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Luton y la polémica del VAR en League One

La derrota de Luton Town en el campo de Stevenage dejó algo más que un 2-1 en el marcador. Dejó rabia, sensación de agravio y un viejo debate reavivado: ¿ha llegado la hora del VAR en League One?

Chris Powell, segundo técnico de los Hatters, no se anduvo con rodeos tras el encuentro en Broadhall Way. Para él, los dos goles de Stevenage que encarrilaron la victoria local son “un caso para el VAR”.

Un inicio encendido y una protesta que cuesta una expulsión

El partido se rompió pronto. El primer gol de Stevenage encendió la mecha. Luton reclamó una falta clara sobre Liam Walsh justo antes de que Dan Kemp inaugurara el marcador. Jack Wilshere, técnico de Luton, explotó en la banda. Protestó con vehemencia, cruzó la línea que el árbitro consideró tolerable y terminó viendo la tarjeta roja.

Su expulsión tiene consecuencias inmediatas: no podrá sentarse en el banquillo en el próximo compromiso liguero, en casa ante Bradford City, el 19 de septiembre. Un castigo que añade sal a una tarde ya de por sí amarga.

“Dos goles con ayuda”: el enfado de Powell

Luton, que ahora presenta un balance equilibrado en el inicio de la temporada —dos victorias, dos empates y dos derrotas en sus seis primeros partidos de liga—, salió del estadio convencido de que el arbitraje condicionó el resultado.

Powell, en declaraciones a BBC Three Counties Radio, fue muy claro al analizar el primer tanto, nacido de la acción de Dan Phillips sobre Walsh:

“Todo el mundo en el estadio espera que el árbitro pite, sé que no deberías parar”, explicó, subrayando que para él se trató de una falta “blatante”. Las repeticiones, insistió, solo confirmaron lo que ya habían visto en directo.

El golpe no quedó ahí. Cuando el partido aún estaba vivo, llegó el segundo mazazo: Josh Magennis dobló la ventaja de Stevenage en una acción que, según Powell, partió de un “fuera de juego claro”. Ahí el tono del asistente fue todavía más duro: “Han marcado dos goles y han ganado un partido cuando, en realidad, han tenido una ayuda”.

El argumento por el VAR

Desde ese prisma nace su defensa de la tecnología. Powell no niega la dificultad del trabajo arbitral, pero ve en el vídeoarbitraje una herramienta necesaria incluso en esta categoría.

“Lo entiendo, los árbitros tienen un trabajo duro. Pero seguro que hay un argumento para el VAR en este nivel”, apuntó. Y fue un paso más allá: “Puede costar puntos a los equipos, puede costar trabajos a las personas”.

Para el cuerpo técnico de Luton, esa es la línea roja. No se trata solo de una decisión aislada, sino de su impacto en una temporada, en un vestuario, en la estabilidad de un club.

Powell recordó también que los colegiados cuentan con un equipo y supervisión: “Es difícil para los árbitros, lo sé. Tienen una fracción de segundo, nosotros tenemos la ventaja de verlo de nuevo; ellos no. Pero solo esperas que, por cómo trabajan, son cuatro de ellos, con el asesor, tomen estas decisiones. Es algo difícil de digerir”.

Luton reacciona, pero Stevenage se aferra al triunfo

Sobre el césped, Luton intentó rebelarse contra el guion. Kasey Palmer recortó distancias con un disparo que desvió Mads Andersen y que devolvió a los Hatters al partido. Había tiempo, había intención y había rabia competitiva.

Sin embargo, el equipo de Alex Revell supo resistir. Stevenage cerró filas, gestionó los minutos finales y defendió su ventaja hasta el pitido final. El premio es jugoso: con este triunfo, se instala en la cuarta plaza de una League One aún en fase temprana, pero que empieza a dibujar tendencias.

Luton, por su parte, se queda octavo. Un puesto que no refleja del todo la frustración que arrastra tras una tarde en la que siente que el marcador no cuenta toda la historia. La tabla dirá que Stevenage ganó 2-1. La conversación, en cambio, seguirá girando en torno a una pregunta incómoda para la categoría: ¿cuánto tiempo más puede League One vivir sin VAR cuando todos saben ya cuánto puede cambiar un solo frame de vídeo?