tuviera en él: 17,0 puntos, 3,9 rebotes y 5,2 asistencias en 79 partidos, 50 de ellos como titular, con un 46,4% en tiros de campo y un 37,7% desde el triple.

No son números de especialista puntual. Son cifras de director de juego consolidado.

La clave no fue un cambio mágico en el tiro ni un verano milagroso. Fue responsabilidad. Más balón, más minutos, más peso en el ataque. Boston le dio el mando en muchos tramos y él respondió con máximos de carrera en varias categorías. Producción, eficiencia y carácter en un rol que ya no se puede describir como secundario.

Y todo eso por menos de 8 millones.

Su salario en 2026-27 será de 7,77 millones y en 2027-28 subirá a 8,30 millones. Para un base que puede tirar, organizar y encender el marcador en cuestión de posesiones, es un contrato que se siente casi anacrónico en la economía actual de la liga. Sobre todo en un equipo que acaba de perder a una de sus grandes estrellas.

Extensión en el aire, prioridades claras

Con ese contexto, la pregunta aparece sola: ¿van a atarlo ya?

Pritchard será elegible para una extensión antes del inicio de la próxima temporada. El escenario parece ideal para Boston: un jugador en clara línea ascendente, con un contrato muy por debajo de su impacto y dos años más garantizados. Amarrarlo ahora podría blindar a la franquicia ante una explosión definitiva del base.

Pero el propio Pritchard baja el volumen al ruido del mercado.

“No, realmente no pienso en eso. No es algo en lo que me esté fijando”, afirmó cuando le preguntaron por una posible extensión. “Tengo dos años de contrato y no hay prisa. Hablaremos, obviamente, pero tenemos todo el próximo año para hablar de una extensión. Para mí, se trata de centrarme en mejorar y convertirme en el mejor jugador de baloncesto que pueda ser”.

Mensaje claro: primero la pista, luego la firma.

Boston puede intentar adelantarse al mercado y cerrar un acuerdo antes de que la próxima temporada dispare todavía más el valor del jugador. Si no lo hace, cada buena noche de Pritchard será un argumento más caro en la mesa de negociación del próximo verano.

En una Conferencia Este que no perdona pasos en falso, los Celtics ya saben que no encontrarán otro Payton Pritchard por ese precio. La cuestión es cuánto tardarán en pagarle como el jugador que ya es, y no como el suplente que fue.