Lisandro Martínez brilla en el regreso del Manchester United a la Champions League
Una noche de bandera para Lisandro Martínez en Old Trafford. Manchester United regresó a la UEFA Champions League con un 4-0 contundente ante el Sabah de Azerbaiyán y el argentino puso su firma en el marcador en un escenario que llevaba tiempo persiguiendo.
El guion empezó a escribirse pronto. Matheus Cunha abrió el camino, Bruno Fernandes amplió la ventaja y Benjamin Sesko terminó de encarrilar una noche plácida antes del descanso. Con el partido ya bajo control, apareció el central argentino para redondear la goleada en la segunda parte y convertir el triunfo en algo más personal.
Hasta hoy, todos los goles de Martínez con la camiseta del United habían llegado lejos de Mánchester: Arsenal, Liverpool y Fulham habían sido sus víctimas. Faltaba el grito en casa, en ese M16 que respira fútbol europeo. Lo consiguió por fin, en la vuelta a la máxima competición continental y con Old Trafford encendido por el himno de la Champions.
El 4-0 tuvo otro matiz relevante: el primer partido con la portería a cero de la temporada para el United en todas las competiciones.
Una estadística que dice tanto del dominio ofensivo como del rigor defensivo de un equipo que, por una noche, se pareció al que exige su historia.
Martínez fue uno de los símbolos de esa autoridad. El argentino habló de lo que se vio desde el primer segundo: un equipo que salió a imponer el cuerpo y el ritmo, a ganar cada choque como si fuera el último. “Hay que ir a cada balón como si fuera el último, y creo que eso hicimos hoy. En cada duelo fuimos muy dominantes”, explicó después del encuentro, resumiendo en una frase la intensidad que marcó la noche.
Sobre el césped se mostró implacable; ante las cámaras, relajado y afilado. Tras el pitido final, sorprendió a Jamie Carragher y Micah Richards en CBS Sports con un intercambio de bromas que desató las risas en el plató. El contraste era evidente: el mismo jugador que había liderado la batalla física durante 90 minutos se permitía después un tono distendido, señal inequívoca de la seguridad con la que el United había resuelto su regreso europeo.
En declaraciones a MUTV, Martínez fue más íntimo. Admitió que marcar en Old Trafford, con su novia en la grada, convirtió la noche en algo inolvidable. A los 28 años, el central no disimuló la emoción. Describió el momento como una alegría pura, el broche perfecto a una actuación colectiva dominante. La energía que desprende el himno de la Champions en un estadio icónico como Old Trafford hace el resto; contenerla es casi imposible.
“Es una sensación increíble, marcar en este estadio tan increíble y tan hermoso, con esa gente y también con mi novia allí”, confesó. “Esta noche, honestamente, soy una de las personas más felices del mundo”.
No son palabras vacías: para un defensor, anotar en una noche europea en casa, con la grada entregada, pesa casi tanto como dejar la portería a cero.
La fiesta, sin embargo, tendrá fecha de caducidad inmediata. Con los tres puntos asegurados en su regreso a Europa, Martínez pidió al vestuario que disfrute lo justo antes de cambiar de chip. El calendario no espera: el domingo llega Manchester City a Old Trafford para un derbi de Premier League que puede marcar tendencia.
El mensaje del argentino fue claro: la mentalidad de Champions debe trasladarse al torneo doméstico. “Tenemos que disfrutar y, mañana, pensar en el derbi”, advirtió. “Queremos jugar con una mentalidad grande y con enfoque, y queremos intentar conseguir los tres puntos”.
El United ha encontrado por fin una noche redonda: goleada, portería a cero, un Old Trafford encendido y un líder defensivo que se estrena como goleador en casa. La cuestión, ahora, es si esa versión implacable será capaz de sostenerse cuando el vecino más incómodo cruce la ciudad el domingo.






