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Naomi Osaka: De campeona a emprendedora en Nueva York

Naomi Osaka llega a Nueva York con dos raquetas: la de tenis y la de la moda. El lunes 31 de agosto, la japonesa inicia su camino en el US Open 2026 ante Anastasia Zakharova, pero su previa al torneo ha tenido poco de convencional para una dos veces campeona en Flushing Meadows.

Una campeona que se recuerda madre primero

Osaka fue baja de última hora en el Cincinnati Open. Oficialmente, por fatiga. La realidad, contada por ella misma, va por otro lado: quería estar en casa con su hija Shai, de 3 años.

“Creo que la gente olvida que mi trabajo principal es ser mamá. Esto —el tenis— es como mi ‘side hustle’ un poquito. Solo pasa que soy muy buena en ello”, explicó ante los medios.

Una frase que describe bien su nueva escala de prioridades sin restarle ambición competitiva.

A sus 28 años, Osaka se planta en el US Open con una mezcla de madurez y confianza. Llega con muchos partidos en las piernas y una certeza clara: la pista dura es su territorio favorito. “Siento que he jugado muchos partidos… Honestamente, esta es la superficie con la que estoy más cómoda”, aseguró durante su paso por el Washington Open, donde también dejó caer, casi de manera casual, que tiene nuevo novio.

De Flushing Meadows a Southampton: el otro sueño

Recién aterrizada en Nueva York, Osaka no se limitó a entrenar en el Billie Jean King National Tennis Center. Entre sesión y sesión, puso rumbo a Southampton para dar un paso más en su otra gran pasión: la moda.

Conocida por sus looks llamativos en pista, ahora quiere controlar también lo que sucede antes de que esas piezas lleguen al vestuario. Osaka está lanzando su propia línea de accesorios de lujo. En una charla tipo “fireside chat” durante el Fame to Fortune Summit, mostró el prototipo de uno de sus nuevos bolsos y definió esta marca como su “mayor sueño” fuera del tenis, según recogió Variety.

“Ser una muy buena jugadora de tenis me ha dado un montón de oportunidades increíbles para invertir y también para rodearme de gente muy buena, y siento que eso me ha llevado a este punto en el que quiero crear algo propio”, explicó a Diane Brady, directora editorial ejecutiva de Fortune.

“Es algo en lo que quiero volcar toda mi energía porque también creo en ello con todo mi corazón”. No se trata solo de poner su nombre en una etiqueta. Osaka habla de construcción, de identidad, de dejar una huella distinta a la de sus títulos.

Sesión de fotos en su propia cancha

La semana previa al debut en el US Open no fue la típica rutina de túnel, pista y vestuario. Osaka convirtió el Billie Jean King National Tennis Center en un set de moda improvisado. Posó en la sala de prensa, en el gimnasio, en los pasillos. Cada rincón se transformó en escenario.

“Cuando las ideas vienen a mi cabeza, simplemente quiero hacerlas”, dijo a los periodistas. No lo ve como una declaración calculada.

“Honestamente, nada de lo que hago lo hago para hacer una declaración. Creo que simplemente termina siendo así”. Es su forma de estar en el mundo: hacer lo que le gusta, sin pedir permiso.

“Literalmente hago las cosas que amo hacer, y siento que la gente se identifica con eso, y estoy muy contenta y agradecida por ello, porque siento que el tipo de persona que soy, mucha gente puede verse reflejada en mí. Realmente, honestamente, eso es algo que me encanta de mí misma”.

En Osaka conviven la campeona de Grand Slam, la madre de Shai, la emprendedora y la creadora de imagen. Ahora, todo ese universo desembarca en Nueva York. La raqueta vuelve a mandar, pero su historia ya no se escribe solo desde la línea de fondo. La pregunta es clara: ¿hasta dónde puede llegar una jugadora que se siente, por fin, completa dentro y fuera de la pista?