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Paul Gallen regresa del retiro para enfrentar a Nelson Asofa-Solomona

Paul Gallen no ha terminado de pelear. Ni mucho menos. El histórico excapitán de Cronulla Sharks, campeón de la NRL y ahora comentarista televisivo, saldrá de su retiro del boxeo para medirse a la mole neozelandesa Nelson Asofa-Solomona el viernes 6 de noviembre en Sídney.

Un regreso cargado de orgullo, negocio y rencor.

Del desacuerdo al sí: el millón sobre la mesa

La noticia se confirmó en el programa Today de Nine, apenas un mes después de que Gallen arremetiera públicamente contra Asofa-Solomona y la promotora No Limit Boxing por filtrar detalles de las negociaciones. El exforward acusó entonces a la empresa de no poner la cifra adecuada sobre la mesa.

Se cree que Gallen no estaba dispuesto a volver a ponerse los guantes por menos de un millón de dólares garantizados. Nunca confirmó esa cantidad cuando habló con nine.com.au, pero dejó claro que su nombre y su legado no se venden barato.

El exjugador, convertido en analista estrella de Nine, fue más allá: acusó a No Limit de querer recuperarlo solo para que él mismo sacara a Asofa-Solomona de su contrato de tres años con la promotora… a base de golpes.

“Te voy a decir por qué quieren que vuelva. Quieren que vuelva y lo derrote porque saben que es una mierda”, lanzó el mes pasado, sin filtro.

De favor a enemigo: la versión de Gallen

En su aparición de este martes en Today, Gallen no bajó el tono. Al contrario. Explicó que, según él, todo esto empezó con un favor mal pagado.

“Son emociones distintas en esto: un poco de nervios, ganas de afrontar el desafío, pero también un poco decepcionado con Nelson y algunas cosas que pasaron a finales del año pasado”, admitió.

Gallen relató que vio a Asofa-Solomona en la final del Pacífico entre Nueva Zelanda y Samoa. Allí, le contó que No Limit le había ofrecido pelear en Las Vegas y que había decidido rechazar la propuesta… para recomendársela a él.

“De hecho llamé a No Limit por él, hice lo mejor posible por Nelson… y mi nombre no ha dejado de salir de su boca desde entonces”, explicó.

“Estoy un poco decepcionado por eso, hice todo lo que pude para ayudarle a empezar su carrera en el boxeo. No me atribuyo el mérito de su carrera, pero sí salí a batear por él”.

La decepción se ha convertido en motivación. Y en combustible para la promoción del combate.

“Que ahora me esté llamando la atención me parece un poco irrespetuoso. Tengo ganas del desafío”, continuó. “Hay gente cercana a mí diciéndome que no lo haga, pero compito desde que tenía cinco años. Es lo que hago, es lo que conozco. Nadie ha podido pararme todavía, y no creo que este tipo vaya a poder”.

El mensaje final fue puro Gallen, directo al mentón: “Le ayudé a empezar… y la falta de respeto que me está mostrando por eso, creo que no hay honor en lo que ha hecho. Me has pedido que salga del retiro, me has llamado. Ahora vas a tener al toro viejo y los cuernos. Te voy a destrozar la cara”.

La réplica de Asofa-Solomona: “Gallen está mintiendo”

Nelson Asofa-Solomona también apareció en Today, aunque desde otra ubicación. Su versión choca frontalmente con la de Gallen. Sin rodeos, negó que el veterano le hubiera abierto puertas en el boxeo australiano.

“Gallen está contando mentiras, no ha hecho absolutamente nada por mi carrera en el boxeo”, respondió.

Eso sí, el gigante kiwi dejó claro que también ve el combate como una gran oportunidad… pero para ambos, con un dardo final al orgullo del exShark.

“Estoy agradecido por la oportunidad, pero él debería estar agradecido de que le estoy dando un buen chequecito para mandarlo a casa antes de su pensión”.

La tensión está servida. Y el relato, claramente dividido.

Dos mundos que chocan en el ring

A los 45 años, Gallen llega a esta cita con un currículum sólido en el cuadrilátero: récord de 16-2-1, con sus únicas derrotas ante el emergente peso pesado australiano Justis Huni y Kris Terzievski. La última vez que salió del retiro fue en julio del año pasado, cuando venció a Sonny Billy Williams por decisión en las tarjetas.

No es un exjugador que se sube por moda. Es un competidor probado.

En la otra esquina, Asofa-Solomona dejó boquiabierta a la NRL cuando decidió romper de forma abrupta su contrato con Melbourne Storm el año pasado para firmar con No Limit y dedicarse al boxeo. Hasta ahora suma tres peleas, tres victorias, las tres por nocaut.

El matiz está en el nivel de sus rivales: Jeremy Latimore, Jarrod Wallace y George Burgess, todos exjugadores de rugby league, ninguno con un historial serio en el ring.

Gallen representa otra categoría. Más pequeño, mucho más veterano, con solo una cita deportiva profesional en los últimos cuatro años, pero con una experiencia y una dureza que no se improvisan.

Asofa-Solomona, en cambio, llega como un coloso de 200 centímetros, un pegador con físico intimidante y una carrera boxística aún en pañales, pero con una promotora potente detrás y una narrativa de “nuevo monstruo del ring” que este combate pondrá a prueba.

El viejo toro vuelve a embestir. El gigante quiere demostrar que no es solo una campaña de marketing. El 6 de noviembre, en Sídney, se sabrá quién sale del ring con la cara destrozada… y quién sale con el futuro en el boxeo realmente asegurado.