logo

¿Le faltan galácticos al Arsenal para ganar la Champions?

Gary Lineker ha puesto el dedo en la llaga justo cuando el Arsenal se prepara para otro asalto a la Champions League. El exdelantero inglés ve a los ‘Gunners’ entre los favoritos, pero duda de que tengan el brillo individual necesario para levantar el trofeo esta temporada.

Arsenal crece, PSG domina

El recorrido reciente del Arsenal en la Champions marca una línea ascendente: presencia constante, mayor competitividad y, el curso pasado, la gran noche que terminó en decepción frente a PSG. El equipo parisino, campeón en dos ediciones consecutivas, se ha instalado en la élite más alta del continente y vuelve a partir como referencia.

Para el Arsenal, el reto va más allá de vengar aquella final. El objetivo es claro: ganar la Champions. El equipo de Mikel Arteta ha demostrado que puede competir contra cualquiera, y si el sorteo vuelve a cruzarles con PSG en eliminatorias, el contexto será explosivo. El recuerdo de la derrota y la sensación de deuda pendiente añadirán una capa extra de tensión.

La duda de Lineker: talento sí, superestrellas no

Lineker, en declaraciones recogidas por Mirror Football, no esconde su respeto por el proyecto londinense, pero marca un matiz que para él es decisivo:

“Arsenal será uno de los favoritos, pero no creo que, en general, tenga exactamente las superestrellas que algunos de los otros grandes de Europa tienen. Creo que Barcelona puede ser bastante ‘tasty’ y difícil de batir esta temporada ahora que también tiene a Rodri en esa posición crucial”.

Su análisis es claro: el Arsenal dispone de calidad colectiva suficiente para pelear por la Champions, pero, a su juicio, no alcanza el mismo nivel de figuras determinantes que otros gigantes europeos. En un torneo que muchas veces se decide por un gesto de un jugador diferencial, esa carencia puede pesar.

Barcelona entra en escena

Lineker no solo mira a PSG como gran amenaza. También señala a un Barcelona reforzado por la llegada de Rodri para el eje del centro del campo, una zona que considera “crucial”. Con el internacional español como nuevo ancla, el club azulgrana, según el exdelantero, se convierte en un candidato muy serio a destronar a PSG y a cualquiera que se cruce en su camino.

Ese comentario desplaza parte del foco: la batalla por la Champions no es solo una cuestión de si el Arsenal puede tumbar a PSG, sino de si está preparado para imponerse en un ecosistema donde Barcelona y otros colosos también se han armado hasta los dientes.

Ambición contra jerarquía

El Arsenal llega a esta edición con algo que no se compra: la experiencia reciente de haber rozado el título. El vestuario sabe lo que es caminar hasta la última noche y quedarse sin premio. Esa herida suele transformar a los equipos: o los hunde, o los endurece.

La plantilla ha demostrado que puede competir al máximo nivel, que domina registros tácticos y que su estructura colectiva funciona. Pero la pregunta que deja Lineker flotando en el aire es otra: ¿basta con eso cuando enfrente aparecen clubes repletos de nombres que deciden partidos por sí solos?

Mientras el Arsenal se presenta con ambiciones legítimas y un fútbol cada vez más maduro, la sospecha de que le falta ese punto de “superstar power” seguirá acompañando el debate. La respuesta no llegará en una rueda de prensa ni en un mercado de fichajes.

Se dictará en noches de Champions, cuando el balón queme y solo unos pocos se atrevan a pedirlo.