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Norris arrebata la pole en el estreno del Madring

Lando Norris se guardó lo mejor para el final. En el estreno del Madring, en el primer Gran Premio de España en este nuevo trazado, el británico de McLaren se sacó de la manga una vuelta descomunal en el último suspiro de la Q3 para llevarse la pole y dejar con la miel en los labios a Kimi Antonelli y Max Verstappen.

El campeón del mundo reinante había puesto la vara altísima: 1:31.824, una vuelta que parecía definitiva, su 19ª pole, domando un circuito nuevo, estrecho y traicionero. Pero el Madring no había dicho su última palabra.

Norris sí.

Un final de Q3 al límite

La batalla por la pole se cocinó a fuego lento y explotó en los últimos segundos. Lewis Hamilton, que venía de un error y un golpe en los Libres 3, se había colocado en la pole provisional con un 1:32.079, un golpe sobre la mesa que lo puso por delante de Antonelli y del propio Verstappen tras la primera tanda.

Detrás se ordenaban Charles Leclerc, los dos McLaren de Norris y Oscar Piastri, Liam Lawson, Franco Colapinto y Arvid Lindblad, ya recuperado del accidente que había provocado la bandera roja en los Libres 2. Todos con margen, todos con algo guardado.

En el último intento, Antonelli volvió a abrir fuego. El italiano de Mercedes marcó un gran registro y saltó a la primera posición. Hamilton no mejoró. Parecía que el joven prodigio tenía la pole en el bolsillo.

Entonces apareció Norris.

El británico clavó cada vértice, se lanzó contra los muros virtuales del Madring y cruzó meta con una vuelta que rozó la perfección: superó a Antonelli por apenas 0.011. Verstappen, apurando también hasta el final, mejoró lo suficiente para colocarse tercero, por delante de Hamilton y Leclerc.

George Russell, en plena pelea por el título, se quedó solo en la sexta posición, un golpe duro para sus aspiraciones. Piastri volvió a sufrir frente a su compañero y solo pudo ser séptimo, seguido por Lawson, mientras Colapinto y Lindblad completaron un top 10 de mucho mérito.

Mercedes arranca fuerte y España se queda sin héroes

La clasificación había arrancado ya torcida para la afición local. Ni Carlos Sainz ni Fernando Alonso pasaron el corte de la Q1. Eliminados a las primeras de cambio en casa, con las gradas del Madring atónitas.

La sesión comenzó con tensión acumulada. Tres banderas rojas en los Libres 2 y 3 —accidentes de Lindblad, Hamilton y Ollie Bearman— habían dejado muchas incógnitas y poco rodaje limpio. Y con solo 18 minutos en el reloj, todos salieron a buscar una vuelta de seguridad.

Cadillac abrió el tráfico, con Sergio Pérez y Valtteri Bottas encabezando un tren interminable de coches. Antonelli marcó el primer gran tiempo, 1:33.566 con neumático blando, y se puso al frente. Verstappen respondió con medios, pero se quedó a 0.178.

Audi siguió confirmando su buen fin de semana: Gabriel Bortoleto se colocó en tercera posición en su primera tentativa, aunque pronto cayó cuando Norris y un inspirado Lawson empezaron a rebajar tiempos. El neozelandés de Red Bull se atrevió y se colocó al frente de la tabla, marcando la referencia de la Q1.

Antonelli pudo haber recuperado la punta en su segundo intento, pero un bloqueo serio lo obligó a abortar para no besar el muro. Verstappen, Leclerc y Hamilton mejoraron, pero ninguno pudo con el crono de Lawson.

Russell vivió su propio susto: rozó el muro en una maniobra casi calcada al error de Alex Albon en los Libres 3. Avisó por radio para que revisaran el coche, pero su vuelta bastó para situarlo séptimo y con margen para la Q2.

En la zona de peligro, a falta de los últimos intentos, aparecían Alonso, Albon, Pérez, Bottas y, sin haber rodado, Bearman y Lance Stroll. Haas no pudo reparar el coche del británico tras el accidente de la mañana y Aston Martin dejó a Stroll en el garaje por un problema sospechoso de presión de agua.

Albon logró escapar de la quema, pero su tiempo solo alcanzó para el 16º puesto. Esa mejora arrastró a los dos españoles fuera de la Q1. Sainz, además, quedó señalado por un posible estorbo a Bottas que los comisarios analizarán más tarde. Un golpe doble para la grada.

Russell, insatisfecho con su primer intento, volvió a pista y firmó el mejor tiempo de la sesión, 1:33.211, por delante de Antonelli y de los Red Bull de Lawson y Verstappen.

Eliminados en Q1: Sainz, Alonso, Pérez, Bottas, Bearman, Stroll.

Verstappen manda en Q2 y Audi se queda a las puertas

Con 16 coches aún en liza, la Q2 arrancó con un guion conocido: Antonelli volvió a abrir la tanda con un 1:32.603 que lo colocó arriba de inmediato. El italiano, sólido, marcaba el ritmo.

Verstappen respondió sin titubeos. Red Bull confirmó que su velocidad no era un espejismo: el neerlandés batió a Antonelli por 0.046 y se adueñó del primer puesto, mientras Lawson se colocaba cuarto y mantenía a la escudería en plena pelea por las primeras filas.

Al cierre de la primera oleada de vueltas, dos nombres aún no habían marcado tiempo: Pierre Gasly y Colapinto. El argentino llegó a rozar el desastre con un latigazo en la zona de La Monumental, tuvo que abortar y regresar a boxes.

Ambos salieron finalmente en los últimos cuatro minutos, justo cuando el paddock coincidía en un punto clave: en un circuito tan estrecho y retorcido como el Madring, la posición de salida vale oro. En ese momento, Bortoleto, Yuki Tsunoda, Esteban Ocon y Albon también estaban en la zona de eliminación.

La pista mejoró, los tiempos cayeron y Colapinto protagonizó una vuelta brillante que lo catapultó al séptimo lugar. Pero el golpe llegó para Audi: ni Nico Hulkenberg ni Bortoleto lograron entrar en la Q3. Se quedaron fuera junto a Ocon, un Gasly visiblemente frustrado por la falta de agarre, Tsunoda y Albon.

Lindblad y Piastri consiguieron colarse por la rendija: ambos marcaron el mismo tiempo y se agarraron por milésimas internas a los dos últimos billetes para la Q3. Verstappen, mientras tanto, mantuvo el mejor registro de la sesión.

Eliminados en Q2: Hulkenberg, Bortoleto, Ocon, Gasly, Tsunoda, Albon.

El Madring muerde, Norris responde

La Q3 se abrió con una certeza en el paddock: en este circuito no se puede dar nada por hecho. El margen de error es mínimo, el muro siempre está demasiado cerca y una bandera roja podía arruinar cualquier plan.

Los diez pilotos salieron sin reservas. Antonelli volvió a marcar la pauta inicial, pero Hamilton respondió con rabia. El siete veces campeón, herido por el golpe de la mañana, encadenó un giro perfecto y se puso primero con ese 1:32.079 que lo devolvía al centro del escenario.

Leclerc se asentó cuarto, por delante de Verstappen, Norris, Piastri, Lawson, Colapinto y Lindblad. Una parrilla provisional que ya prometía una carrera tensa, casi asfixiante.

En la segunda y definitiva tanda, Antonelli volvió a ser el primero en cerrar vuelta. Lo hizo a lo grande, arrebatando el mejor tiempo a su compañero de equipo. Hamilton no pudo mejorar. La pole parecía teñirse de plata.

Hasta que Norris decidió arriesgarlo todo.

El británico atacó cada curva como si fuera la última. Encontró el agarre donde otros solo veían riesgo. Al cruzar meta, el cronómetro le dio la razón: pole por 0.011 sobre Antonelli, la tercera de su temporada. Verstappen salvó la tercera plaza, Hamilton cayó al cuarto lugar y Leclerc cerró el top 5.

Russell, sexto, se marchó con más preguntas que respuestas en su pelea por el campeonato. Piastri, séptimo, volvió a quedar lejos del nivel de su compañero. Lawson, Colapinto y Lindblad completaron un grupo de diez que promete guerra el domingo.

El Madring ya enseñó los dientes en clasificación. Falta por ver a quién muerde primero cuando se apague el semáforo en la carrera del domingo.