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Mohamed Salah regresa a Liverpool por el nacimiento de su hijo Leil

Mohamed Salah ha regresado, aunque sea por unos días, al lugar que durante casi una década consideró su casa. El egipcio ha volado de nuevo al Reino Unido para estar en Liverpool, donde su esposa ha dado a luz a su tercer hijo y primer varón, en un momento íntimo que llega en pleno arranque de su nueva etapa en Trabzonspor.

El nombre del pequeño ya es público: Leil. La hermana del futbolista, Rabab, lo compartió en redes sociales y desveló también el significado del nombre, que en árabe se traduce como “noche”. Un guiño cargado de simbolismo para un jugador acostumbrado a brillar precisamente cuando se encienden los focos.

Salah, de 34 años, dejó Liverpool este verano tras acordar con el club la rescisión anticipada de su contrato, firmado hasta 2027 y roto un año antes de lo previsto. La familia, sin embargo, ha mantenido su vínculo con la ciudad, hasta el punto de que el nacimiento del pequeño Leil se ha producido en el noroeste de Inglaterra, donde el delantero y los suyos habían planeado seguir viviendo un tiempo más.

No es un simple lugar en el mapa para ellos. El propio Salah lo dejó claro en su día: su esposa Magi y sus hijas se sentían “como en casa” en Liverpool y celebraron cuando el egipcio renovó por dos años más. Ahora, aunque el capítulo deportivo en Anfield se haya cerrado, la conexión emocional permanece.

Magi, su pareja de toda la vida, creció con él en Nagrig, su localidad natal en Egipto. Más tarde se formó como biotecnóloga y la pareja se casó en 2013. Desde entonces, la familia ha ido creciendo lejos de casa: primero llegó Makka, en 2014, y después Kayan, en 2020. Con Leil, el clan Salah suma ya tres hijos repartidos entre distintas etapas de la carrera del delantero.

Mientras tanto, su presente futbolístico se escribe en Turquía. Salah ha iniciado un nuevo reto con Trabzonspor, donde ya ha vivido sus primeras turbulencias. La dura eliminación en los play-offs de la Europa League ante el Ferencvaros, con un 5-0 en el global, desembocó en la salida repentina del entrenador Fatih Tekke. Un golpe temprano para un proyecto que apenas empieza a tomar forma.

El egipcio respondió como acostumbra: de frente. En un mensaje en redes sociales, recordó que nada en su carrera “ha llegado fácil” y que las “malas noches y las decepciones” forman parte del camino, algo que ha aprendido a transformar “en motivación y en trofeos”. Reafirmó además su compromiso con el club: “Trabzonspor es mi club, y soy parte de este proyecto, cuerpo y alma. La pasada noche no cambiará eso. Sé que las expectativas son altas y realmente creo que podemos y vamos a responder. ‘Vine aquí para ganar’ no es solo un eslogan para mí”.

Sus palabras encajan con el momento que vive: un futbolista en transición, entre el peso de lo que ya ha ganado y la exigencia de demostrar que aún le queda mucho por ofrecer. Al mismo tiempo, un padre que amplía familia mientras se adapta a un nuevo país y a un nuevo vestuario.

El presidente de Trabzonspor, Ertugrul Dogan, desveló otro detalle que dibuja el ambiente en el club. Explicó en una entrevista en 61saat que, tras el partido ante Amed SK, viajó al extranjero con Salah y con Andre Onana, otro viejo conocido de la Premier League, y que ambos acaban de ser padres. Onana ha tenido gemelos; Salah, un niño. “Felicito a sus familias y a sus esposas”, declaró el dirigente.

Entre vuelos, cambios de entrenador y un inicio europeo traumático, Salah encuentra en su familia el contrapeso perfecto. Liverpool sigue siendo refugio y punto de anclaje, incluso ahora que sus goles ya no levantan a The Kop. Turquía, en cambio, representa el desafío, la necesidad de reinventarse sin perder la esencia.

Leil nace en medio de esa encrucijada deportiva y personal. Un nuevo comienzo para la familia Salah, justo cuando el delantero intenta escribir otro capítulo ganador lejos de Anfield. La pregunta es evidente: ¿hasta dónde puede llegar este “nuevo” Salah con Trabzonspor mientras su vida, dentro y fuera del campo, vuelve a empezar?