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Norris logra la pole, Lawson se destaca y Sainz y Alonso eliminados

La noche de clasificación del Gran Premio de España dejó una parrilla cargada de matices: un campeón del mundo que resurge, un aspirante que aprieta y un piloto a prueba que se niega a desaparecer del mapa.

En lo más alto, Lando Norris clavó una vuelta de las que marcan territorio. Paró el cronómetro en 1:31.824 y se aseguró la pole por apenas 0.011 sobre el líder del campeonato, Kimi Antonelli. Un suspiro. Un pestañeo. Pero suficiente para que el británico de McLaren salga delante de todos.

Tiene mérito extra. Norris pasó buena parte de la segunda sesión de libres del sábado metido en el box, con su McLaren abierto en canal por un problema de caja de cambios. Sin rodar, sin ritmo, sin margen de error. Cuando importaba, respondió.

Detrás, el tablero se compactó. Max Verstappen, compañero temporal de Liam Lawson en Red Bull, arrancará tercero, a 0.140 de Norris y 0.352 por delante del neozelandés. Un mundo en Fórmula 1, pero también una señal: Lawson está más cerca de la élite de lo que muchos pensaban.

Lawson aprieta su caso en Red Bull

Pueden que sea su última carrera con Red Bull, con Isack Hadjar previsto para regresar en el Gran Premio de Azerbaiyán a finales de mes. Precisamente por eso, cada vuelta de Lawson pesa el doble. Cada décima, también.

El neozelandés saldrá cuarto, su segunda salida dentro del top 10 en tres intentos; la tercera se le escapó por una penalización de motor en Monza. No es un dato menor para los que deciden el futuro en la estructura energética. En un momento en el que su continuidad más allá de 2026 sigue sin resolverse, este tipo de sábados se convierten en argumentos.

“Fuimos muy competitivos en la primera parte de la quali”, explicó después. “Desafortunadamente se nos escapó en la Q3. Los demás dieron un paso grande en esa última parte y nosotros no. Es una pena, creo que fuimos muy competitivos hoy”.

La sesión lo demostró desde el arranque.

En la Q1, uno de los últimos en salir a pista fue precisamente Lawson. Su primera vuelta lanzada, 1:33.316, lo catapultó a lo más alto de la tabla y lo dejó 3.728 segundos por encima del corte tras los intentos de todos, salvo el Haas de Ollie Bearman, que ni siquiera pudo participar después de su accidente en los últimos libres.

Con el pase a la siguiente ronda prácticamente asegurado, aún se permitió mejorar: 1:33.310 y acceso a Q2 como tercer coche más rápido. Sólido, sin alardes, pero sin fisuras.

La grada, mientras tanto, tragaba saliva.

Golpe a la afición española: Sainz y Alonso, fuera a la primera

El rugido del público en Barcelona se convirtió en un murmullo incómodo cuando se confirmó lo impensable: ni Carlos Sainz ni Fernando Alonso lograron superar la primera criba.

Los dos españoles, empujados por una afición encendida desde primera hora, se quedaron atrapados en Q1. No hubo remontada de última vuelta, ni sector morado salvador. Solo resignación. En un fin de semana señalado en rojo para ellos, la clasificación dejó un golpe directo al ánimo local.

Lawson no se baja del top 10

Ya en Q2, el guion de Lawson se mantuvo firme. De nuevo de los últimos en marcar tiempo, abrió con un 1:32.874 que lo colocó cuarto, a 0.924 del corte. Margen amplio, trabajo bien ejecutado.

No dio pie a sustos. Mejoró otra vez, hasta 1:32.780, y se metió en Q3 con holgura. Segunda vez en tres carreras con Red Bull que alcanza la última ronda. Para alguien que está, literalmente, a prueba, es oro puro.

En la definitiva Q3, su primer intento fue de 1:32.633, suficiente para situarse octavo. Apretó en su último giro, rebajó su propio registro, pero la parrilla también subió el nivel. Acabó anclado en ese octavo puesto en la tabla de tiempos, que se transformó en una cuarta posición de salida gracias a sanciones y ajustes previos.

Mientras tanto, su compañero a tiempo completo, Arvid Lindblad, extendió su buena racha de sábados con otro inicio entre los diez primeros: firmó el décimo mejor crono. En el otro lado del garaje de la familia, el hombre que ocupa el asiento de Lawson en Racing Bulls, Yuki Tsunoda, solo pudo ser decimoquinto.

Una noche larga y muchas cuentas pendientes

El Gran Premio de España arrancará a la 1 de la madrugada del lunes (hora de Nueva Zelanda). Norris defenderá una pole trabajada, Antonelli acechará cada error, Verstappen esperará su momento. Y Lawson, desde la cuarta plaza, se jugará algo más que unos puntos.

Se juega que en Red Bull, cuando miren hacia 2027, su nombre siga encima de la mesa.