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Ostapenko enciende el US Open con polémica y triunfo en dobles

NUEVA YORK – Jelena Ostapenko volvió a colocarse en el ojo del huracán en el US Open. Esta vez no fue en individuales, sino en dobles, pero el guion fue el mismo: tensión, gestos al palco rival y una atmósfera cada vez más cargada en la pista.

La letona, formando pareja con Hsieh Su-wei, de Chinese Taipei, selló el pase a los cuartos de final del cuadro femenino tras imponerse por 6-4, 6-4 a la dupla Maya Joint–Chan Hao-ching, australiana y de Chinese Taipei respectivamente. El marcador fue claro. El ambiente, no tanto.

Un partido que se calienta desde el banquillo

El encuentro transitaba dentro de la normalidad hasta que, en un cambio de lado, la calma se rompió. Hsieh se acercó a la silla arbitral para hablar con la jueza, mientras Ostapenko señalaba con gesto airado hacia el box de sus rivales.

Según explicó en pista, la letona se quejaba del comportamiento del entrenador del equipo contrario: aplaudía y gritaba tras sus errores, y lanzaba comentarios sarcásticos en chino después de algunos de sus golpes. Hsieh, que entendía cada palabra, se encargó de traducirle el contenido.

“Lo hacen porque saben que no pueden ganarnos”, le dijo Ostapenko a la juez de silla, calificando la actitud como “muy irrespetuosa” y pidiendo la presencia de un traductor de chino para dejar constancia de lo ocurrido.

La árbitra aseguró que se ocuparía de la situación. A partir de ahí, el tono del partido cambió.

Respuesta en la pista y ruptura total al final

De vuelta al juego, Ostapenko y Hsieh subieron una marcha. Se aferraron al servicio, atacaron con más decisión y cerraron el duelo en dos sets, sin permitir que el episodio con el banquillo rival las sacara del partido.

Cuando llegó la bola de partido, la reacción de Ostapenko fue tan contundente como su tenis. Miró directamente hacia el box contrario y rugió en celebración, un grito tan dirigido como liberador. No era solo un punto final. Era un mensaje.

El cierre del encuentro dejó otra imagen significativa: Hsieh y Chan Hao-ching no se dieron la mano tras el choque, un gesto que confirmó que el malestar no se quedó solo en palabras durante el cambio de lado.

Un historial que no se enfría

Ostapenko, campeona de Roland Garros 2017 en individuales, no es ajena a las polémicas en pista. Su carácter competitivo y su frontalidad la han situado más de una vez en el centro de disputas encendidas.

En el US Open 2025 protagonizó otro episodio sonado al acusar a Taylor Townsend de “no tener clase” y “no tener educación” durante un enfrentamiento verbal con la estadounidense. Más tarde se disculpó, alegando que su elección de palabras se había malinterpretado porque el inglés no es su lengua materna.

En Nueva York, su tenis la lleva de nuevo a las rondas decisivas. Su temperamento, otra vez, marca el pulso del torneo. La pregunta es cuánto de esa intensidad acabará empujándola hacia un título… y cuánto seguirá encendiendo el ambiente a su alrededor.