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Manchester City acelera por Enzo Fernández antes del cierre del mercado

Manchester City ha dado el paso decisivo: existe un acuerdo inicial con Chelsea para el traspaso de Enzo Fernández y la operación entra en sus horas más tensas, con el cierre del mercado acechando a las 23.00, hora local. Es una carrera contra el reloj, con el futuro del campeón del mundo argentino pendiendo de firmas, exámenes médicos y últimos detalles burocráticos.

Según informó el diario británico The Sun, los dirigentes del City se sentaron por fin a negociar cara a cara con su rival de la Premier League el lunes, desbloqueando una operación que llevaba días cociéndose a fuego lento. El interés era conocido; el movimiento, no. La llamada definitiva llegó justo cuando el calendario empezaba a apretar.

El periodista Gianluca Di Marzio confirmó que ambos clubes han alcanzado ese principio de acuerdo que abre la puerta a la fase final del fichaje. Enzo ya solo espera la luz verde para pasar el reconocimiento médico y sellar el cambio de camiseta. Todo, en cuestión de horas.

Reencuentro con Maresca y adiós silencioso a Stamford Bridge

El traspaso no es solo un cambio de club. Es también un reencuentro. Enzo Fernández se prepara para volver a ponerse a las órdenes de Enzo Maresca, el técnico que tomó el relevo de Pep Guardiola en el banquillo del Etihad este verano y con el que el argentino ya coincidió en su etapa en Chelsea.

Ese vínculo no es menor. En enero, cuando el club londinense decidió despedir a Maresca en plena temporada, Fernández no ocultó su malestar. En declaraciones a la cadena mexicana TUDN, el centrocampista fue directo:

«No lo entiendo. A veces hay cosas que no entendemos como jugadores, y cómo y de qué manera intentan manejar las cosas», lamentó entonces.

Aquella salida le dolió. «Claramente fue una salida que nos dolió mucho, sobre todo en medio de la temporada, porque corta todo de golpe», explicó. Y dejó un mensaje que hoy resuena con fuerza ante la posibilidad de volver a trabajar con el técnico italiano: «Teníamos una identidad. Él nos dio un sistema… siempre tuvo una identidad muy clara a la hora de entrenar y jugar».

Mientras tanto, en Londres, el adiós se está escribiendo en voz baja. Enzo se quedó fuera de la convocatoria en el partido del domingo ante Brighton, una ausencia que sonó a gesto definitivo. Ni Chelsea ni su entrenador, Xabi Alonso, quisieron alimentar el ruido.

Preguntado por si el campeón del mundo ya había disputado su último encuentro con la camiseta blue, el técnico español optó por la prudencia: «Ya veremos. Queremos lo mejor para el equipo, por eso tomamos la decisión contra Luton y hoy, y cualquier cosa que pase antes del martes por la noche, tenemos que ser conscientes de cómo se van a desarrollar las cosas».

Alonso añadió que el club se prepara para todos los desenlaces: «No estamos seguros, nos preparamos para todos los escenarios, pero estoy seguro de que, pase lo que pase a partir del miércoles, tendremos una plantilla lo suficientemente buena como para competir en todos los partidos de la Premier League».

Mensaje calculado, tono sereno, pero el contexto habla por sí solo.

Una operación contra el tiempo

El reloj marca la pauta. Enzo Fernández necesita que los clubes conviertan ese acuerdo inicial en contrato definitivo antes de que la ventana se cierre esta noche. Solo entonces podrá presentarse al reconocimiento médico y completar el fichaje por el City.

Para el club de Manchester, se trata de un golpe importante en el mercado: sumar a un campeón del mundo de 25 años, con jerarquía en el centro del campo y experiencia en la élite inglesa, justo en el arranque de una nueva era sin Guardiola en el banquillo. Para el jugador, es la oportunidad de reencontrarse con un entrenador cuya idea de juego defendió públicamente y al que nunca dejó de elogiar.

El desenlace ya no depende de rumores ni de filtraciones. Depende de papeles, firmas y minutos. Si nada se tuerce, la próxima vez que Enzo Fernández pise un campo de la Premier League lo hará con otra camiseta, otro escudo y un viejo conocido en la banda. La cuestión es si el mercado le dará el tiempo suficiente para hacerlo realidad hoy.