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Liverpool negocia cesión de Harvey Elliott al Valencia

El reloj aprieta y el futuro de Harvey Elliott vuelve a quedar en el aire. Liverpool mantiene conversaciones avanzadas con Valencia para cerrar una cesión del centrocampista antes del cierre del mercado del martes, con la medianoche del 1 de septiembre marcando el límite para todas las partes.

El jugador, de 23 años, ha despertado interés de varios clubes durante todo el verano, pero es el conjunto de Mestalla quien ha tomado la delantera en la puja. El club español quiere incorporar a Elliott para esta temporada y ya ha dado el paso clave: hablar directamente con el futbolista y explicarle su papel en el proyecto.

Corberán le marca el camino

Elliott ya habría mantenido una conversación con Carlos Corberán, técnico de los che, para conocer de primera mano qué rol tendría en el equipo. Valencia le ofrece minutos, protagonismo y un escenario diferente en LaLiga, algo que en este momento Liverpool no puede garantizarle.

En Anfield, la situación es muy distinta. Con Andoni Iraola en el banquillo, Elliott ni siquiera ha entrado en una convocatoria oficial esta temporada. Su horizonte inmediato en el club que considera su casa se ha ido difuminando con el paso de los meses.

La operación se plantea como una cesión pura, pero con un matiz importante para Liverpool: un posible préstamo a Valencia podría ir acompañado de una ampliación de contrato con los reds para proteger el valor de un futbolista al que todavía ven como un activo importante. Sus actuales condiciones expiran en el verano de 2028, pero el club no quiere que el tiempo corra en su contra.

Un año perdido en Villa

El curso pasado dejó cicatrices. Elliott pasó la mayor parte de la temporada en Aston Villa, donde apenas tuvo protagonismo. El plan deportivo que se le prometió nunca terminó de cuajar y su rol quedó reducido a la periferia del equipo.

Paradójicamente, un breve cameo con la camiseta del Liverpool cambió su hoja de ruta. Su aparición en los últimos minutos del 3-2 ante Newcastle, hace justo un año, le bloqueó cualquier opción de cambiar de club en el mercado de invierno, al haber alcanzado ya el límite reglamentario de equipos en una misma temporada.

Aston Villa, además, jugaba su propia partida. El club de Birmingham se aseguró de que Elliott no alcanzara los 10 partidos, cifra que habría activado una obligación de compra cercana a los 35 millones de libras. El equipo acabó levantando la Europa League, pero Elliott vivió ese éxito desde la segunda línea, sin los minutos que habrían cambiado por completo su carrera.

Dudas en verano, decisión en otoño

Tras regresar a la disciplina del Liverpool para la gira de pretemporada en Estados Unidos, Elliott no escondió sus dudas. En Nueva York, después de un 1-0 ante Wrexham el 30 de julio, admitió que su futuro estaba abierto, dividido entre pelear por un puesto en Anfield o buscar una salida temporal.

Habló de ser “más cauto” con sus decisiones, pero también de la necesidad de ser “egoísta” y pensar en lo que más le conviene. No tenía respuestas entonces. El mercado se ha encargado de colocarlo ahora frente a una decisión clara: seguir esperando una oportunidad con Iraola o apostar por un nuevo escenario en Mestalla.

Liverpool, por su parte, llevaba días preparado para la llamada de Valencia. Esa llamada ya se ha producido y las conversaciones entre clubes están en marcha para cerrar un acuerdo de cesión antes de que el mercado baje la persiana.

Un niño de casa ante un cruce de caminos

Elliott llegó al Liverpool en el verano de 2019 procedente de Fulham, cumpliendo el sueño de fichar por el club de su infancia. Desde entonces ha disputado 149 partidos con la camiseta red, dejando destellos de talento y la sensación recurrente de que hay mucho más por explotar.

Ahora, la pregunta es simple y a la vez decisiva: ¿necesita Elliott salir de Anfield para, por fin, convertirse en el jugador que Liverpool siempre creyó que sería?

La respuesta puede estar a un vuelo de distancia, en Mestalla, y a unas horas del cierre del mercado.