Nigar Sultana deja el brazalete en T20I para enfocarse en su juego
Nigar Sultana ha decidido soltar una de las dos cargas que venía llevando sobre los hombros. La capitana de Bangladesh en T20I dejará el cargo tras los Asian Games, con la idea clara de afinar su bateo, cuidar mejor sus guantes… y seguir mandando en el equipo de ODI.
La decisión no es improvisada. Según se ha sabido, Nigar ya había comunicado hace tiempo a la Bangladesh Cricket Board su intención de renunciar al liderazgo en el formato de 20 overs. El presidente del BCB, Tamim Iqbal, aceptó el paso al costado, y la jugadora formalizó todo en una carta enviada desde Japón el martes 15 de septiembre. Un cierre meditado, no una reacción en caliente.
Nigar tomó las riendas del equipo T20I en 2022 y, desde entonces, ha sido el rostro visible de una selección que buscaba dar un salto competitivo. Su gran momento llegó en el T20 World Cup 2024: Bangladesh derrotó a Scotland y firmó su primera victoria mundialista en una década. No fue solo un triunfo simbólico; fue un corte de racha que pesaba demasiado en la memoria reciente del cricket femenino del país.
Ella estuvo en el centro de esa pequeña revolución. En el torneo, sumó 104 carreras en cuatro entradas y protagonizó siete intervenciones detrás de los palos. Bate y guantes al servicio de un equipo que, por fin, se vio capaz de ganar en el mayor escaparate.
Pero el camino en el formato más corto no ha sido una línea recta. Ni mucho menos.
Bajo su mando, Bangladesh se proclamó campeona invicta en los World Cup qualifiers a comienzos de 2026, una señal de que el proyecto tenía base y ambición. Sin embargo, el impulso se frenó pronto: derrota en casa por 2-1 en la serie ante Sri Lanka, resultados irregulares en el tri-series con Scotland y Netherlands, y solo dos victorias en cinco partidos en el propio World Cup. El debate sobre su continuidad como capitana en T20I se instaló con fuerza.
El balance de su etapa mezcla hitos y dudas. Un título clasificatorio sin derrotas, una victoria mundialista largamente esperada, pero también una sensación de que el equipo no terminaba de consolidar una identidad ganadora en el formato más explosivo del juego.
En ese contexto, su decisión encaja con lógica deportiva. Nigar quiere volcarse en lo que mejor sabe hacer: anclar el orden de bateo y mantener la solidez como wicketkeeper, sin la presión diaria de dirigir la estrategia en T20I. Seguirá, eso sí, como líder del equipo de ODI, donde su figura se mantiene central en los planes de Bangladesh.
El BCB deberá ahora elegir a la voz que marque el siguiente capítulo del T20I femenino en el país. Nigar, mientras tanto, cambia de rol, pero no de responsabilidad: ya no llevará el brazalete en el formato más corto, aunque su rendimiento con el bate y los guantes dirá hasta qué punto esta apuesta personal puede transformar también el techo competitivo de Bangladesh.






