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Liverpool Women busca más ante Manchester City tras empate con Tottenham

El Liverpool Women mira hacia arriba: un empate que sabe a poco antes del examen ante Manchester City

De cara al arranque de la temporada 2026-27, en los despachos y en el vestuario de Liverpool Women el cálculo era sencillo y realista: tres primeros partidos ante Charlton recién ascendido, un Tottenham asentado en mitad de tabla y el vigente campeón Manchester City. Cuatro puntos en ese tramo inicial sonaban a objetivo razonable para un equipo que quiere volver a instalarse en la zona media de la FAWSL.

Hoy, ese objetivo sigue vivo. Pero la sensación es que podrían llevar alguno más en el bolsillo.

El 4-0 inaugural ante Charlton no solo cumplió el plan, lo superó con creces. Una goleada que disparó el optimismo y dio la impresión de que este Liverpool tiene más colmillo, más ritmo y más ideas que el de la campaña pasada, marcado por las dudas y la falta de continuidad.

Después llegó el 1-1 ante Tottenham. Sobre el papel, un punto lógico ante un rival sólido. Sobre el césped, otra historia.

Dominio sin premio completo

El conjunto de Gareth Taylor firmó un encuentro maduro, mandón, especialmente tras el descanso. El propio técnico lo resumió con claridad al término del choque: estaba “realmente orgulloso del rendimiento” y convencido de que habían sido “el mejor equipo”.

No son palabras huecas. Durante buena parte del segundo tiempo, el Liverpool encerró a Tottenham en su propio campo. La posesión se convirtió en territorio rojo, las recuperaciones se sucedían en campo rival y las londinenses apenas encontraban respiro salvo en un puñado de acciones aisladas.

La presión funcionaba, la circulación encontraba líneas de pase, el equipo progresaba. Faltó lo que tantas veces marca la diferencia en esta liga: la última acción. Ese centro preciso, ese remate limpio, esa decisión final en el área.

Taylor lo señaló sin rodeos: ahí se quedaron cortas. Para el volumen de juego acumulado, el 1-1 deja un regusto agrio. No solo por la sensación de superioridad, también por la calidad del gol propio —que el entrenador calificó de “de calidad”— y por la convicción interna de que pudo haber habido un penalti a favor.

Un paso adelante respecto al pasado

Incluso si el Liverpool cierra este arranque con los cuatro puntos previstos tras visitar a Manchester City, el salto respecto a la temporada anterior ya es evidente. Entonces, el equipo sufría para sumar, concedía demasiado y transmitía fragilidad. Hoy, el relato es distinto: hay estructura, hay plan y hay tramos de juego que se acercan a lo que exige la parte media-alta de la tabla.

La pretemporada ya había dejado pistas. Ahora, los primeros encuentros oficiales las confirman: este Liverpool Women se reconoce en la pelota, se siente cómodo llevando la iniciativa y muestra una versión más agresiva sin ella. No se limita a sobrevivir, quiere mandar.

El empate ante Tottenham lo demuestra también desde otro ángulo: las rivales tuvieron que ajustar. Taylor destacó cómo el conjunto londinense trató de “cambiar su presión en la primera parte” para frenar la acumulación de balón del Liverpool. No es un detalle menor. Obligar al oponente a modificar su plan habla del peso competitivo que empieza a ganar el equipo.

Tottenham no regaló espacios ni metros. Cerró líneas, endureció duelos y apostó por una propuesta agresiva. Pese a ello, el Liverpool encontró caminos, generó fases largas de dominio y dejó la impresión de que, si alguien merecía el segundo gol, eran las de Taylor.

Un viernes distinto ante el campeón

Ahora llega un giro de guion: Manchester City, campeón vigente, en un inusual partido de viernes. Un examen de máxima dificultad en pleno proceso de construcción. Un choque que medirá cuánto de este buen inicio es tendencia sólida y cuánto es solo un primer esbozo.

Taylor quiere llevar a la semana de trabajo todo lo bueno que dejó el choque ante Tottenham. La solidez, la valentía para instalarse en campo rival, la sensación de equipo reconocible. También, la autocrítica sobre la definición en el último tercio, clave ante un City que castiga cada error y concede muy poco.

El punto ante las londinenses no cambia el plan inicial de las primeras tres jornadas. Pero sí altera la percepción. Ya no se trata solo de “alcanzar” los cuatro puntos previstos. Se trata de comprobar si este Liverpool está preparado para discutirle tramos de partido, e incluso algo más, al campeón.

Si lo consigue, la conversación sobre su techo esta temporada dejará de hablar de simple mitad de tabla. Y empezará a rozar ambiciones que hace solo unos meses parecían fuera de alcance.