Mary Earps regresa a la WSL con London City Lionesses
Mary Earps conoce la Women’s Super League como pocas. Y el destino le ha preparado un regreso con guion de película: su posible debut con London City Lionesses, este viernes, nada menos que frente a su antiguo club, Manchester United.
Para la guardameta, no es casualidad. Es algo que “tenía que pasar”. Durante cinco temporadas, Old Trafford fue su casa deportiva. Allí se consolidó como la número uno de Inglaterra, levantó una FA Cup, superó el centenar de partidos y se convirtió en dos ocasiones en la mejor portera del mundo según Fifa. Desde Manchester dio el salto definitivo a la élite y, desde allí, empujó también a la selección inglesa hacia la gloria.
Su etapa en el United coincidió con el auge de las Lionesses: pieza clave en la conquista de la Euro 2022 y en el camino hasta la final del Mundial 2023. Ese rendimiento la elevó a un estatus poco habitual para una portera: premios individuales, el BBC Sports Personality of the Year en 2023 y una visibilidad que traspasó el césped.
Con ese contexto, su regreso a Inglaterra no pasa desapercibido. Ni mucho menos.
De París al reencuentro con la WSL
Tras dejar Manchester en busca de Champions y títulos, Earps eligió un cambio radical: dos años en el PSG, 22 partidos la temporada pasada en la liga francesa y una vida nueva lejos del foco constante del fútbol inglés. París le ofreció lo que necesitaba: competir al máximo nivel y, al mismo tiempo, respirar.
El ruido volvió cuando salió su libro el pasado noviembre, obra que desató polémica y ocupó portadas durante semanas. Sin embargo, cuando regresó a Old Trafford con el PSG en la pasada Women’s Champions League, la respuesta fue clara: ovación cálida, respeto intacto y un mural con su imagen que sigue en pie a las puertas del estadio. El vínculo con la grada no se ha roto.
De París se lleva algo más que partidos y entrenamientos. El Parc des Princes, la vida parisina, el idioma, la gastronomía, otra cultura futbolística. También un paréntesis necesario para una futbolista que se define intensa, que vive cada minuto sobre el césped como si fuera el último. Un periodo de reflexión lejos de la “locura” mediática de Inglaterra, sin renegar del altavoz que ha ganado con los años, pero sí utilizándolo a su manera.
Terminado su contrato, la nostalgia hizo el resto. Quería volver. Quería sentir otra vez los ambientes de la WSL, el rugido de los estadios ingleses, esa electricidad que acompaña al fútbol femenino en el país. Lo sabía antes de irse: lo echaría de menos. Ahora, de vuelta, lo disfruta como si fuera la primera vez.
Un vestuario de estrellas… y una pelea por el arco
London City Lionesses no solo ha fichado a una leyenda bajo palos. El club ha armado un proyecto ambicioso: a Earps se suman nombres de peso como la dos veces Balón de Oro Alexia Putellas y la internacional española Mapi León. Un vestuario con jerarquía, talento y la clara intención de dar un salto definitivo en la WSL.
Eso no significa que Earps tenga el puesto garantizado. Todo lo contrario. Ha sido titular en los dos últimos amistosos de pretemporada, pero sabe que la competencia es real. Elene Lete firmó una gran campaña el curso pasado y se ha ganado el derecho a pelear por el dorsal número uno.
Earps lo asume como un reto más. Lleva apenas unas semanas en el club y se ve en plena carrera por ganarse el sitio día a día. Valora el trabajo de Lete, reconoce que no será sencillo y entiende la situación como una señal positiva: una plantilla fuerte, con varias opciones de nivel para cada posición. Su objetivo es claro: sumar al éxito colectivo, jugar muchos partidos y dejar su huella, aunque sea “en una pequeña parte” de la historia del club.
Retirada con Inglaterra, pero no del escenario grande
En 2025 anunció su adiós a la selección inglesa, un cierre de ciclo lógico para alguien que lo ha ganado casi todo con su país. Pero su carrera de clubes está lejos de terminar. Ha firmado por dos años con London City y se ve todavía en plena capacidad de seguir creciendo.
No habla como una veterana que viene a apurar sus últimos partidos. Habla como una competidora que todavía se exige más. Quiere continuar en la cima, ganar al máximo nivel “el mayor tiempo posible” y formar parte de algo grande. Y está convencida de que London City va en esa dirección: un club que aspira a ser referencia, a marcar el paso dentro y fuera del campo.
Earps se mira al espejo con honestidad. Dice que el día que sienta que ya no puede aprender, dejará de jugar. De momento, ocurre lo contrario. Siente que aún tiene mucho que ofrecer, que todavía le queda margen para exprimir su potencial. Por eso eligió este proyecto, este vestuario y este regreso a casa.
El viernes, cuando suene el pitido inicial y al otro lado aparezca el escudo del Manchester United, no será un partido más. Será el comienzo de un nuevo capítulo para una portera que ya ha escrito buena parte de la historia reciente del fútbol femenino inglés. Y que, por lo que se intuye, todavía no ha dicho su última palabra.






