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Liam Lawson regresa a Visa Cash App Racing Bulls para Bakú

Liam Lawson cede el volante en Red Bull y vuelve a Visa Cash App Racing Bulls para Bakú

El paréntesis de Liam Lawson en la escudería grande de Red Bull se cerró tan rápido como se abrió. Tres carreras intensas, 14 puntos y la sensación de que el neozelandés ha dejado algo más que un simple relevo en la parrilla. Ahora, toca hacer las maletas de nuevo y regresar al garaje de Visa Cash App Racing Bulls para el Gran Premio de Azerbaiyán.

Fin del “super–sub” en la escudería grande

Lawson, de 24 años, fue llamado en agosto como sustituto de urgencia de Isack Hadjar, lesionado de la muñeca durante el parón veraniego. Un salto directo al coche del equipo principal, con la presión de rendir al instante y sin margen para el error.

Respondió. En tres grandes premios sumó 14 puntos, un botín notable para alguien que hace un año había sido degradado tras solo dos carreras con el mismo equipo. Esta vez, la historia fue distinta: menos precipitación, más solidez, otra imagen.

Red Bull hizo oficial el regreso de Hadjar para la cita urbana de Bakú con un mensaje claro de gratitud hacia Lawson: agradecimiento por su profesionalidad, su dedicación y el trabajo realizado en un contexto complicado, entrando a mitad de temporada y adaptándose sobre la marcha.

El equipo remarcó que sus actuaciones fueron “impresionantes” y que su aportación fue “valiosa”. Palabras medidas, pero contundentes. No es habitual que un sustituto salga de la estructura principal con esa clase de elogios.

Un regreso con impulso, no un paso atrás

Lawson no vuelve a Racing Bulls como un piloto que baja un peldaño. Regresa con más peso específico dentro del proyecto. Su temporada ya venía siendo sólida antes del llamado de Red Bull, y su paso por el equipo grande solo refuerza esa sensación.

“Se siente genial volver a mi coche junto al equipo mientras vamos a Bakú”, afirmó el kiwi, dejando claro que no ve este movimiento como un castigo, sino como una continuación natural de su año. Han sido “unas semanas muy ocupadas” con el cambio a Red Bull Racing, reconoció, y ahora su objetivo es sencillo: recuperar el ritmo con su equipo habitual y centrarse en el fin de semana.

La realidad le respalda. Lawson ocupa actualmente la novena posición en el campeonato de pilotos, liderando con frecuencia el grupo medio y sumando puntos con regularidad. Nada que ver con el caótico 2025 que le obligó a reconstruir su carrera casi desde cero. Esta temporada se ha convertido en la respuesta.

El aval de Mekies y un P6 que pesa

Dentro del muro de Red Bull, las sensaciones han sido claras. El jefe de equipo, Laurent Mekies, no escatimó elogios tras el sexto puesto de Lawson en el Gran Premio de España. Subrayó la dificultad de saltar a un coche distinto, en una estructura diferente, y rendir al nivel que se le pidió desde el primer día.

Para Mekies, Lawson “hizo un muy buen trabajo” y llevó el coche al máximo de lo que podían esperar. El P6 en Barcelona no fue un destello aislado: en Zandvoort también respondió, y en Monza apuntaba a un resultado similar antes del contacto con Nico Hülkenberg y los daños en el alerón delantero que arruinaron su carrera.

La comparación con sus dos primeras carreras de 2025 en el equipo es inevitable. Entonces, la presión le pasó factura. Esta vez, en cambio, dejó una versión mucho más madura, más completa. Red Bull lo sabe. Y lo ha dejado por escrito: están “agradecidos y contentos” con lo que ha mostrado.

Bakú, nuevo examen en el callejero

Mientras Hadjar recupera su asiento y vuelve a la parrilla con Red Bull para enfrentarse al asfalto estrecho y traicionero de Bakú, Lawson se reencuentra con el entorno que mejor conoce. Mismo garaje, misma gente, pero un piloto distinto al de hace un año.

El Gran Premio de Azerbaiyán arranca con la primera sesión de entrenamientos a las 22.30 (hora de Nueva Zelanda), y la carrera verá la luz verde el sábado a las 23.00. Un escenario perfecto para medir si el impulso de estas tres carreras con Red Bull se traduce en algo más que buenas sensaciones.

Lawson ya ha demostrado que puede responder cuando le ponen bajo los focos. La pregunta, ahora, es cuánto tardará en volver a ellos de forma definitiva.