Pape Matar Sarr brilla en su debut con Juventus
Pape Matar Sarr, primera gran sonrisa de la nueva Juventus de Spalletti
La goleada 5-0 de Juventus sobre NEC en la Europa League dejó muchos goles, ruido en las gradas y un mensaje claro desde el banquillo: Luciano Spalletti ya tiene entre manos a un centrocampista que le encaja como un guante. Pape Matar Sarr jugó sus primeros 90 minutos como titular con la camiseta bianconera y no desaprovechó el escaparate.
Venía de un estreno discreto pero prometedor: unos minutos saliendo desde el banquillo ante Sassuolo en Serie A. En Turín, ante NEC, dio el siguiente paso. Esta vez no entró a partido empezado; salió al campo como dueño de su zona, con la responsabilidad de sostener y acelerar a un equipo que arrasó a su rival.
Un “pura sangre” en el medio
Spalletti no se anduvo con rodeos al valorar su actuación. Lo definió como un “pura sangre”, subrayando la calidad que muestra en la carrera y en la forma de ocupar el campo. No fue solo una cuestión de piernas: el técnico destacó que, pese a ser su primera titularidad, Sarr entendió los tiempos del equipo, se mantuvo siempre cerca del balón y no se escondió.
El entrenador incluso reveló un detalle que dice mucho del carácter del senegalés: Sarr le respondió “un par de veces” durante el partido. Para Spalletti, lejos de ser un problema, fue una señal positiva. Un jugador que se atreve a dialogar, a replicar, a proponer, suele ser un jugador que cree en lo que hace.
Datos que respaldan las sensaciones
Las sensaciones del campo encontraron respaldo en los números. Según las estadísticas recogidas por Sofascore, Sarr firmó un 98% de pases acertados, con un rotundo 100% de precisión en campo rival. Tocó el balón 70 veces, una cifra alta para un debutante en un equipo que dominó de principio a fin, y se impuso en tres de los ocho duelos terrestres que disputó.
No fue una actuación de fuegos artificiales, sino de control, limpieza y continuidad. La clase de partido que a veces pasa más desapercibido para el aficionado, pero que los entrenadores valoran como oro.
La prensa italiana, más fría que el entusiasmo de Spalletti, le puso nota de aprobado con margen de mejora. Gazzetta dello Sport le otorgó un 6,5 sobre 10, mientras que Tuttosport y Corriere dello Sport se quedaron en el 6. Calificaciones sobrias, propias de un jugador que cumple, se integra y deja la sensación de que tiene mucho más por ofrecer.
Un préstamo que ya empieza a justificar su coste
El contexto del fichaje añade una capa interesante a su irrupción. Sarr llegó a Juventus procedente de Tottenham en el último día de mercado, a contrarreloj, en una operación que habla tanto de oportunidad como de apuesta. El club pagó 2,5 millones de euros por el préstamo hasta final de temporada e incluyó una opción de compra de 27,5 millones.
No es una cifra menor. Es una cantidad pensada para un jugador que pueda convertirse en pieza estructural, no en mero complemento. Y actuaciones como la de anoche ante NEC empujan a la directiva a mirar esa opción de compra con otros ojos.
En un Juventus Stadium que empieza a acostumbrarse a nuevas caras, Sarr ya ha dado el primer aviso: quiere quedarse. La temporada es larga, la competencia en el centro del campo será feroz y los partidos importantes llegarán más adelante. Pero si este es solo el primer capítulo, la pregunta ya está sobre la mesa: ¿cuánto tardará en convertirse de préstamo prometedor en inversión obligada?






