Parma y Genoa: duelo de urgencias en el Ennio Tardini
En Parma ya nadie habla de buen juego. Hablan de ganar. Lo mismo en Génova. Dos de los cinco equipos que todavía no conocen la victoria en esta Serie A se cruzan el domingo en el Ennio Tardini, en un partido que huele más a necesidad que a espectáculo. Parma contra Genoa, jornada cinco, y una sensación compartida: esto ya no admite más excusas.
Parma, entre el vaso medio lleno y el miedo al vacío
La temporada de Parma es un ejercicio de perspectiva. Se puede mirar el vaso medio lleno: el equipo de Carlos Cuesta viene de sumar su primer punto en liga ante Monza (1-1) y de competir hasta el final en la derrota por 2-1 frente al ambicioso Como, debutante en la Champions League. Señales de vida, al menos.
Pero el vaso también se puede ver medio vacío. Desde el 2-0 a Catania en Coppa Italia a mediados de agosto, Parma no ha vuelto a ganar en ninguna competición. Cuatro derrotas en los últimos cinco partidos, una racha que ha destapado el problema más evidente del equipo: el gol.
Cayeron 1-0 ante Cagliari, 2-0 frente a Juventus y se despidieron de la Coppa con un 2-0 contra Cremonese a comienzos de septiembre. Tres derrotas, cero goles. Demasiado castigo para una plantilla que todavía busca referencias ofensivas tras la marcha de Mateo Pellegrino, autor de nueve tantos el curso pasado y ahora en Fiorentina.
Hoy, el peso recae en otros. Simone Lontani y David Romero son los únicos jugadores de Parma que han visto puerta en las cuatro primeras jornadas de Serie A. Demasiado poco para un equipo que quiere algo más que sobrevivir. Aun así, en el cuerpo técnico se agarran a esas últimas dos actuaciones, algo más sólidas, como punto de partida.
Hay otro dato que incomoda al entorno: Parma lleva tres años sin ganar a Genoa y encadena cuatro partidos seguidos sin imponerse al conjunto ligur. El domingo, con el Ennio Tardini como testigo, el objetivo es romper esa dinámica y, de paso, estrenar por fin el casillero de victorias.
En cuanto a la enfermería, Cuesta apenas tiene una baja: Hans Nicolussi Caviglia se queda fuera por un problema en la ingle. El resto, disponibles. Eso permite imaginar un once reconocible: Corvi bajo palos; Delprato, Troilo y Carlos en la zaga; Britschgi, Bernabe, Keita y Valeri en la línea de cuatro del medio; Toure por detrás de Lontani y Romero, las dos referencias ofensivas obligadas a dar un paso al frente.
El Genoa de De Rossi, atrapado entre la copa y la realidad
En el otro banquillo, Daniele De Rossi intenta sostener el discurso. El ex campeón del mundo con Italia ha logrado encender pequeñas chispas en la Coppa Italia, como la victoria entre semana ante Sudtirol, pero la liga se ha convertido en un terreno hostil. Nueve partidos seguidos sin ganar en Serie A marcan la realidad del Genoa.
La última alegría liguera se remonta al triunfo 2-1 contra Pisa, hoy ya descendido. Desde entonces, seis derrotas y tres empates. Un desplome que explica por qué el Grifone llega a esta quinta jornada en la penúltima posición de la tabla.
El escenario, sin embargo, no es del todo oscuro. Un triunfo en Parma podría catapultar al equipo hasta la 13.ª plaza, siempre que acompañen otros resultados. Pero ese salto solo será posible si Genoa corrige dos grietas que le están hundiendo la temporada: la falta de gol y la fragilidad defensiva.
Las cifras son contundentes. Nadie ha marcado menos goles en el campeonato: apenas dos tantos, el mismo registro que Parma, instalado en la 17.ª posición. Atrás, los números tampoco alivian: ocho goles encajados, la quinta peor defensa del torneo, solo superada por Venezia, Monza y Fiorentina (11) y Udinese (10).
La única luz reciente llegó con el primer partido sin encajar goles en toda la temporada, en la Copa ante Sudtirol. Una portería a cero que De Rossi quiere convertir en punto de inflexión, la base desde la que construir la primera victoria liguera después de 10 encuentros de sequía.
El técnico romano, sin embargo, no podrá contar con uno de sus hombres más determinantes en este arranque de curso. Johan Vasquez, goleador ante Frosinone y héroe en la victoria copera frente a Sudtirol, está sancionado tras ver dos amarillas el pasado fin de semana. A las ausencias por castigo se suman las lesiones de Elias Havel (tobillo) y Lorenzo Venturino (rodilla), que también se perderán la cita.
Sin Vasquez, las miradas se posan en Milutin Osmajic, el único otro futbolista de Genoa que ha marcado esta temporada. El delantero buscará repetir la sensación de su tanto en la derrota 4-1 contra Como a comienzos de septiembre, esta vez con un contexto mucho menos indulgente: el equipo ya no puede permitirse seguir regalando puntos.
El once probable de De Rossi apunta a Bijlow en la portería; Marcandalli, Ostigard y Otoa formando la línea de tres centrales; Ehizibue y Ellertsson en los carriles; Frendrup y Sow en el corazón del mediocampo; Baldanzi como enlace; y Osmajic junto a Colombo en la delantera.
Un partido que huele a 0-0… y a riesgo máximo
Los números hablan de un duelo cerrado. Dos equipos con solo dos goles a favor cada uno, con dificultades evidentes para generar ocasiones claras y con entrenadores que, después de tanto golpe, empiezan a priorizar el orden antes que la alegría.
No sería extraño que el Ennio Tardini asistiera a otro choque de marcadores raquíticos. De hecho, todo apunta a un encuentro tenso, más pendiente de no fallar que de desatarse en ataque. La inercia reciente entre ambos empuja en la misma dirección: se puede repetir el 0-0 por tercera vez consecutiva entre Parma y Genoa.
Un punto que no saciaría a nadie. Pero en una Serie A que no espera a los rezagados, la pregunta ya no es quién juega mejor, sino quién se atreve a romper el miedo primero.






