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Liverpool acelera por Camara y Sarr en el final del mercado

Liverpool ha pasado casi todo el verano en silencio, pero el tramo final del mercado amenaza con romper la calma. Desde Francia e Inglaterra coinciden en un mismo punto: a Andoni Iraola le están poniendo sobre la mesa oportunidades que pueden cambiarle la cara a la plantilla en cuestión de días.

Un verano discreto… hasta ahora

Hasta la fecha, el trabajo en los despachos de Anfield ha sido más quirúrgico que explosivo. Llegaron Jeremy Jacquet y Victor Muñoz en propiedad, y se cerró la cesión de Ronald Araujo desde Barcelona, un movimiento de peso para el eje de la defensa. Nada de fuegos artificiales, pero sí refuerzos pensados.

El gran culebrón del verano ha sido Bradley Barcola. Tras semanas de persecución, Liverpool ya tiene un acuerdo con PSG por el extremo, una pieza clave para el plan de Iraola. Pero el técnico no se conforma.

“La palabra es ‘idealmente’. Idealmente es la palabra mágica”, admitió cuando le preguntaron por las zonas a reforzar. “Hay cosas que podemos hacer, otras que no sabemos si podremos. Pero es verdad que la prioridad ha sido fortalecer las bandas. Aún tenemos cuatro, cinco días; si podemos mejorar otras áreas, lo haremos”.

La puerta está abierta. Y el mercado ha respondido.

Lamine Camara, oportunidad de última hora

Según Ben Jacobs, Liverpool ha sido “ofrecido” Lamine Camara como opción de final de ventana. El centrocampista de Monaco no solo se ha puesto a tiro de Anfield: también se ha ofrecido a Chelsea, y Crystal Palace ya vio rechazada una propuesta a principios de mes.

No es un nombre casual. Con la salida de Curtis Jones rumbo a Inter Milan, el centro del campo ha perdido una pieza importante. El club confía en el crecimiento del joven Trey Nyoni, pero la sensación es clara: hace falta otro centrocampista para sostener una temporada larga y exigente.

El contexto en Monaco empuja el movimiento. El periodista Luca Bendoni ha informado de un acuerdo en principio entre el club monegasco y Cruz Azul por Erik Lira, en un paquete cercano a los 10 millones de euros con variables. La operación, según la misma fuente, depende de que Monaco complete la venta de un jugador extracomunitario. Todas las miradas apuntan a Camara.

Para Liverpool, el encaje es evidente: un mediocentro joven, con margen de crecimiento y disponible en un momento en el que el mercado suele disparar precios, no rebajarlos.

El frente senegalés: Sarr no se apaga

Camara no es el único senegalés en el radar. De hecho, puede no ser ni siquiera el más mediático. Ismaila Sarr, estrella de Crystal Palace, sigue en el centro de la escena.

El periodista senegalés La Loumance ha deslizado que Liverpool podría terminar incorporando tanto a Camara como a Sarr antes del cierre de la ventana. Su mensaje fue claro: “No es el único senegalés que podría firmar con Liverpool”. Una frase corta, pero cargada de intención.

Miguel Delaney, de The Independent, ya había adelantado que el club de Anfield “sigue persiguiendo” un acuerdo por el atacante de Palace, pese a la postura pública del nuevo técnico de los londinenses, Pierre Sage, que insiste en que el jugador “no está en venta”.

El ruido aumentó cuando trascendió que Liverpool habría visto rechazada una oferta cercana a las 50 millones de libras. Sin embargo, el corresponsal de TEAMtalk, Graeme Bailey, ha matizado esa versión: según su información, no hubo tal oferta formal. Lo que sí existió fue una consulta por la situación del futbolista.

La jugada, en realidad, habría venido desde el entorno del propio Sarr, que habría ofrecido al jugador a Liverpool para intentar transformar ese interés en una propuesta concreta. Un movimiento clásico de mercado: si el club duda, el entorno empuja.

Anfield, a punto de hervir

Lo que parecía un verano de transición se ha convertido en una cuenta atrás intensa. Barcola en camino, Camara ofrecido, Sarr en el aire, y un hueco evidente en el centro del campo tras la marcha de Curtis Jones.

Todo apunta a que los responsables del área deportiva de Liverpool afrontan unos últimos días de mercado cargados de decisiones. No se trata solo de fichar, sino de acertar en perfiles que encajen con la idea de Iraola, un entrenador que vive de la intensidad, la presión y la verticalidad.

Desde Inglaterra se apunta, además, a que ese último movimiento en la medular podría tener un nombre que el técnico conoce muy bien. Si Anfield encuentra ese equilibrio entre oportunidad y necesidad, el final de este mercado puede marcar mucho más que un verano: puede dibujar el verdadero punto de partida del proyecto de Iraola.