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La nueva batalla por la portería de Alemania: Matthäus marca el camino

Lothar Matthäus no se anda con rodeos cuando habla de la portería de Alemania. En su columna en Sky, el récordman de la selección alemana dibuja el mapa del futuro bajo los palos… y deja claro que se avecinan tiempos de cambio, de nombres grandes y decisiones incómodas.

El primero en su lista: Marc-André ter Stegen, ahora en el Ajax. Un guardameta de élite que, sin embargo, nunca ha sido realmente el número uno de Alemania en un gran torneo. Para Matthäus, la ecuación es sencilla: si el ex del Barcelona mantiene el nivel en Ámsterdam, entra de lleno en la pelea. “Si sigue rindiendo así en Amsterdam, es candidato al puesto de número uno en la portería de Alemania”, escribió. Y añadió que da por hecho que “estará implicado” en la nueva era.

Urbig, el proyecto a largo plazo

Pero el plan de Matthäus no se queda en el corto plazo. A largo recorrido, ve a Jonas Urbig como el futuro dueño de la portería de la selección. El guardameta del Bayern, suplente de Manuel Neuer en la que se espera que sea la última temporada del mito, aparece en su discurso como el proyecto estratégico del DFB.

Según Matthäus, la federación debe “construir” a Urbig para tener “un número uno claro en los torneos del futuro”. El argumento es frío, casi matemático: por edad, es el que puede disputar más grandes citas internacionales. Alemania no quiere volver a llegar a un Mundial o a una Eurocopa sin una jerarquía nítida en la portería.

El excentrocampista también menciona otros nombres en esa carrera: Loris Karius, ahora en Schalke 04; Noah Atubolu, de Eintracht Frankfurt; y, en un segundo grupo, Alexander Nübel (Besiktas), Finn Dahmen (Augsburgo), Mio Backhaus (Friburgo) y Oliver Baumann (Hoffenheim). En total, Matthäus calcula que hay “siete u ocho” porteros con opciones reales de entrar en una convocatoria de la nueva Alemania.

Karius, de la noche de Kiev a una segunda vida

Entre todos ellos, Matthäus se detiene en uno: Loris Karius. El nombre todavía despierta ecos de la final de la Champions League de 2018 con el Liverpool ante el Real Madrid. Una noche que marcó su carrera, quizá como pocas veces se ha visto en un portero de élite.

Para Matthäus, ese pasado no debería seguir persiguiéndole. “El pasado que vivió con Klopp en Liverpool debe quedarse en el cajón”, apunta. Lo que le interesa ahora es el presente: “La temporada pasada estuvo sobresaliente en la portería y tuvo una gran parte en el ascenso del Schalke”. No es un elogio vacío. El exinternacional subraya también actuaciones posteriores, ya en la élite, como el 0-0 contra el Bayern, donde Karius volvió a mostrar la clase que le llevó en su día a Anfield.

El recorrido desde aquella final hasta hoy ha sido largo y áspero. Tras sus errores ante el Real Madrid, Karius perdió el puesto con Jürgen Klopp y salió cedido a Besiktas y Union Berlin. Según un informe de la revista kicker, su relación con el técnico se enfrió durante su etapa en Turquía y nunca volvió a jugar para él. En 2022 se desvinculó definitivamente del Liverpool y, en enero de 2025, firmó por el Schalke. Ese movimiento, visto con perspectiva, ha sido un golpe de suerte para todas las partes: el club encontró un líder bajo palos; el portero, un lugar para reconstruirse.

Hoy, a sus 33 años, Matthäus le ve con “buenas opciones” de volver a la selección si el criterio es puramente deportivo. Nada de sentimentalismos, solo rendimiento.

Ter Stegen, el eterno número dos que busca su última gran oportunidad

El caso de Marc-André ter Stegen tiene otro matiz: el del talento que nunca terminó de mandar en la selección. A sus 34 años, después de convivir durante años a la sombra de Manuel Neuer y de encadenar problemas físicos, jamás ha sido el portero titular de Alemania en un gran torneo. Siempre a un paso. Siempre detrás del capitán.

Durante un tiempo, el guion parecía claro: ter Stegen sería el número uno en el Mundial de 2026. Neuer se había retirado del DFB, el relevo estaba escrito. Pero el veterano regresó y el plan saltó por los aires. Y, mientras tanto, el cuerpo del guardameta formado en el Borussia Mönchengladbach empezó a pasar factura.

Lesiones, una operación de espalda, pérdida de protagonismo en el Barcelona. El club azulgrana le fue relegando en el orden de preferencias y, tras una larga saga, ter Stegen salió cedido al Girona en invierno. Tampoco allí encontró continuidad: una lesión en el muslo frenó su intento de resurrección. Este verano, nueva cesión, esta vez al Ajax hasta final de temporada.

El balance, de momento, no es impecable: 11 goles encajados en 7 partidos y un error en la fase previa de la Conference League. Su contrato con el Barcelona sigue vigente hasta 2028, pero su futuro en el club parece cerrado. Para la selección, el matiz es claro: otro intento con Alemania solo tendría sentido si llega con la garantía de ser titular. Después de tantos años como número dos, ter Stegen ya no está para más esperas.

Klopp, una lista XXL y un debut de alto voltaje

Todo este debate sobre la portería llega en un momento clave: el inicio de la era Jürgen Klopp al frente de Alemania. El estreno no será un amistoso menor, sino una visita a los Países Bajos en la Nations League. Un clásico europeo para abrir etapa.

Se espera que Klopp valore una convocatoria XXL en sus primeras listas, un grupo amplio en el que pueda ver de cerca a buena parte de estos porteros que suenan alrededor del DFB. Cuatro partidos marcarán la primera ventana internacional de su mandato: ese duelo a domicilio ante Países Bajos, dos encuentros contra Grecia y un choque en casa ante Serbia.

Entre ter Stegen buscando una última gran oportunidad, Urbig esperando su momento, Karius llamando a la puerta con su resurrección en Schalke y una segunda línea de porteros que no deja de crecer, la pregunta ya no es solo quién será el próximo número uno. La cuestión es más profunda: ¿se atreverá Klopp a romper con la inercia de una década y construir, de verdad, una nueva jerarquía bajo los palos de Alemania?