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Marnus Labuschagne fuera del ODI: futuro incierto en Tests

La carrera internacional de Marnus Labuschagne, hace no tanto el emblema del bateo australiano, entra en una fase incómoda. El jugador ha sido descartado del equipo de One Day Internationals para las giras a Zimbabwe y Sudáfrica, una señal fuerte en pleno ciclo de preparación para la próxima Copa del Mundo de ODI. Su futuro con la bola roja, sin embargo, sigue en juego.

Sin lugar en el plan blanco

Los seleccionadores anunciaron una lista de 17 jugadores para los seis ODI que Australia disputará este mes en Zimbabwe y Sudáfrica, series pensadas claramente como banco de pruebas para el Mundial del año que viene. En esa lista no aparece Labuschagne, uno de los cinco descartados respecto al último ODI que Australia jugó en junio ante Bangladesh.

George Bailey, presidente de los seleccionadores, dejó claro que la conversación fue estrictamente de cricket de un día. El mensaje: el rompecabezas del equipo blanco ya no tiene hueco para él.

Según explicó, estos partidos en Zimbabwe y Sudáfrica son “una herramienta importante” porque el Mundial se disputará allí a finales del próximo año y no hay demasiadas oportunidades para ajustar el equipo. El cuerpo técnico quiere dar rodaje y responsabilidad a otros jugadores, consolidar roles y premiar rendimientos recientes. En ese dibujo, Labuschagne se quedó sin asiento.

Bailey reconoció que, en su mejor versión, Marnus ha sido decisivo en ODI y que su juego “se ve de una determinada manera” cuando está en forma. Pero la estructura actual del equipo, con nuevas piezas empujando fuerte, le cerró la puerta en esta convocatoria.

De número uno del mundo a la cuerda floja

El contraste es brutal. En 2023, el ICC lo clasificó como el mejor bateador de Test del planeta. Hoy, su promedio en Tests desde entonces cae por debajo de 30 y en el ranking más reciente aparece igualado en el puesto 38. Los números explican parte del giro.

Su última gran sacudida llegó en el Ashes del verano pasado, donde promedió apenas 25. Después, en los Tests ante Bangladesh, firmó entradas de 1, 31 y 4. Para un jugador que construyó su reputación sobre la consistencia y el volumen de runs, la tendencia es alarmante.

No es la primera vez que se ve al borde del equipo. Antes del Ashes del verano pasado ya estaba en el alambre, y solo un inicio potente en la Sheffield Shield le devolvió el sitio en la alineación de Tests. Esta vez el calendario juega en su contra: no tendrá la opción de disputar un partido con Queensland antes de que se anuncie la lista para la serie de tres Tests en Sudáfrica.

Selección de Tests: paciencia y cálculo

El primer Test ante Sudáfrica está fijado para el 9 de octubre y los seleccionadores siguen afinando la convocatoria. Bailey dejó entrever que no tienen prisa por cerrar el grupo. Quieren exprimir toda la información posible: tipo de terrenos que encontrarán en Sudáfrica, condiciones esperadas, estado físico de varios jugadores y el número exacto de piezas y roles que necesitan.

En ese contexto, el caso Labuschagne se convierte en una decisión de alto impacto. No hay forma de que presente un último argumento en el campo con Queensland antes del anuncio. Su suerte, al menos a corto plazo, se decidirá en la sala de reuniones, no en el crease.

Nueva sangre empuja fuerte

Mientras una figura consolidada como Labuschagne pierde espacio en el ODI, otras empiezan a ganar protagonismo. Bailey destacó a Oliver Peake, zurdo victoriano de 19 años, que se convirtió este año en el bateador especialista más joven en debutar con Australia en ODI. También elogió a Joel Davies, allrounder de 22 años de Nueva Gales del Sur, que ya tuvo su estreno internacional en los T20 ante Bangladesh en junio.

Para ambos, remarcó, esta gira representa “otra fantástica oportunidad” y una vía para seguir creciendo dentro del entorno de la selección. Son nombres que simbolizan el relevo que se está gestando en el equipo blanco, y que, indirectamente, aprietan aún más el margen de error de jugadores como Labuschagne.

Australia se adentra en un tramo clave del ciclo: seis ODI en el sur de África, un esperado duelo de tres Tests ante los Proteas y un Mundial en el horizonte. La pregunta es sencilla y brutal: ¿Marnus Labuschagne volverá a ser pieza central de ese proyecto o pasará a ser un recuerdo de una época dorada que se esfumó demasiado rápido?