Mayer–Cameron: duelo por la historia del boxeo femenino
En el BP Pulse LIVE Arena de Birmingham no solo estarán en juego los cinturones WBO, WBA y WBC. Estará en juego un lugar en la historia. Nakisa Bidarian, director ejecutivo de Most Valuable Promotions, lo resume sin rodeos: quien gane entre Mikaela Mayer y Chantelle Cameron se afianza como una de las cinco mejores boxeadoras de todos los tiempos.
Es una afirmación contundente, pero tiene contexto. Cameron ya se ha ganado un asiento en esa mesa selecta tras su rivalidad de 2023 con Katie Taylor. La británica no solo venció a la irlandesa en su primer duelo; en la revancha se quedó a un suspiro de repetir la gesta. Y hacerlo ante una figura que, para muchos, es el rostro definitivo del boxeo femenino moderno.
“Chantelle Cameron tiene que ser considerada una de las GOATs porque venció a Katie Taylor, y casi la vence una segunda vez, y Katie Taylor sin duda es una de las GOATs del boxeo femenino”, recordó Bidarian en declaraciones a Sky Sports.
El mensaje es claro: Cameron ya está dentro del debate de las más grandes. Lo que ocurra el sábado puede elevarla aún más… o abrirle la puerta a Mayer.
Porque el otro lado del ring también tiene su narrativa. “Si Mikaela Mayer entra ahí y vence de forma contundente a Chantelle Cameron, será una de las GOATs”, añadió Bidarian. No hay matices: Mayer no solo pelea por títulos, pelea por redefinir su legado. Ganar a una campeona consolidada, con victorias sobre Taylor en su hoja de servicio, la catapultaría directamente a la élite histórica.
Bidarian lo remata sin dudar: “Cameron ya es una de las más grandes de todos los tiempos y, con el tiempo que le queda de carrera, va a ser una de las caras del deporte junto a Mikaela también”.
El combate principal de MVPW-06 no es solo una unificación. Es un cruce generacional, un duelo de legitimidad, una especie de referéndum sobre quién toma el relevo en lo más alto.
El vacío que deja Katie Taylor… y la carrera por ocuparlo
Mientras tanto, el escenario global del boxeo femenino se prepara para un relevo inevitable. Katie Taylor encara su pelea de despedida tras una carrera que ha marcado una era. Amanda Serrano persigue el récord de nocauts y su victoria número 50 antes de colgar los guantes. Dos gigantes se acercan a la puerta de salida. Queda un trono vacante.
Taylor tiene 36 años. Serrano, 35. El tiempo, en el boxeo, no perdona. Bidarian mira la cartelera del sábado y ve algo más que acompañantes de lujo. Ve candidatas a heredar el foco, a convertirse en la nueva cara del deporte.
“Cuando pienso en el futuro, cuando Amanda y Katie pasen a la siguiente fase de sus vidas personales y de sus carreras profesionales, tenemos otras boxeadoras en esta velada que van a representar ese movimiento, empezando por Caroline Dubois”, apuntó.
Ahí entra en escena la campeona británica, una de las grandes apuestas del boxeo femenino actual.
Caroline Dubois, la heredera silenciosa
Caroline Dubois defenderá sus cinturones WBC y WBO del peso ligero ante la invicta Amelia Moore, ex olímpica de Estados Unidos, en el combate coestelar de MVPW-06. Sobre el papel, Dubois llega como favorita. Sobre el ring, la historia puede ser distinta.
Bidarian no quiere distracciones. Sabe que en Birmingham habrá ruido. Mucho. Entre otras cosas, porque Alycia Baumgardner, vieja rival y posible futura oponente de Dubois, estará sentada a pie de ring. Un cara a cara visual inevitable, perfecto para alimentar titulares, pero peligroso para quien tiene un título que defender.
“Va a ser una semana y una noche de pelea muy emocionantes”, anticipó Bidarian. Pero enseguida bajó el foco a lo esencial: “Alycia Baumgardner estará allí, pero Caroline tiene una oponente muy formidable delante. No se puede subestimar a Amelia Moore solo porque está 4-0”.
Moore no llega como relleno. Su historial amateur es sólido, ha competido en Team Combat League en Estados Unidos —un formato distinto, exigente— y es una atleta fuerte, con recursos. No tiene el nombre de Dubois, pero sí una base que invita a la cautela.
“Estoy centrado en lo que pase la noche de la pelea. Creo que es un desafío absoluto para Caroline. Será interesante ver qué versión de Caroline Dubois tenemos”, concluyó Bidarian.
Ahí está la clave. No se trata solo de ganar. Se trata de cómo lo hace. De si Dubois muestra la autoridad, la madurez y el instinto de campeona que exige un escenario en el que Taylor y Serrano empiezan a despedirse, mientras Mayer y Cameron se disputan un lugar en el Olimpo.
El sábado, en Birmingham, una campeona histórica dará un paso más en su legado o verá cómo otra se lo arrebata. Y, un poco más abajo en la cartelera, quizá nazca el siguiente rostro del boxeo femenino. ¿Quién estará preparada para sostener ese peso cuando las luces apunten solo hacia ella?






