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NBA: Sanciones a Clippers y venta récord de Lakers

Nueva York — Adam Silver salió de la reunión de gobernadores con un mensaje sin matices para toda la liga: el castigo a Los Angeles Clippers es definitivo y está pensado para doler. No solo a la franquicia. También como aviso al resto de la NBA.

La liga despojó a los Clippers de cinco elecciones de primera ronda, impuso una multa de 30 millones de dólares y suspendió durante un año a su propietario, Steve Ballmer, de toda actividad relacionada con el equipo y la NBA. El motivo: el papel de la franquicia en un esquema para “ayudar conscientemente” a Kawhi Leonard a conseguir ingresos fuera de la cancha, sorteando el espíritu del tope salarial.

No fue un ajuste de cuentas menor. Es un golpe estructural a medio plazo para un equipo que vive de su capacidad de maniobra en los despachos. Y Silver no escondió la dureza de la decisión.

“Tenía que haber consecuencias competitivas”, explicó el comisionado en rueda de prensa, al cierre de los dos días de reuniones en Manhattan. “Queremos seguir siendo una liga de 30 equipos y reconocemos que, de alguna manera, castigamos también a los aficionados. Pero si queremos que otros no entren en este tipo de comportamientos, tiene que haber algo más que suspensiones y sanciones económicas”.

Ballmer ya pidió perdón a la afición en un comunicado y dejó claro que no peleará las sanciones. Dos ejecutivos de los Clippers también fueron suspendidos, mientras que Leonard recibió una multa de 700.000 dólares. Ninguno de ellos estuvo presente en la reunión de propietarios.

Un castigo histórico… en pleno mercado

El castigo llega después de un verano ya convulso para la franquicia angelina. El 30 de junio, los Clippers cerraron el traspaso que envió a Leonard de vuelta a Toronto Raptors, con quienes conquistó el anillo en 2019. A cambio, recibieron al alero Brandon Ingram, al escolta Gradey Dick, dos primeras rondas sin protección, un intercambio de primera ronda y dos segundas rondas.

Ese acuerdo estuvo en pausa por decisión del propio equipo mientras la NBA terminaba de investigar el caso de la supuesta elusión del tope salarial. Una vez dictada la sentencia, el movimiento se desbloqueó, pero el precio deportivo a largo plazo —cinco primeras rondas menos— deja a la franquicia con un horizonte mucho más estrecho.

Silver, sin embargo, insistió en que no ve un daño irreversible para la organización. El mensaje es claro: la liga quiere que los Clippers sigan siendo competitivos, pero dentro de las reglas.

La venta récord de los Lakers, bajo disputa

Mientras los Clippers lidian con sanciones, al otro lado de la ciudad la historia va de miles de millones. Los Angeles Lakers están en pleno proceso de venta: Mark Walter, copropietario de Los Angeles Dodgers y CEO de TWG Global, acordó desprenderse de la franquicia por una cifra récord de 12.500 millones de dólares. Los compradores: el empresario Josh Kushner y el ex CEO de Disney, Bob Iger.

Nada sencillo, ni mucho menos cerrado.

Jeanie Buss, propietaria controladora de los Lakers, impugna la operación. Asegura que sus cinco hermanos no tienen derecho a vender el 17,8% de participación familiar restante en el equipo. Con más del 15% de propiedad, Buss mantiene el cargo de gobernadora de la franquicia y, con ello, un peso decisivo en cualquier movimiento estructural.

Silver reveló que no sabía que Walter quería vender hasta que empezaron a llegarle noticias de potenciales compradores con un acuerdo de palabra. El contexto es delicado: fiscales federales investigan a Walter por posibles irregularidades financieras en dos aseguradoras que controlaba.

“Hasta el día de hoy, como saben, son acusaciones”, recordó Silver. La liga, dijo, no encontró señales de alarma cuando Walter compró su parte en octubre de 2025. “Hay cuestiones que ahora se están analizando, pero, al margen de que Mark Walter haya decidido vender el equipo ahora, no estaba siendo investigado por nuestra liga”.

La venta de una de las marcas más poderosas del deporte mundial, en medio de disputas familiares y escrutinio legal, se convierte así en otro frente de tensión en una NBA que se prepara para su temporada 81, con New York Knicks defendiendo el título a partir del 20 de octubre ante Philadelphia 76ers.

Expansión, Vegas, Seattle y el problema Portland

Mientras resuelve crisis en Los Ángeles, la liga mira más lejos. La expansión vuelve a escena, con Las Vegas y Seattle en primera línea. No hay calendario. Sí hay movimiento.

Silver confirmó que la siguiente ronda de ofertas para nuevas franquicias llegará “en breve”. La NBA no se expande desde 2004, cuando incorporó a Charlotte Bobcats, hoy Charlotte Hornets, hasta completar las 30 franquicias actuales.

Las Vegas aparece como un mercado irresistible, pero con matices. El comisionado habló de la opción de una T-Mobile Arena renovada, aunque dejó claro que el recinto necesita “mejoras significativas”. También mencionó propuestas para construir lo que describió como un “palacio moderno del entretenimiento” en la ciudad. Un guiño a inversores que sueñan con un proyecto de nueva generación en un mercado único.

Seattle, con su historia y una afición que no olvida a los antiguos SuperSonics, sigue siendo la otra gran candidata. No hizo falta que Silver lo subrayara demasiado: su sola mención reaviva un debate que lleva años flotando sobre la liga.

Portland, un ultimátum silencioso

El otro punto caliente está en Portland. Los Trail Blazers, propiedad de Thomas Dundon, siguen atrapados en una batalla por un nuevo pabellón que sustituya al veterano Moda Center, inaugurado en 1995 y considerado ya uno de los peores recintos de la liga.

Silver fue directo: el equipo necesita un nuevo estadio. Y lo necesita pronto.

Insistió en que la NBA no ha discutido una posible reubicación de la franquicia, pero dejó una frase que pesa: sería “un fracaso” que los Blazers tuvieran que mudarse. El mensaje va dirigido a Dundon y a los responsables políticos locales.

“Es importante que Tom Dundon alcance un acuerdo con los responsables de la ciudad y con los cargos electos del estado que haga viable la operación del equipo a largo plazo. En eso estamos centrados”, remarcó.

La liga quiere que Portland siga siendo Portland. Pero no a cualquier precio ni en cualquier cancha.

Una temporada que arranca con tensión en los despachos

La NBA se encamina a su 81ª temporada con el vigente campeón, New York Knicks, abriendo el curso ante Philadelphia 76ers, un comisionado que endurece el discurso contra las trampas del tope salarial, una venta récord rodeada de litigios familiares en los Lakers y dos ciudades —Las Vegas y Seattle— llamando a la puerta de la expansión.

Entre sanciones ejemplares, arenas obsoletos y cheques de 12.500 millones, la pregunta ya no es solo quién ganará el próximo anillo. Es qué forma tendrá la liga dentro de unos años… y quiénes seguirán sentados a la mesa cuando ese futuro llegue.